
La sensibilidad es una riqueza cuyo dueño siempre desea compartir.

Quién se emociona por lo simple suele no ser simple.
Nacer vacío, posibilita todo. Vivir vacío, nada.

Todos caminaron. Pero pocos dejaron huellas...
Se puede ser feliz sin talento, pero no sin pasión.

Compañerismo no siempre es amistad. Pero amistad siempre es compañerismo.
Mi mayor ilusión es seguir teniendo ilusiones.
Si siento que te quiero, no necesito saber porqué te quiero.

Todo soñador tiene asegurada una porción de felicidad

Tantos siglos de civilización y no aprendimos a abrazarnos.

Cuando descubro un ser cálido descubro la frialdad del mundo.

Tu silencio junto al mío es un idioma.

Prefiero el brillo de tus ojos al de los diamantes. Porque solo brillan para mí.

Te sumé a mi vida. Y la multipliqué.
De una amistad con envidia, solo permanecerá la envidia.
No es amigo quien ríe mi risa, sino quien llora mis lágrimas.
La felicidad está en mil cofres. Pero todos tenemos alguna llave.
La felicidad también deja marcas. Pero pocas veces son indelebles.
Algunas palabras abren heridas. Otras abren caminos.

Los dueños de la verdad la siguen buscando.

Dar con los ojos cerrados. Recibir con los ojos abiertos.

Un cuerpo aloja una vida. Y un corazón la acaricia.

Un niño huérfano es un niño sin niñez.

Estoy contento de sentir, aunque suelo estar triste por sentir.

La sed de verdad es insaciable
La vida es un laberinto. Pero los iluminados conocen la salida.

No podría quererte más. Pero podría quererte mejor.
Hombres de pequeña talla proyectaron sombras gigantescas.

Cuando el amor es rey, no necesita palacio.

Las grandes verdades nacieron brisas. Y fueron ciclones.

El amor es el único idioma que puede prescindir de las palabras.

La vida es sólo una pequeña luz entre dos grandes oscuridades.
Cien caricias no borran una bofetada.



