Bimota Tesi 3D
La Bimota Tesi 2D es una de las motos más singulares, exclusivas e innovadoras del momento. Su diseño, soluciones técnicas e incluso concepto, nada tienen que ver con lo que el mercado nos tiene acostumbrados. Tiene un precedente, la Bimota Tesi 1D, nacida allá por el año 1990, pero que poco tiene que ver con esta futurista naked, aunque comparten el mismo sistema de suspensión delantero -basculante progresivo con amortiguador neumático- y son dos frutos de la pasión y la tecnología, aunque la evolución tecnológica de la 2D, catorce años después, es fácilmente imaginable.
El proyecto nació de la mano de dos jóvenes ingenieros con debilidad, mucha debilidad, por las motos que decidieron crear una revolucionaria máquina como parte del final de su carrera; su tesis. Llamó muchísimo la atención la suspensión delantera con basculante y el desarrollo de la moto fue posible, gracias a que un ex-mecánico de Bimota , llamado Alfredo Ascanio, propietario de la empresa VDM. Esta empresa pactó con Bimota una cooperación técnica para desarrollar el avanzado concepto que proponía. Como primer resultado, VDM lanzó al mercado hace dos años la Vyrus, muy similar a la Tesi 2D, aunque sin carenado.
2005 será el año que definitivamente verá la luz la criatura de Bimota , pero será poco a poco, con cuentagotas, porque la producción será limitada, ya que su desorbitado precio no va a permitir que muchos mortales puedan disfrutar de ella; 40.000 euros la sitúan en el olimpo de las motos más deseadas. Y tu te preguntarás ¿qué tiene la Tesi 2D para ser tan tentadoramente cara?
Pues tiene mucha pasión y trabajo de fondo que han dado lugar a un espectacular resultado en la superficie, combinando los mejores materiales con ingeniosas ideas; lo que marca a la Tesis son sus numerosos detalles que definen una personalidad muy avanzada, casi de superdotada. Un primer vistazo ya desvela que la convencionalidad no va con este italiana que intenta desmarcarse y dar un paso hacia delante en todo los aspectos posibles. Ligera y compacta, monta un bicilíndrico (Ducati 1000 DS) que con tan sólo 86 caballos es capaz de impulsar casi como un cohete sus raquíticos y sorprendentes 149 kilos.
Es una moto para curiosear intensamente antes de subirse a ella porque la vista se va hacia todos los sitios; un silencioso con salida hacia delante ubicado bajo el motor llama la atención, ¿o no? Al fijarnos en su revolucionario sistema de suspensión delantera también descubrimos una singular colocación de las pinzas, en la parte baja de los discos. Detrás monta un robusto basculante y delante otro, con el propulsor entre ellos dos, aportando una importante rigidez junto al chasis de aluminio que sólo Bimota monta en sus creaciones, y que en esta ocasión no llega a formar la clásica “omega” sino que se queda en “semi-omega”. Ambas suspensiones son multirregulables.
El chasis también es un importante reclamo estético por su originalidad y buena factura, integrado en una planta que transmite una gran ligereza, con un depósito realmente estrecho realizado en carbono con capacidad para 13 litros. La vista frontal impacta por su pequeña cúpula flanqueada en su parte izquierda por una toma de aire, y la visión lateral también impacta; nada de líneas fluidas, aristas y angulosas formas dibujan una agresiva estampa de aspecto casi intimidante. A pesar de esto se ha cuidado la ergonomía, con detalles como las estriberas regulables, sin perder de vista la instrumentación, protagonizada por un gran tacómetro analógico ubicado muy centrado para tenerlo controlado de todo momento. Como parece que se tiene todo, una vez subido a esta ligera y compacta naked superdotada con el marchamo de una de las enseñas motociclistas con más carácter de Italia: Bimota .