BUSCAR PAREJA puede convertirse en una verdadera obsesión o en una tarea en la cual agotamos inútilmente todas nuestras fuerzas. Cuando una persona “normal” se plantea buscar pareja generalmente intenta encontrar a su media naranja, al amor de su vida. A veces la relación va por buen camino, otras veces no tanto y debemos comenzar nuevamente a buscar pareja.
Sin embargo, existen mujeres que cambian de pareja continuamente y es que el proceso de seducción y enamoramiento llega a convertirse en una verdadera droga.
A estas féminas que siempre están dispuestas a BUSCAR PAREJA y desechar la anterior, se les conoce en el lenguaje popular como “mujer mantis”.
La mantis religiosa hembra es un insecto que posee unas patas con unas fuertes espinas que le sirven para sujetar a sus víctimas y que, en algunos casos, se come el macho (que es mucho más pequeño que ella), después del apareamiento.
Algunas de estas características pueden extrapolarse a las mujeres cuya única fuente de verdadera satisfacción en la vida es buscar pareja para después abandonarlas. La verdad es que durante el flirteo y el enamoramiento nuestro cerebro produce una serie de neurotransmisores como la serotonina que nos hacen sentirnos bien. Es como una descarga de adrenalina que a la misma vez nos relaja; es decir, nos hace felices y nos brinda energía. Los especialistas afirman que después de seis meses este proceso se va atenuando y volvemos paulatinamente a nuestro estado “normal”.
No obstante, la mujer mantis intentaría por todos los medios mantener esta sensación de bienestar y para lograrlo se lanza a una conquista detrás de otra. Obviamente, este buscar pareja de manera indiscriminada hace que la mujer en el fondo se sienta sola y que el hombre se sienta utilizado por lo que no es un comportamiento positivo para ninguno de los dos.
Y tu, ¿conoces a alguna chica que se comporta de esta forma?