Las pinturas conforman un elemento primordial en el modelismo. Un montaje exquisito puede echarse completamente por tierra si no está complementado con un buen pintado de la pieza. De igual manera, debemos intentar que los colores que apliquemos se asemejen lo más posible a los del modelo real. A continuación se explica lo que deben saber acerca de los diferentes tipos de pinturas que se utilizan en nuestro hobby.
1.- Pinturas de esmalte
Las pinturas en esmalte (enamel en inglés) suelen ser las primeras que utiliza el maquetista novato, ya que son las más adecuadas para pintar a pincel por lo bien que cubren. Están compuestas por una base de aceite, al igual que los óleos. El pigmento de estas pinturas suele depositarse en el fondo del bote, separándose del diluyente incorporado, por lo que deberemos remover hasta obtener una textura parecida a la de la leche, aunque algo más espesa.
El diluyente para este tipo de pinturas es el aguarrás, o también los diluyentes específicos como los que nos proporcionan las mismas marcas de pintura.
Las pinturas en esmalte tardan mucho en secar, así que hay que ser paciente. Pueden tardar un par de horas en secar al tacto, 6 horas para secar completamente y no deberemos dar una segunda capa hasta pasadas 24 horas.
Las pinturas de esmalte no deben mezclarse con pinturas acrílicas y tampoco debe pintarse con esmaltes sobre una capa de acrílicas, si bien, sí que se puede pintar con acrílicas sobre esmalte.
La marca más conocida y utilizada de pinturas de esmalte es Humbrol, aunque podemos encontrar muchas otras en el mercado (Tamiya, Testors, Revell, Migros, ...).
Carta de colores Humbrol
2.- Pinturas acrílicas
Las pinturas acrílicas presentan algunas ventajas respecto a los esmaltes: se diluyen con agua, y su decapante es el alcohol (aparte de diluyentes y decapantes propios de las marcas). Son menos tóxicas en general y necesitan removerse menos para obtener una textura uniforme.
Sin embargo, este tipo de pinturas es menos aconsejable para su utilización a pincel (personalmente me van muy bien las Gunze Sangyo a pincel), por lo que tendremos que dar varias capas. En cuanto a la pintura con aerógrafo, son las más indicadas.
Las pinturas acrílicas tardan mucho menos en secar que las de esmalte: secan al tacto en unos 20 minutos, completamente en una hora y la segunda capa puede darse tras unas 8 horas.
Es muy común dar una capa de esmalte antes de aplicar pinturas acrílicas con el fin de que estas agarren mejor, suelen utilizarse colores "neutros" (grises, por ejemplo). Debemos recordar que no debe pintarse con esmalte sobre una capa de acrílicas (a no ser que sea una superficie muy pequeña).
En el mercado podemos encontrar una gran cantidad de marcas de pinturas acrílicas como: Tamiya (dicen que son las mejores), Vallejo, Gunze Sangyo (en la foto), Citadel, ...
Carta de Colores Tamiya
3.- Óleos y pasteles
La pintura al óleo se compone de pigmentos molidos mezclados con un aceite que se seca al estar expuesto al aire. Los pigmentos, o polvos de color, deben ser insolubles, insensibles a la decoloración, y químicamente inertes. El aceite suele ser de linaza. A veces se añade barniz a la mezcla y luego se tritura, resultando una pasta cremosa y espesa que se envasa en tubos flexibles.
Al tener una base de aceite se puede mezclar con esmaltes y se disuelve con aguarrás o thinner. Siempre debe aplicarse con pincel, ya que puede dañar el aerógrafo.
En modelismo se utiliza para dar efectos de acabado tales como el intemperizado con "lavados" utilizándolo diluído.
Los llamados "pasteles", se utilizan para hacer degradados de grises o sepias, para dar el tono de sucio o el hollín en la zona del cañón de la ametralladora, motores del modelo que estés pintando, etc.
Oleos
Pasteles
Gama basica de colores (oleos, pasteles, pigmentos...)
Trucos
En el costoso ($$$$) mundo del Plastimodelismo aveces debemos darnos vuelta con lo que podamos hechar mano, como por ejemplo en el caso de dioramas se pueden utilizar pinturas latex mates en distintos tonos para dar color a ruinas, paredes, etc asi tambien tintas de color para teñir madera balsa por ejemplo y hasta pomada de zapatos, todo es cuestion de que se use bien y quede bien.
PINTAR CON PINCEL
Pintaremos siempre en un lugar limpio y sin polvo. Antes de empezar, limpiaremos la mesa de trabajo y la cubriremos de periódicos.
Es fundamental planificar para no tener que tocar la superficie pintada. Debemos decidir el orden que seguiremos y construir útiles para sujetar cada pieza. Podemos usar desde palillos para las pequeñas hasta alambres para las más grandes.
MEZCLAR Y DILUIR LA PINTURA
A veces la pintura se emplea tal como viene en el envase, pero en otras se diluye, sea para restar intensidad al color, sea para lograr que fluya más suavemente en la superficie de la maqueta. Una pintura muy diluida se denomina lavado.
Los mejores resultados se obtienen con colores acrílicos.
El óleo es el tipo de pintura que más se vende en tubos. Depositaremos cantidades de pintura del tamaño de un guisante alrededor de la paleta y mezclaremos en el centro, poco a poco. Para diluir un poco, mezclaremos el pigmento con aceite de linaza; para hacer un lavado, usaremos aguarrás. En general basta con la cantidad de diluyente que puede coger el pincel, aunque para hacer un lavado de una gran superficie es mejor echarlo con un cuentagotas en un recipiente pequeño y añadir pintura hasta alcanzar la intensidad deseada.
Usaremos muy poco óleo cada vez; la pintura durará fresca varios días. Si se forma una telilla por encima, la perforaremos para aprovechar la pintura de debajo. Cuando ya sea inutilizable, rasparemos la paleta con un cuchillo sin afilar y la limpiaremos.
Las acuarelas en tubos se mezclan como el óleo, pero se diluyen con agua. Suelen aplicarse como lavados transparentes.
El esmalte viene en botes que hay que remover bien antes de usar porque si no disminuirá su poder para cubrir y los colores mates secarán dejando rayas brillantes.
Para mezclar los colores verteremos un poco de cada uno en la paleta y mezclaremos con un pincel en el centro. Es conveniente utilizar una paleta distinta para los colores metalizados.
El esmalte es demasiado grueso para fluir bien, y debe añadirsele un poco de diluyente con el pincel en la paleta o en un recipiente.
Hay que tapar el bote lo antes posible, limpiando el borde de la tapa para que cierre bien. Si se forma nata sobre la superficie, la retiraremos con una varilla de agitar la pintura y la tiraremos; es conveniente filtrar el resto antes de usarlo con una media de nylon fina o similar.
APLICAR UNA CAPA UNIFORME
Para lograr un acabado uniforme hay que dar dos manos de pintura diluida. Para ello cargaremos el pincel solo hasta la mitad y escurriremos el exceso en la paleta. Aplicaremos empezando por los detalles poco accesibles, rellenando el resto, alisando las estrías de la pintura antes de que empiece a secar para que el pincel corra sin tropiezos. Procuraremos no rozar contra ningún borde, porque eso depositaría en la superficie adyacente un goterón.
Trabajaremos sistemáticamente y cubriendo cada zona lo más rápidamente posible, dando pinceladas suaves para no hacer rayas en la pintura.
Una vez seca la primera mano, podemos dar directamente la segunda, aunque si la superficie ha quedado marcada por polvo o rayas debe pulirse ligeramente con una lija de agua fina.
FUSIÓN DE COLORES
Se llama fusión a la transición gradual de un color a otro. Tendremos que usar esta técnica para reproducir los tonos de la piel y de la ropa en las figuras, también para acentuar sombras o colores delicados. El óleo es la pintura más fácil de fundir, aunque también pueden conseguirse resultados con acuarelas y acrílicos.
Hay que aplicar muy poca cantidad y trabajar desde el límite de un color hacia el otro, pintando con el pincel en bisel.
REALCE
El realce sirve para destacar bordes y subrayar detalles y texturas. Utilizaremos un tono pálido de cualquier color, aunque muchas veces se resuelve todo con blanco porque la cantidad aplicada es mínima. Cogeremos muy poca pintura pura con la punta del pincel y escurriremos la mayor parte en el borde de la paleta. A continuación recorreremos la superficie sin apretar, dejando que los relieves recojan la mínima cantidad de pintura.
PINTAR CON AERÓGRAFO
Al pintar con aerógrafo deberemos tomar ciertas precauciones porque la mayoría de las pinturas son inflamables y tóxicas a la inhalación.
No pulverizar, pues, contra una llama; ni fumar en la misma habitación mientras se pinta ni después; y abrir las ventanas para que haya ventilación. Para mayor seguridad, utilizaremos una mascarilla.
Aerografo de accion simple
Aerografo de gravedad de doble accion
Antes de empezar protegeremos la zona de trabajo de las salpicaduras con papel de periódico. No nos olvidaremos de tapar también la pared de detrás de la mesa.
Es aconsejable utilizar una cabina de pintado. Esto evitará las salpicaduras al exterior y protegerá la maqueta del polvo durante el secado. Si la colocamos sobre un soporte giratorio podremos pintar todos sus lados sin necesidad de tocarla.
Para construirnos la cabina de pintado podemos usar una caja de cartón suficientemente grande, con un lado abierto, y ligeramente humedecida con agua para evitar el polvo. Para el soporte giratorio podemos partir de un círculo de aglomerado que atornillaremos sin apretar en una base del mismo material usando una arandela de separación que permitirá el giro.
DILUIR LA PINTURA
Cualquier pintura puede pulverizarse, salvo los colores en polvo que son demasiado espesos. Debe diluirse hasta que tome la consistencia de la leche, bien en una paleta o bien en el propio depósito. Se vierte en éste con un pincel o un cuentagotas. Si está demasiado líquida, la pintura se correrá por la superficie de la maqueta, y si está demasiado espesa, atascará el aerógrafo que escupirá y no pintará uniformemente. Si la pintura tiene coágulos, la colaremos por una media de nylon fina o similar.
APLICAR UNA CAPA UNIFORME
El procedimiento es idéntico independientemente de que usemos un aerosol, un pulverizador o un aerógrafo.
Situando la salida de la pintura a una distancia de 15 a 20 cm de la superficie (unos 30 cm para un aerosol) lo moveremos a velocidad uniforme a lo largo de la maqueta, con la boquilla dirigida siempre hacia ella. Empezaremos cada pasada antes de la maqueta, apretando la válvula al acercarnos, y no la soltaremos hasta que la hayamos pasado.
Si se forman chorretones es que se está aplicando demasiada pintura. Moveremos el aparato a un ritmo uniforme, no demasiado lento ni tampoco muy cerca. Dejaremos secar y repasaremos con lija de agua fina.
Esta técnica da una capa uniforme en una superficie plana, aunque en una maqueta normal habrá que empezar por pintar los rincones y huecos poco accesibles para asegurarnos de que quedan cubiertos.
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