En Internet hay cientos de rankings que hablan sobre los peores autos del mundo. El principal detalle es la imagen, el aspecto de los autos, pero también se tienen en cuenta temas de motor, precio, calidad en los materiales y demás.
Puntualmente no hay un ranking de autos que hayan pisado suelo Argentino, así que el motivo de esta nota es armar el “top twenty” de los peores autos que han pasado por nuestras calles.
Esta nota no tiene ningún criterio más que el mal gusto de los diseñadores, al que baso netamente en lo estético, sin importarme un huevo la parte mecánica o el desempeño del vehículo en cuestión.
Lamento por los desafortunados que cuenten con estos bólidos en su haber, pero mucho más lamento quienes hayan hecho “club de fans” de estos pobres cachivaches espantosos, los cuales se van a ensañar contra mí.
Y la lista sin ningún tipo de orden ya que los diez son igualmente horribles es…
Renaul Twingo: no hay nada más parecido a un pedo que este auto. Es literalmente el pedo de una señora culona. El auto tiene cara de tontito inocente, foquitos homosexuales y tímidos. Es introvertido y precoz, además parece como que se comió una trompada de frente y no tiene cara. Está aplastado. “Grande por dentro” era el slogan con el que trataban de endosártelo, pero había que tener un corazón como el Twingo para entusiasmarse con una batahola así.
Fiat Tempra: Hagamos un auto gigante en inmundo, fue la premisa de Fiat al diseñar esta cosa fierísima. El Tempra es absurdamente gigante y absolutamente destructible. Está hecho de plástico de rastis el pobre. Viene largo de trompa y cortito de culo, como que les faltó presupuesto para hacer algo “absolutamente horrible”, llegando al “bastante horrible” sin dudas. Carece de gracia, no es ni rústico ni fino, ni mediano ni grande, ni sofisticado ni sencillo, ni chicha ni limonada. Es como un Duna gigante y estúpido. Pésimo, como todo lo que hace Fiat.
VW Carat: “Che, con el Senda la repegamos, curremos con lo mismo, pero más sofisticado y grande a ver si juntamos más guita”… así se la jugaron los dueños de Volskwagen al permitir que la espantosa cosa esta saliera al mercado. Sencillamente fue eso: un senda inútil, caro, armatoste y de pésimo gusto. Lo más loco que tenía era que la antena se levantaba cuando prendías el pasacasette, lo malo es que a la décima prendida se hacía bosta y quedaba parada lista para que algún guachin te la doblara en cualquier esquina del centro. Feo, lento, inoperante, antiestético, era como una patada de Karate en los huevos colocada en ayunas un domingo.
Renault 12: Que es un auto muy querido por representar lo mejor del Peronismo no se puede negar, pero no hay motivo, ni razón, ni justificativo automotriz que avale algo positivo en este coso. Un auto choto, feo, hecho con alambre y papel, sin dinámica, ni orientación sexual, de colores inmundos y de detalles toscos. Duele verlo andar, duele sentirlo bramar, duele… Todo en este auto era feo, ni deportivo, ni de señora bien, ni de hombre elegante, ni de picante, ni de revolucionario cubano. Simplemente de hombre de mal gusto y olor a apio. Un auto tonto y con cara de agua.
Fiat qubo: Un diseñador muy audaz y arriesgado un día dijo “voy a hacer que la gente revalorice aquella maldita costumbre de comparar autos feos y cuadrados con una caja de zapatos, haciendo que una caja de zapatos sea hermosa”… . Como Fiat no viene pegando una los últimos 10 años se da el lujito de crear esta inmunda caja obsoleta, cara e indiscutiblemente asquerosa. Mezcla una parrilla deportiva que queda más desubicada que espada láser en el combate de San Lorenzo en una especie de “utilitario” con llantitas supersport. Un insulto a la estética, al trabajo de chofer de utilitarios y al concepto “deportivo” de un vehiculo. Me da escalofríos verla nomás.
Chevrolet Spark: les salió bien el Corsa, la pegaron con el Astra, más o menos venían bien con el Vectra, han tenido un éxito rotundo con el Cruze… pero eso no les da derecho a ser tan arriesgados y sacar al mercado algo tan, pero tan repulsivo como esta rata de laboratorio. ¿Se les traspapeló entre uno y otro concept car de mala muerte? ¡Que ganas de manchar una más o menos buena reputación con un auto que se hubiese vendido mejor en el Arca de Noe que en una agencia de autos! Dios santo, si hay que ser ciego y haber votado a CFK para que te guste algo tan feísimo. Dicen que con la compra en efectivo tenes un 50% de descuento en Saldivar para operarte de la miopía.
VW Gol Top: Otros que dijeron “y… ya que salió tan bien el Gol, hagamos cualquier cosa que la gente se copa”… pero no, la gente no es idiota. Es más que obvio que hicieron tantos repuestos del Gol, en una época que era tan barato comprarse un cero, que en vez de fundirlos para hacer nuevamente otra cosa, decidieron inventar este híbrido, este rejunte de partes de distintos colores y sin el más mínimo sentido del buen gusto. El auto no era ni para pibe canchero, ni para mina, ni para joven audaz… era simplemente para pelotudos absolutamente faltos de personalidad. No hay chances que alguien con dos dedos de frente gaste más que dos pesos en una cosa tan fantasma como esta. La idea… un bodrio total.
Ford Galaxy: Volskwagen hizo el Karat, Fiat el Tempra… ¿¡y como los innovadores y siempre vivos de Ford no copiaban a los demás!? Así que como de costumbre, los muchachos simplemente copiaron. El tema es que copiaron lo peor y lo hicieron más feo y peor aún, pariendo este engendro del demonio llamado Ford Galaxy. Desperdigados por la galaxia deberían haber quedado los culpables de diseñar algo tan feo como esto. Ni nombre de auto se merece. Una caja cuadrada con trompa más o menos redonda, con cara de choto triste y una motorización densa e inútil. ¡Cuanto empeño le pusieron los muchachos de Ford a algo tan pero tan feo como esto!
Peugeot 404: Partiendo de los faros traseros como techitos de catedrales, hasta la trompa como de un rastrojero facherito, este auto es 100% una cagada a la estética mundial. Tiene menos gracia que un jean Gatopardo y es más antiestético que una camisa Rigars. El 404 es una fusión de fealdad con cromados por doquier como para levantarle un poco el ánimo a tan feísimo bicho. Los muchachos de Peugeot tuvieron la suerte de romperla con el 504, porque con esta cagada capicúa ni la suerte bruja los iba a acompañar.
Renault Logan: Renault viene cayendo en picada en Argentina, que si no fuese por el Megane nuevo y el femenino Sandero Stepway ya estaría más fundido que Casa Tía. El logan es una cachetada a la aerodinámica, ¿Dónde estudiaron ingeniería automotriz esos muchachos? ¿En el Cotolengo Don Orione? ¿Había necesidad de cortarle el culo de esa manera? La trompa es como hecha con los catorce peso’ que le sobraron de remanente. Tiene menos detalles que una pelota de tenis. Realmente parece una impresora con ruedas.
Citroën Picasso: no es pecado el mal gusto, ahora, ponerle el nombre de uno de los pintores más maravillosos que ha dado la historia a una bala simétrica es un pecado imperdonable. Es un auto tan antiestético que si lo ves parado no sabes para que lado va a arrancar al poner primera. Si anda despacito pareciese que fuese marcha atrás.
VW Gol Rural Coupé: Si… existe. Aunque no lo crean. La foto y google avalan mi informe. O sea… todo bien con el Gol, es un auto lindo, todo bien con las rurales, son una patada en las bolas pero si no tenes guita para una camioneta y tenes hijos como un conejo es una buena opción. Ahora, ¿había necesidad de rejuntar partes de la fábrica y hacer este aborto de la naturaleza? ¿No se cansaron con la chastrinada del Gol “Top” que continuaron la seguidilla bochornosa de insufribles híbridos?
Universal o Rastrojero Conosur: Los ingenieros de la I.A.M.E. dijeron “che… anduvo bien el rastrojero diesel, ¿porque no nos fumamos un sorete y armamos un autito de calle?” Y le regalaron al mundo la cochinada menos audaz que podían crear. Trompa de Rastrojero… baúl se sedán. Es un auto tan desilusionante como ver una mina con cara bonita y culo de vago.
Ami 8: ¡Mamita querida! Creo que si le dieran a diez monos la oportunidad de hacer el auto más feo que pudiesen imaginar no les saldría tan bien como a los muchachos de Citroën. ¿Qué era ese amorfo de faros gigantes, estabilidad de circo y parrilla asadera? Es feo por donde se lo mire, no tiene tan solo una parte “amable” o agradable para la vista. Es tan feo como que te saquen los pelitos de las axilas con una tenaza… ¡caliente!
Renault 6 o R6: “Che… los muchachos de Citroën han hecho un auto espantoso, pero parece que se vende bien… ¡cambiémosles las ópticas y adjudiquémonos el triunfo!” dijeron los psicópatas diseñadores de los maltrechos muchachos de Renault… y nos legaron este abrelatas de belcebú. No solamente es tan feo como el Citroën, sino que no tiene onda, es cuadrado y carece de una mínima gracia aerodinámica. Cero estética, cero ética, cero gusto, cero en todo. Copiar lo feo no solamente es indigno, sino ridículo como ver un panda haciendo goles de cabeza.
Renault 10 o R10: He aquí un claro ejemplo de que siempre que se haga algo mal, o pase algo malo, se puede hacer aún peor. Los muchachos de Renault de esa época no tocaban fondo jamás, ni tenían escrúpulos… intuyo que carecían de uso de razón. Si algo sale tan inmundo como el R6… ¿Por qué la siguieron embarrando con el R10? Esta vez dijeron “saquémosle el baúl al R6 y arruinémosle la trompa aún más” y así cagaron al R10.
Fiat 133: Es el papá del 147. Si alguna vez de preguntaron “¿Cómo es la cara de póker?” al mirar la trompa de este renacuajo podrán tener una idea cabal del significado de la frase. Frente soso, yermo, vacío, desértico. Nunca una parrilla, una rayita, al menos un loguito… ¡algo! ¿Acaso la dieta de los muchachos de Fiat era a base de agua y pan que tenían tan poca onda? Gracias a Dios salió poco y rápidamente el 147 de las maestras aplastó a esta caca.
Kia Picanto: Sabido es que los muchachos de Kia carecen de gusto para los autos chiquitos… pero de ahí a este montoncito de basura hay un paso muy largo. Es como un bebe con ojos deformes, enormes y feos. Es un auto con la típica cara de choto, como el New Beatle, solo que no tiene mística ni magia. Su mecánica es deplorable, la aerodinámica se la jugaron al truco, el espacio es insufrible y mal distribuido… en fin, ¡una cochinada absoltua!
Ford Orion: Muchachos… ponerle baúl a los autos casi nunca queda bien. Este es el claro ejemplo en el que cayeron los muchachos de Ford al ponerle baúl al peor modelo de Escort que hicieron. O sea… no solamente arruinaron uno de los mejores autos de la marca con el reestiling al sacar la segunda versión del Escort, sino que se la mandaron aún más poniéndole un espantoso baúl y cagándola con el motor como nunca antes.
Renault Laguna II: Como el Megane II andaba más o menos bien, se le cayeron algunas ideas tan geniales como agrandarlo, ponerle una trompa combinada con plásticos y estupideces, llenarlo de chirimbolos inservibles y destructibles dentro y pedir casi el doble de guita. Es una gran, pero gran bosta en lata, una gigante mastodonte absurdo y obsoleto. No es elegante, no es moderno, no es barato, no es práctico, no es picante, no es nada. Caro y gastador como botinera en celo.