Alguna vez debe haberte sucedido que alguien quiso prestarte un CD o un DVD, quisiste hacerle una copia, y no tenías ningún disco grabable a la mano. O tal vez tienes muchos CD’s de hace algunos años, y te están ocupando más espacio del que toleras. Sea el caso del que se trate, una manera muy interesante de almacenar discos es a través de una imagen ISO. Una imagen ISO no es más que un espejo de la información contenida en un disco, independientemente de su estructura. No importa si es audio, datos, un híbrido, o algo que no se pueda leer en un ordenador normal, puedes crear una imagen de ese disco.
Las ventajas de usar una imagen ISO son muchas, siempre y cuando tengas el espacio en el disco duro para almacenarlas. Una imagen ISO almacenada en el disco será mucho más rápida que leer los datos directamente desde el disco óptico. También es un método excelente para conservar un CD o un DVD, hasta que puedas volcarlo a un disco grabable. Y también sirve para combatir el problema del espacio físico. Imagina que tienes seis CD’s grabados, con sus cajas y todo, que casi no usas, pero no quieres perder su contenido. Puedes hacer imágenes ISO de esos discos, almacenar las imágenes como datos en un DVD, y tener esos seis discos en el espacio físico de un DVD con su caja. Ahora imagina si tienes algo como 500 o 600 discos grabados. Reducir su volumen a un sexto de lo que ocupan, seguro suena tentador.
Lo único que necesitas para poder hacer una imagen ISO es una unidad óptica, un programa compatible, y espacio en tu disco duro. Los CDs más comunes necesitan un promedio de 700 MB (aunque hay más grandes), mientras que los DVD pueden demandar hasta 4.5 GB los de capa simple, y 8.4 GB los de capa doble.
Tener una plataforma Windows no es bajo ninguna circunstancia una necesidad para crear una imagen ISO. Hay excelentes programas para plataformas Linux y Mac OS que pueden hacer exactamente lo mismo. Sólo por cuestiones de difusión, usaremos un programa bajo Windows: ImgBurn.
La última versión de ImgBurn inicia con un asistente que te ofrece varias opciones. La que debes escoger para crear una imagen ISO es Create image file from disc. Espera un momento a que ImgBurn reconozca la unidad óptica. Si todavía no has colocado el disco, hazlo ahora. ImgBurn detectará que has insertado un disco, y a la derecha mostrará varios datos. Lo único importante que debes especificar es dónde será guardada la imagen. Puede ser en cualquier parte, siempre y cuando haya espacio suficiente. Una vez que hayas elegido una ubicación, sólo debes hacer clic en Read, y el programa comenzará a crear una imagen ISO. El tiempo estimado depende principalmente de cuántos datos hay en el disco, pero factores como la unidad óptica o la marca del CD/DVD pueden tener influencia.
Luego de unos minutos, ya tendrás tu imagen ISO lista. Puedes grabarla a un disco en blanco con el mismo ImgBurn usando la opción Write image file to disc, o con el software de tu preferencia. Lo otro que puedes hacer es leer su contenido desde el disco duro, pero para eso, necesitas una unidad virtual.
Las ventajas de usar una imagen ISO son muchas, siempre y cuando tengas el espacio en el disco duro para almacenarlas. Una imagen ISO almacenada en el disco será mucho más rápida que leer los datos directamente desde el disco óptico. También es un método excelente para conservar un CD o un DVD, hasta que puedas volcarlo a un disco grabable. Y también sirve para combatir el problema del espacio físico. Imagina que tienes seis CD’s grabados, con sus cajas y todo, que casi no usas, pero no quieres perder su contenido. Puedes hacer imágenes ISO de esos discos, almacenar las imágenes como datos en un DVD, y tener esos seis discos en el espacio físico de un DVD con su caja. Ahora imagina si tienes algo como 500 o 600 discos grabados. Reducir su volumen a un sexto de lo que ocupan, seguro suena tentador.
Lo único que necesitas para poder hacer una imagen ISO es una unidad óptica, un programa compatible, y espacio en tu disco duro. Los CDs más comunes necesitan un promedio de 700 MB (aunque hay más grandes), mientras que los DVD pueden demandar hasta 4.5 GB los de capa simple, y 8.4 GB los de capa doble.
Tener una plataforma Windows no es bajo ninguna circunstancia una necesidad para crear una imagen ISO. Hay excelentes programas para plataformas Linux y Mac OS que pueden hacer exactamente lo mismo. Sólo por cuestiones de difusión, usaremos un programa bajo Windows: ImgBurn.
La última versión de ImgBurn inicia con un asistente que te ofrece varias opciones. La que debes escoger para crear una imagen ISO es Create image file from disc. Espera un momento a que ImgBurn reconozca la unidad óptica. Si todavía no has colocado el disco, hazlo ahora. ImgBurn detectará que has insertado un disco, y a la derecha mostrará varios datos. Lo único importante que debes especificar es dónde será guardada la imagen. Puede ser en cualquier parte, siempre y cuando haya espacio suficiente. Una vez que hayas elegido una ubicación, sólo debes hacer clic en Read, y el programa comenzará a crear una imagen ISO. El tiempo estimado depende principalmente de cuántos datos hay en el disco, pero factores como la unidad óptica o la marca del CD/DVD pueden tener influencia.
Luego de unos minutos, ya tendrás tu imagen ISO lista. Puedes grabarla a un disco en blanco con el mismo ImgBurn usando la opción Write image file to disc, o con el software de tu preferencia. Lo otro que puedes hacer es leer su contenido desde el disco duro, pero para eso, necesitas una unidad virtual.