UN HOMBRE O UNA SOLUCIÓN? (Sólo para mujeres)
Hay muchas mujeres que están buscando un hombre que las ame. Son mujeres solteras, o son mujeres divorciadas, o casadas que perdieron la pasión en su matrimonio y están esperando que se reavive la pasión de ese matrimonio.
Sueñan o fantasean que algún día van a encontrar a un hombre que las ame y las haga sentirse apasionadas nuevamente.
Tal vez seas divorciada y estés buscando al amor de tu vida, porque pensaste que lo habías encontrado en tu primera o en tu segunda pareja, sin embargo no lo encontraste.
Quiero que hagas una lista mental, pero que seas verdadera en esta lista, de todos los hombres que en tu vida te amaron y a los que amaste. No descartes a ninguno, los que amaste y te amaron. Yo quiero que me des la versión real, no la oficial, porque las mujeres siempre de la vida y del amor tenemos dos versiones. La real: que es la que nos pasó, y la oficial que es la que le contamos a todo el mundo, pero que no tiene mucho de real.
Que pase por tu cabeza la versión real de los hombres que amaste y de los hombres que te amaron.
¿Fuiste amada? ¿Amaste? date un aplauso bien fuerte.
Hay dos cosas que quiero decirte que son fundamentales. En primer lugar para encontrar a un hombre que te ame, para poder hacer una nueva relación, tenés que preguntarte si todavía no estás atada a una relación anterior, y esta es un pregunta muy importante porque vos teóricamente me podés decir: "No, ya mi pasado es pasado", pero tal vez todavía te encuentres atada a una relación anterior, y mientras estés atada a esa relación anterior no vas a poder encontrar un hombre que te ame, porque tu mente y tu energía van a estar ocupadas en esa relación anterior.
Esa relación anterior puede ser un ex-esposo, un marido que murió, un papá todopoderoso que vos no querés defraudarlo amando a otro hombre que no sea él, o pueden ser hijos y estás tan atada a la opinión de tus hijos que por eso no podés hacer una nueva pareja.
Mientras sigas atada a un amor anterior no vas a estar libre para poder hacer entrar a tu vida una nueva pareja.
Hay dos actitudes que tiene una mujer que todavía no rompió un vínculo anterior. ¿Cuántas quieren saber si están atadas a un amor anterior?
Primero: Auto sabotaje.
Tal vez vos sigas conectada con un enlace secreto con esa persona que nadie sabe, solamente lo sabés vos en tu interior. Entonces te autosaboteás y dificultas la relación con cualquier pareja que venga a tu vida. A todas las parejas le encontrás un pero, todas tienen algo malo, todas tienen un detallecito; sin saberlo tal vez te estés saboteando, porque toda la energía que necesitás poner en esa nueva relación la tenés distribuida en un amor anterior, o en una pareja anterior, o en ese papá o en esos hijos. Y esa energía no siempre es positiva, muchas veces es negativa. Si por ejemplo vos con tu ex todavía estás atada por un juicio de divorcio, todavía tenés mucha bronca y querés vengarte, esa energía negativa de la venganza, del juicio, te impide volver a poner esa energía en una nueva pareja. Por eso, hombre que viene, hombre que te viene mal porque algún detalle le encontrás.
Y otras de las actitudes de una mujer que está enganchada con un amor anterior son acciones que realiza para seguir manteniendo viva esa unión anterior.
¿Cuáles son esas acciones?
- un juicio de divorcio
- la mujer viuda que conserva la ropa del marido muerto
- cuidan a ese papá enfermo a pesar de que pueden ponerle una enfermera, o puede haber otros hijos que lo cuiden, ella vive cuidándolo y no se separa de ese papá enfermo porque no quiere serle infiel amando a otro hombre
- o sobre cuida a los hijos y dice: “Mis hijos me ocupan toda mi vida” para no tener tiempo de formar una nueva pareja.
Todas cosas que hacés para seguir siéndole fiel a ese amor y que en tu corazón no haya espacio para nadie más.
Yo quiero decirte que si querés encontrar el amor de tu vida, le estoy hablando a las solteras, a las divorciadas y a las viudas, tenés que extirpar el amor anterior. Tengo que extirparme todo amor anterior. ¿Qué tenés que hacer con el amor anterior? "extirparlo". Tengo que agarrar una pinza y sacármelo del corazón. Extirpar.
¿Cómo sé si sigo enganchada? por ejemplo: si te sentís controlada por esa persona porque te hace la vida imposible con tus hijos, por las finanzas, porque él te las sigue manejando, por tu vida social, porque cada vez que vas a un lugar encontrás amigos de esa persona, tal vez porque hablás de esa persona con otros, siempre que estás con otras personas hacés referencia a esa persona, bien o mal, pero hacés referencia, porque está a menudo en tus pensamientos, porque te sigue preocupando la opinión de esa ex-pareja, de ese ex-amor, o de qué me va a decir papá si hago una nueva pareja.
Porque tal vez seguís teniendo en tu casa los mismos muebles, la misma cama donde dormías con tu ex, o con el marido muerto, la seguís teniendo en tu casa, en tu habitación, y decís ¿cómo voy a llevar a mi cama, cuando me case, a otro hombre donde me acosté con mi ex o me acosté con mi marido que murió?
Tal vez la sensación de enganche venga porque todavía tu ex sigue siendo tu héroe, y vos decís: por más que me trató mal nunca voy a encontrar a un hombre tan dedicado como él para la casa, para los hijos, para lo que sea, y todavía sigue siendo tu "héroe".
Tal vez vas a lugares o escuchas música que te recuerda a él, todavía estás enganchada.
Tal vez vivís comparando a otros hombres con él, o tal vez intentás imaginar lo que pensaría o diría él, o cada vez que tenés que tomar una decisión estás pensando, qué decisión tomaría él.
Si te pasan algunas de éstas cosas, es porque todavía estás enganchada y hasta que no te extirpes ese amor que ya fue, no vas a poder encontrar el amor de tu vida, porque toda tu energía, toda tu fuerza, todos tus pensamientos, toda tu mente, toda tu bronca, odio, o todo tu amor, todavía está volcado en esa persona y no tenés el corazón libre para que venga el amor de tu vida. Por eso, conocés hombres pero ninguno te viene bien, y decís: “no, porque hoy no hay hombres”, y ponés excusas generales que no tienen nada que ver con la realidad. Porque así como hay hombres que son un desastre, hay hombres que son muy buenos y que Dios anhela que vos puedas hacer pareja con ese hombre; pero sin embargo vos te lo prohibís porque seguís enganchada a ese viejo amor.
¿Qué hay que hacer con esos viejos amores? "es hora de extirpar el viejo amor".
Segundo: un hombre o una solución.
Si estás buscando un amor siempre tenés que preguntarte ¿Yo estoy buscando un hombre o estoy buscando una solución?
Yo quiero decirte que a las heridas no hay que taparlas, a las heridas hay que resolverlas.
Hay mujeres que lo que están pidiendo es un hombre que venga con el "pan bajo el brazo", en lugar de un hijo que venga con el pan bajo el brazo, pedís un hombre para resolverte todas las heridas y todas las carencias que hay en tu vida. No buscás un hombre, buscás una solución para tu vida, por eso tenés que diferenciar bien. Si hay heridas en tu vida no es que las vas a sanar todas para lograr tener una pareja, sino que tenés que empezar a reconocer cuáles son las heridas que hay en tu vida, porque si no te va a ser más difícil encontrar a un hombre, porque van a ser parejas de cuarta ¿Saben por qué? porque te vas a encontrar vos que tenés una nena herida, con uno que tiene un hombre herido, y entre los dos van a tratar de ver cómo se sanan y van a terminar lastimándose más. Por eso se te hace tan difícil la búsqueda, porque no estás buscando un hombre, estás buscando una solución para tu vida. ¿Tengo que estar sana?, no, tenés que reconocer cuáles son tus heridas para no volver a repetirlas, porque sino vas a volver a reproducir en tu vida lo que tanto te traumó, porque si vos fuiste abandonada y estás esperando que ese hombre no te abandone nunca, el primer acto que vos sientas que es abandono va a ser un caos y una crisis de pareja. “Él se fue a comprar cigarrillos, no va a volver más”, “No va a volver más porque a mí me abandonaron toda la vida” entonces no vuelve más y terminamos con la profecía auto cumplida que es: aquello que yo digo se cumple en mi vida, y ese hombre termina abandonándome, porque yo creo que yo nací para ser abandonada. Entonces no es que vas a ser totalmente sana de tu herida de abandono para conseguir una pareja, porque no podés ser perfecta para conseguir una pareja, pero por lo menos darte cuenta de cuáles son las heridas con las que batallás para entonces no darle a ese hombre el poder para sanar tu herida de abandono. Ese hombre es un hombre, a veces querrá irse, a veces querrá estar con vos, es un hombre. Si vos vas a leer cada situación como un abandono, eso va a traer más herida, más dolor, más pelea, crisis y ruptura de la pareja.
Si por ejemplo, vos querés sanar lo que traes de chiquita, porque a vos tus padres no te dieron amor y vos decís: “Voy a buscar un hombre que esté conmigo todo el tiempo”, yo lo único que quiero pastora, es que ese hombre esté las veinticuatro horas a mi servicio, conmigo. Lo vas a terminar ahogando porque le estás pidiendo algo imposible, porque vos querés con él sanar una herida de tu infancia; y vos tenés que buscar un hombre de compañía, pero no un hombre que te cure tus heridas. El único que puede sanar heridas es el Señor, a Él tenés que recurrir. Por eso cuando la tenés clara: a mí me abandonaron.
En mi casa hubo maltrato, yo tengo miedo de que me maltraten. Tengo miedo de ser pobre porque en mi casa siempre hubo pobreza.
Cuando vos la tenés clara no vas a exigirle al otro lo que el otro no puede darte.
Nunca vas a tener autoridad en tu pareja si el pasado tiene poder sobre tu vida. Si todavía decís: mi ex me hirió, entonces todos los hombres son malos, son todos iguales, vos me vas a terminar hiriendo, ese pasado que te dañó, que te hirió, que te hizo mal todavía sigue teniendo poder en el presente, por lo tanto va a arruinar cualquier pareja; porque todavía el pasado tiene poder y vos no podés tomar autoridad en esa nueva relación que querés tener.
¿Y qué tenemos que hacer para encontrar al amor de nuestra vida? tenemos que transformarnos queridas mujeres, en artistas del amor. Uno tiene que ir formando el amor, tiene que hacer del amor una obra de arte. El amor no es sentir amor y ya está.
Si una mujer no puede pasar del enamoramiento al amor, si una mujer quiere permanecer toda la vida en la etapa del enamoramiento es una mujer que no ha madurado. Es una mujer que dice: yo quiero que vivamos, le hablo a las casadas, como al principio de nuestra relación, que salíamos al cine, que íbamos a comer, que me traías flores, que me cantabas una canción, que caminábamos bajo la lluvia.
Y eso está muy bien y cada tanto se puede volver a recrear, pero si vos no pudiste pasar de la etapa de enamoramiento a una etapa más madura que es la del amor, entonces ahí hay un problema. Tenés que crecer en el amor, le hablo a las casadas, tienen que ser artistas de ese amor, tienen que construir ese amor de distintas maneras, de diversas formas, pero volver a construir ese amor, no el enamoramiento sino el amor.
Hay cuatro aspectos que debés ejercitar en tu vida:
Las casadas con su pareja y las que no tienen pareja con una posible pareja, con un hombre que conozcas.
• Primero: Escuchar.
¿Qué tenemos que hacer? Escuchar; ¿a quién tenés que escuchar? a esa pareja, ya sea tu marido o la que puede llegar a ser tu pareja.
Escuchar para entender palabras y significados. Tenés que entender cómo habla, tenés que entender el discurso que sale de su boca, porque a veces las mujeres vamos con una idea a la pareja, tenemos que escuchar qué es lo que el otro habla, identificar el lenguaje que tiene, para ver si es una persona que tiene sueños, para ver si es una persona que tal vez hoy no tenga nada, pero tiene sueños, sabe lo que está diciendo, está centrado.
Tenés que aprender a escuchar.
• Segundo: Mirar.
¿Qué tenemos que mirar? al otro. Y el otro ¿cómo es?, no cómo quisiéramos que fuera. Tenemos que mirarlo al otro como el otro es, no la fantasía que hay en tu mente: “Voy a encontrar un hombre como mi padre, él tiene que hablar como mi padre, tiene que responderme como mi padre, tiene que ser como mi padre”. ¡No! no, Yo tengo que mirarlo a él, Mario, Julio, Sebastian, Esteban, como es, no como yo quiero que sea, porque ahí viene el gran error de las mujeres: creemos que los vamos a cambiar, “después yo lo amoldo a mi imagen y semejanza”, ese hombre no tiene que ser amoldado a imagen y semejanza tuya.
Hay muchas mujeres que se han engañado por esto, porque cuando hablaban con él, cuando lo miraban, no lo estaban mirando a él verdaderamente, estaban mirando lo que ellas querían ver: él es bueno, él me va a querer toda la vida, él va a estar conmigo siempre.
Mirabas a través de tu herida, no lo estabas mirando a él, mirabas a través de tu necesidad, él me va a dar lo que yo necesito, no lo estabas mirando a él, y cuando te acercas a un hombre tenés que mirarlo tal cual es. Mirar.
• Tercero: Hablar.
¿Para qué hablar? para preguntar lo que querés saber del otro. Hay mujeres que tienen miedo de pedirle información a los hombres ¿Usás viagra o no? Me contaban de una mujer que se casó, no habían tenido nunca sexo, pero ella nunca se atrevía a preguntarle nada con respecto al sexo, porque era muy respetuosa. Se casaron y cuando van de luna de miel el hombre se olvida el viagra y no pasó nada, ella se agarró la cabeza y dijo: ¿Qué me pasó, cómo no pregunté? ella ni enterada, porque hay mujeres que no se atreven a preguntar, hay mujeres que se casan y después saben que el hombre tenía otro matrimonio con otros hijos. ¿Cuántas conocen historias así? Porque no preguntaron, no investigaron. Vos no sos una tontita que ves un hombre y caés desmayada. Vos tenés que mirar, tenés que escuchar, tenés que preguntar.
Para eso es el tiempo del conocimiento de una persona: “pero lo único que quieren ahora los hombres es acostarse”, justamente es lo que no vas a hacer, porque tenés que escuchar, mirar y tenés que hablar, y hablar también, no sólo para que él te cuente cosas que vos querés saber, sino para que él no tenga que adivinar lo que vos querés. Las mujeres a veces queremos que los hombres sean adivinos, que tengan la bola de cristal y que sepan cuando estamos bien, cuando estamos mal, qué perfume nos gusta, qué día nos gusta que venga a vernos, qué días no nos gusta que venga a vernos, qué canción nos agrada.
Y queremos que el hombre tenga la bola de cristal, por eso tenés que hablar, qué es lo que querés, sino el otro no te va a conocer nunca y cuando no lo haga, vos vas a sentir que es rechazo, que no te quiere, y no es que no te quiere o te rechazó, es que no sabe. Hay maridos, parejas, que no saben, a pesar de que hace quince, veinte años que están casados, qué es lo que te gusta a vos en la vida sexual y te sigue haciendo lo que a vos no te gusta, pero no dijiste nada, porque no te atreves a hablar y él no lo hace de malo, o porque es bruto, es porque no sabe qué es lo que te gusta.
No sabe cómo te gusta que te acaricie, no sabe si te gusta que él hable o no hable cuando hacen el amor.
Entonces como no hablaste porque te da miedo a hablar, no sabés qué es lo que él quiere, no sabés la historia de su vida y tampoco él sabe lo que vos deseás. Hablar.
Por último: Aceptar lo que el otro nos da con un espíritu abierto.
Y si eso que nos da es diferente a lo que nosotros imaginábamos, aceptálo como algo bueno, en la medida que no nos perjudique a ninguno de los dos.
Tal vez no es lo que yo me imaginaba, es diferente, pero no me perjudica, no me hace daño, no me está lastimando, no lo voy a corregir voy a aceptar eso diferente como algo bueno. Por eso he elegido a ese hombre, no para que sea igual a mí, sino que a pesar de las diferencias igual nos sigamos amando. Aceptá.
Coco Chanel dijo: “Encontrar un hombre que te ame no te transforma en una cazadora de hombres, porque si lo cazaste, deja de ser un hombre para transformarse en un zorro y el día de mañana abrirá un agujero y se escapará”.
Cuando me dicen: ¡No sabés la cantidad de amigas que tengo, que van a consultar a las brujas, para ver si ese hombre que está con ellas va a dejar a su mujer y va a casarse con ellas y van a ser una pareja feliz!. Esas mujeres están queriendo cazar a un hombre como si fuera un animal, cazarlo a ver si lo tengo para mí. Ir a consultar a una bruja y pagar para que te digan el futuro, eso no va, vos tenés que saber de quién querés escuchar tu futuro. Vos tenés que saber en quién ponés tu vida, a quién vas a escuchar.
Vos decís: A ver ¿lo voy a tener conmigo o no? eso va a depender del arte del amor, eso va a depender de cómo amen los dos el amor. No seas una cazadora de hombres. ¡No! “Porque él tiene que venir conmigo, porque se lo voy a sacar a aquella”, y pagás tarotista, brujos, para que te adivinen el futuro.
Que tu vida, cada vez que te levantás a la mañana, tenga pasión, estés con alguien que sea apasionante o no, porque vos sos la protagonista de tu vida y aunque los otros no vean nada, vos dentro tuyo sabés que tenés pasión y vas a ir adelante sola o acompañada, pero vas a seguir caminando.
Tenés que aprender a amarte, a valorarte y a quererte.
Tenés que aprender que el amor se construye, que si ese amor tal vez no te dio todo, hoy se pueda construir, tal vez no de la misma manera como cuando tenías dieciocho años, pero se le puede dar una vuelta nueva, una forma diferente, algo distinta.
Quiero que vuelvas a repasar esa lista real de los amores que pasaron por tu vida, de los hombres que te amaron y a quienes amaste, quiero que vuelvas a recorrer esa lista. Quiero decirte que fuiste amada, quiero decirte que amaste, quiero decirte que hoy Dios te dice: Merecés ser amada, te lo mereces, te dice el Señor no renuncies al amor porque te lo merecés.
- Sé sabia cuando vayas a mirar
- Sé sabia cuando vayas a hablar
- Sé sabia cuando vayas a preguntar
- Sé sabia cuando vayas a consultar, consultá sólo con Dios porque él tiene tu futuro en sus manos.
Hay mujeres que se tienen que desatar, tal vez no sabías que estabas atada a través del amor o del odio o tal vez a través del miedo. Tenés que desatarte de esas acciones que estás haciendo para seguir atada a esa persona de tu pasado, tal vez acciones que para vos son normales, “y, tiene que venir a ver a los chicos”, “todavía tiene la llave de casa”, “él todavía me sigue manejando las cuentas” “todavía sigo pensando en él porque tengo algún perfume” “no me lo puedo sacar de mi vida” espero a alguien que me ame. Hasta que no puedas vaciarte de esa persona no va a poder venir lo nuevo a tu vida y todo lo que encuentres en el camino de la vida va a tener un detalle que no te va a gustar, vas a decir no es para mí, voy a seguir esperando, no, no hay hombres, no, no es lo que yo quiero, no, no es la exigencia que tienen. Cuando te desprendas, vas a poder ver con claridad a quién tenés delante de ti, cuando aprendas a escucharlo, cuando aprendas a hablar, cuando puedas aprender a ver, no lo que vos querés ver, sino lo que es esa persona en realidad, eso viene por sabiduría divina, no viene por consultar a nadie más, no viene por querer cazar a un hombre, por querer tenerlo en tus redes y que no te abandone, las veinticuatro horas del día atendiéndote a vos. Cuando uno conoce el amor sabe que no hay nada más lindo que en el amor, experimentar la libertad, la libertad de uno y la libertad del otro, de: no te controlo y no necesitás controlarme, porque hemos madurado, porque tenemos un amor seguro, porque hemos ido sanando nuestras vidas.
Cuando uno aprende a sanarse, cuando uno aprende a no buscar a alguien que te resuelva los conflictos, sino a alguien que te acompañe en el camino de la vida, para que juntos puedan realizar los sueños individuales y los sueños de pareja. Uno no deja de ser uno por ponerse en pareja, si vos querés ahogar al otro, si el otro te ahoga, eso no es una pareja. Una pareja es cuando cada uno tiene libertad para cumplir sus sueños y a la vez juntos tienen sueños y siguen caminando. Sé sabia.
Querida mujer es hora de madurar, es hora de pasar la etapa del enamoramiento y llegar al amor, es hora de decir: yo sé que alguien me va a amar porque merezco ser amada, yo no voy a pedir migajas de amor, yo merezco ser amada.
Hay muchas mujeres que están buscando un hombre que las ame. Son mujeres solteras, o son mujeres divorciadas, o casadas que perdieron la pasión en su matrimonio y están esperando que se reavive la pasión de ese matrimonio.
Sueñan o fantasean que algún día van a encontrar a un hombre que las ame y las haga sentirse apasionadas nuevamente.
Tal vez seas divorciada y estés buscando al amor de tu vida, porque pensaste que lo habías encontrado en tu primera o en tu segunda pareja, sin embargo no lo encontraste.
Quiero que hagas una lista mental, pero que seas verdadera en esta lista, de todos los hombres que en tu vida te amaron y a los que amaste. No descartes a ninguno, los que amaste y te amaron. Yo quiero que me des la versión real, no la oficial, porque las mujeres siempre de la vida y del amor tenemos dos versiones. La real: que es la que nos pasó, y la oficial que es la que le contamos a todo el mundo, pero que no tiene mucho de real.
Que pase por tu cabeza la versión real de los hombres que amaste y de los hombres que te amaron.
¿Fuiste amada? ¿Amaste? date un aplauso bien fuerte.
Hay dos cosas que quiero decirte que son fundamentales. En primer lugar para encontrar a un hombre que te ame, para poder hacer una nueva relación, tenés que preguntarte si todavía no estás atada a una relación anterior, y esta es un pregunta muy importante porque vos teóricamente me podés decir: "No, ya mi pasado es pasado", pero tal vez todavía te encuentres atada a una relación anterior, y mientras estés atada a esa relación anterior no vas a poder encontrar un hombre que te ame, porque tu mente y tu energía van a estar ocupadas en esa relación anterior.
Esa relación anterior puede ser un ex-esposo, un marido que murió, un papá todopoderoso que vos no querés defraudarlo amando a otro hombre que no sea él, o pueden ser hijos y estás tan atada a la opinión de tus hijos que por eso no podés hacer una nueva pareja.
Mientras sigas atada a un amor anterior no vas a estar libre para poder hacer entrar a tu vida una nueva pareja.
Hay dos actitudes que tiene una mujer que todavía no rompió un vínculo anterior. ¿Cuántas quieren saber si están atadas a un amor anterior?
Primero: Auto sabotaje.
Tal vez vos sigas conectada con un enlace secreto con esa persona que nadie sabe, solamente lo sabés vos en tu interior. Entonces te autosaboteás y dificultas la relación con cualquier pareja que venga a tu vida. A todas las parejas le encontrás un pero, todas tienen algo malo, todas tienen un detallecito; sin saberlo tal vez te estés saboteando, porque toda la energía que necesitás poner en esa nueva relación la tenés distribuida en un amor anterior, o en una pareja anterior, o en ese papá o en esos hijos. Y esa energía no siempre es positiva, muchas veces es negativa. Si por ejemplo vos con tu ex todavía estás atada por un juicio de divorcio, todavía tenés mucha bronca y querés vengarte, esa energía negativa de la venganza, del juicio, te impide volver a poner esa energía en una nueva pareja. Por eso, hombre que viene, hombre que te viene mal porque algún detalle le encontrás.
Y otras de las actitudes de una mujer que está enganchada con un amor anterior son acciones que realiza para seguir manteniendo viva esa unión anterior.
¿Cuáles son esas acciones?
- un juicio de divorcio
- la mujer viuda que conserva la ropa del marido muerto
- cuidan a ese papá enfermo a pesar de que pueden ponerle una enfermera, o puede haber otros hijos que lo cuiden, ella vive cuidándolo y no se separa de ese papá enfermo porque no quiere serle infiel amando a otro hombre
- o sobre cuida a los hijos y dice: “Mis hijos me ocupan toda mi vida” para no tener tiempo de formar una nueva pareja.
Todas cosas que hacés para seguir siéndole fiel a ese amor y que en tu corazón no haya espacio para nadie más.
Yo quiero decirte que si querés encontrar el amor de tu vida, le estoy hablando a las solteras, a las divorciadas y a las viudas, tenés que extirpar el amor anterior. Tengo que extirparme todo amor anterior. ¿Qué tenés que hacer con el amor anterior? "extirparlo". Tengo que agarrar una pinza y sacármelo del corazón. Extirpar.
¿Cómo sé si sigo enganchada? por ejemplo: si te sentís controlada por esa persona porque te hace la vida imposible con tus hijos, por las finanzas, porque él te las sigue manejando, por tu vida social, porque cada vez que vas a un lugar encontrás amigos de esa persona, tal vez porque hablás de esa persona con otros, siempre que estás con otras personas hacés referencia a esa persona, bien o mal, pero hacés referencia, porque está a menudo en tus pensamientos, porque te sigue preocupando la opinión de esa ex-pareja, de ese ex-amor, o de qué me va a decir papá si hago una nueva pareja.
Porque tal vez seguís teniendo en tu casa los mismos muebles, la misma cama donde dormías con tu ex, o con el marido muerto, la seguís teniendo en tu casa, en tu habitación, y decís ¿cómo voy a llevar a mi cama, cuando me case, a otro hombre donde me acosté con mi ex o me acosté con mi marido que murió?
Tal vez la sensación de enganche venga porque todavía tu ex sigue siendo tu héroe, y vos decís: por más que me trató mal nunca voy a encontrar a un hombre tan dedicado como él para la casa, para los hijos, para lo que sea, y todavía sigue siendo tu "héroe".
Tal vez vas a lugares o escuchas música que te recuerda a él, todavía estás enganchada.
Tal vez vivís comparando a otros hombres con él, o tal vez intentás imaginar lo que pensaría o diría él, o cada vez que tenés que tomar una decisión estás pensando, qué decisión tomaría él.
Si te pasan algunas de éstas cosas, es porque todavía estás enganchada y hasta que no te extirpes ese amor que ya fue, no vas a poder encontrar el amor de tu vida, porque toda tu energía, toda tu fuerza, todos tus pensamientos, toda tu mente, toda tu bronca, odio, o todo tu amor, todavía está volcado en esa persona y no tenés el corazón libre para que venga el amor de tu vida. Por eso, conocés hombres pero ninguno te viene bien, y decís: “no, porque hoy no hay hombres”, y ponés excusas generales que no tienen nada que ver con la realidad. Porque así como hay hombres que son un desastre, hay hombres que son muy buenos y que Dios anhela que vos puedas hacer pareja con ese hombre; pero sin embargo vos te lo prohibís porque seguís enganchada a ese viejo amor.
¿Qué hay que hacer con esos viejos amores? "es hora de extirpar el viejo amor".
Segundo: un hombre o una solución.
Si estás buscando un amor siempre tenés que preguntarte ¿Yo estoy buscando un hombre o estoy buscando una solución?
Yo quiero decirte que a las heridas no hay que taparlas, a las heridas hay que resolverlas.
Hay mujeres que lo que están pidiendo es un hombre que venga con el "pan bajo el brazo", en lugar de un hijo que venga con el pan bajo el brazo, pedís un hombre para resolverte todas las heridas y todas las carencias que hay en tu vida. No buscás un hombre, buscás una solución para tu vida, por eso tenés que diferenciar bien. Si hay heridas en tu vida no es que las vas a sanar todas para lograr tener una pareja, sino que tenés que empezar a reconocer cuáles son las heridas que hay en tu vida, porque si no te va a ser más difícil encontrar a un hombre, porque van a ser parejas de cuarta ¿Saben por qué? porque te vas a encontrar vos que tenés una nena herida, con uno que tiene un hombre herido, y entre los dos van a tratar de ver cómo se sanan y van a terminar lastimándose más. Por eso se te hace tan difícil la búsqueda, porque no estás buscando un hombre, estás buscando una solución para tu vida. ¿Tengo que estar sana?, no, tenés que reconocer cuáles son tus heridas para no volver a repetirlas, porque sino vas a volver a reproducir en tu vida lo que tanto te traumó, porque si vos fuiste abandonada y estás esperando que ese hombre no te abandone nunca, el primer acto que vos sientas que es abandono va a ser un caos y una crisis de pareja. “Él se fue a comprar cigarrillos, no va a volver más”, “No va a volver más porque a mí me abandonaron toda la vida” entonces no vuelve más y terminamos con la profecía auto cumplida que es: aquello que yo digo se cumple en mi vida, y ese hombre termina abandonándome, porque yo creo que yo nací para ser abandonada. Entonces no es que vas a ser totalmente sana de tu herida de abandono para conseguir una pareja, porque no podés ser perfecta para conseguir una pareja, pero por lo menos darte cuenta de cuáles son las heridas con las que batallás para entonces no darle a ese hombre el poder para sanar tu herida de abandono. Ese hombre es un hombre, a veces querrá irse, a veces querrá estar con vos, es un hombre. Si vos vas a leer cada situación como un abandono, eso va a traer más herida, más dolor, más pelea, crisis y ruptura de la pareja.
Si por ejemplo, vos querés sanar lo que traes de chiquita, porque a vos tus padres no te dieron amor y vos decís: “Voy a buscar un hombre que esté conmigo todo el tiempo”, yo lo único que quiero pastora, es que ese hombre esté las veinticuatro horas a mi servicio, conmigo. Lo vas a terminar ahogando porque le estás pidiendo algo imposible, porque vos querés con él sanar una herida de tu infancia; y vos tenés que buscar un hombre de compañía, pero no un hombre que te cure tus heridas. El único que puede sanar heridas es el Señor, a Él tenés que recurrir. Por eso cuando la tenés clara: a mí me abandonaron.
En mi casa hubo maltrato, yo tengo miedo de que me maltraten. Tengo miedo de ser pobre porque en mi casa siempre hubo pobreza.
Cuando vos la tenés clara no vas a exigirle al otro lo que el otro no puede darte.
Nunca vas a tener autoridad en tu pareja si el pasado tiene poder sobre tu vida. Si todavía decís: mi ex me hirió, entonces todos los hombres son malos, son todos iguales, vos me vas a terminar hiriendo, ese pasado que te dañó, que te hirió, que te hizo mal todavía sigue teniendo poder en el presente, por lo tanto va a arruinar cualquier pareja; porque todavía el pasado tiene poder y vos no podés tomar autoridad en esa nueva relación que querés tener.
¿Y qué tenemos que hacer para encontrar al amor de nuestra vida? tenemos que transformarnos queridas mujeres, en artistas del amor. Uno tiene que ir formando el amor, tiene que hacer del amor una obra de arte. El amor no es sentir amor y ya está.
Si una mujer no puede pasar del enamoramiento al amor, si una mujer quiere permanecer toda la vida en la etapa del enamoramiento es una mujer que no ha madurado. Es una mujer que dice: yo quiero que vivamos, le hablo a las casadas, como al principio de nuestra relación, que salíamos al cine, que íbamos a comer, que me traías flores, que me cantabas una canción, que caminábamos bajo la lluvia.
Y eso está muy bien y cada tanto se puede volver a recrear, pero si vos no pudiste pasar de la etapa de enamoramiento a una etapa más madura que es la del amor, entonces ahí hay un problema. Tenés que crecer en el amor, le hablo a las casadas, tienen que ser artistas de ese amor, tienen que construir ese amor de distintas maneras, de diversas formas, pero volver a construir ese amor, no el enamoramiento sino el amor.
Hay cuatro aspectos que debés ejercitar en tu vida:
Las casadas con su pareja y las que no tienen pareja con una posible pareja, con un hombre que conozcas.
• Primero: Escuchar.
¿Qué tenemos que hacer? Escuchar; ¿a quién tenés que escuchar? a esa pareja, ya sea tu marido o la que puede llegar a ser tu pareja.
Escuchar para entender palabras y significados. Tenés que entender cómo habla, tenés que entender el discurso que sale de su boca, porque a veces las mujeres vamos con una idea a la pareja, tenemos que escuchar qué es lo que el otro habla, identificar el lenguaje que tiene, para ver si es una persona que tiene sueños, para ver si es una persona que tal vez hoy no tenga nada, pero tiene sueños, sabe lo que está diciendo, está centrado.
Tenés que aprender a escuchar.
• Segundo: Mirar.
¿Qué tenemos que mirar? al otro. Y el otro ¿cómo es?, no cómo quisiéramos que fuera. Tenemos que mirarlo al otro como el otro es, no la fantasía que hay en tu mente: “Voy a encontrar un hombre como mi padre, él tiene que hablar como mi padre, tiene que responderme como mi padre, tiene que ser como mi padre”. ¡No! no, Yo tengo que mirarlo a él, Mario, Julio, Sebastian, Esteban, como es, no como yo quiero que sea, porque ahí viene el gran error de las mujeres: creemos que los vamos a cambiar, “después yo lo amoldo a mi imagen y semejanza”, ese hombre no tiene que ser amoldado a imagen y semejanza tuya.
Hay muchas mujeres que se han engañado por esto, porque cuando hablaban con él, cuando lo miraban, no lo estaban mirando a él verdaderamente, estaban mirando lo que ellas querían ver: él es bueno, él me va a querer toda la vida, él va a estar conmigo siempre.
Mirabas a través de tu herida, no lo estabas mirando a él, mirabas a través de tu necesidad, él me va a dar lo que yo necesito, no lo estabas mirando a él, y cuando te acercas a un hombre tenés que mirarlo tal cual es. Mirar.
• Tercero: Hablar.
¿Para qué hablar? para preguntar lo que querés saber del otro. Hay mujeres que tienen miedo de pedirle información a los hombres ¿Usás viagra o no? Me contaban de una mujer que se casó, no habían tenido nunca sexo, pero ella nunca se atrevía a preguntarle nada con respecto al sexo, porque era muy respetuosa. Se casaron y cuando van de luna de miel el hombre se olvida el viagra y no pasó nada, ella se agarró la cabeza y dijo: ¿Qué me pasó, cómo no pregunté? ella ni enterada, porque hay mujeres que no se atreven a preguntar, hay mujeres que se casan y después saben que el hombre tenía otro matrimonio con otros hijos. ¿Cuántas conocen historias así? Porque no preguntaron, no investigaron. Vos no sos una tontita que ves un hombre y caés desmayada. Vos tenés que mirar, tenés que escuchar, tenés que preguntar.
Para eso es el tiempo del conocimiento de una persona: “pero lo único que quieren ahora los hombres es acostarse”, justamente es lo que no vas a hacer, porque tenés que escuchar, mirar y tenés que hablar, y hablar también, no sólo para que él te cuente cosas que vos querés saber, sino para que él no tenga que adivinar lo que vos querés. Las mujeres a veces queremos que los hombres sean adivinos, que tengan la bola de cristal y que sepan cuando estamos bien, cuando estamos mal, qué perfume nos gusta, qué día nos gusta que venga a vernos, qué días no nos gusta que venga a vernos, qué canción nos agrada.
Y queremos que el hombre tenga la bola de cristal, por eso tenés que hablar, qué es lo que querés, sino el otro no te va a conocer nunca y cuando no lo haga, vos vas a sentir que es rechazo, que no te quiere, y no es que no te quiere o te rechazó, es que no sabe. Hay maridos, parejas, que no saben, a pesar de que hace quince, veinte años que están casados, qué es lo que te gusta a vos en la vida sexual y te sigue haciendo lo que a vos no te gusta, pero no dijiste nada, porque no te atreves a hablar y él no lo hace de malo, o porque es bruto, es porque no sabe qué es lo que te gusta.
No sabe cómo te gusta que te acaricie, no sabe si te gusta que él hable o no hable cuando hacen el amor.
Entonces como no hablaste porque te da miedo a hablar, no sabés qué es lo que él quiere, no sabés la historia de su vida y tampoco él sabe lo que vos deseás. Hablar.
Por último: Aceptar lo que el otro nos da con un espíritu abierto.
Y si eso que nos da es diferente a lo que nosotros imaginábamos, aceptálo como algo bueno, en la medida que no nos perjudique a ninguno de los dos.
Tal vez no es lo que yo me imaginaba, es diferente, pero no me perjudica, no me hace daño, no me está lastimando, no lo voy a corregir voy a aceptar eso diferente como algo bueno. Por eso he elegido a ese hombre, no para que sea igual a mí, sino que a pesar de las diferencias igual nos sigamos amando. Aceptá.
Coco Chanel dijo: “Encontrar un hombre que te ame no te transforma en una cazadora de hombres, porque si lo cazaste, deja de ser un hombre para transformarse en un zorro y el día de mañana abrirá un agujero y se escapará”.
Cuando me dicen: ¡No sabés la cantidad de amigas que tengo, que van a consultar a las brujas, para ver si ese hombre que está con ellas va a dejar a su mujer y va a casarse con ellas y van a ser una pareja feliz!. Esas mujeres están queriendo cazar a un hombre como si fuera un animal, cazarlo a ver si lo tengo para mí. Ir a consultar a una bruja y pagar para que te digan el futuro, eso no va, vos tenés que saber de quién querés escuchar tu futuro. Vos tenés que saber en quién ponés tu vida, a quién vas a escuchar.
Vos decís: A ver ¿lo voy a tener conmigo o no? eso va a depender del arte del amor, eso va a depender de cómo amen los dos el amor. No seas una cazadora de hombres. ¡No! “Porque él tiene que venir conmigo, porque se lo voy a sacar a aquella”, y pagás tarotista, brujos, para que te adivinen el futuro.
Que tu vida, cada vez que te levantás a la mañana, tenga pasión, estés con alguien que sea apasionante o no, porque vos sos la protagonista de tu vida y aunque los otros no vean nada, vos dentro tuyo sabés que tenés pasión y vas a ir adelante sola o acompañada, pero vas a seguir caminando.
Tenés que aprender a amarte, a valorarte y a quererte.
Tenés que aprender que el amor se construye, que si ese amor tal vez no te dio todo, hoy se pueda construir, tal vez no de la misma manera como cuando tenías dieciocho años, pero se le puede dar una vuelta nueva, una forma diferente, algo distinta.
Quiero que vuelvas a repasar esa lista real de los amores que pasaron por tu vida, de los hombres que te amaron y a quienes amaste, quiero que vuelvas a recorrer esa lista. Quiero decirte que fuiste amada, quiero decirte que amaste, quiero decirte que hoy Dios te dice: Merecés ser amada, te lo mereces, te dice el Señor no renuncies al amor porque te lo merecés.
- Sé sabia cuando vayas a mirar
- Sé sabia cuando vayas a hablar
- Sé sabia cuando vayas a preguntar
- Sé sabia cuando vayas a consultar, consultá sólo con Dios porque él tiene tu futuro en sus manos.
Hay mujeres que se tienen que desatar, tal vez no sabías que estabas atada a través del amor o del odio o tal vez a través del miedo. Tenés que desatarte de esas acciones que estás haciendo para seguir atada a esa persona de tu pasado, tal vez acciones que para vos son normales, “y, tiene que venir a ver a los chicos”, “todavía tiene la llave de casa”, “él todavía me sigue manejando las cuentas” “todavía sigo pensando en él porque tengo algún perfume” “no me lo puedo sacar de mi vida” espero a alguien que me ame. Hasta que no puedas vaciarte de esa persona no va a poder venir lo nuevo a tu vida y todo lo que encuentres en el camino de la vida va a tener un detalle que no te va a gustar, vas a decir no es para mí, voy a seguir esperando, no, no hay hombres, no, no es lo que yo quiero, no, no es la exigencia que tienen. Cuando te desprendas, vas a poder ver con claridad a quién tenés delante de ti, cuando aprendas a escucharlo, cuando aprendas a hablar, cuando puedas aprender a ver, no lo que vos querés ver, sino lo que es esa persona en realidad, eso viene por sabiduría divina, no viene por consultar a nadie más, no viene por querer cazar a un hombre, por querer tenerlo en tus redes y que no te abandone, las veinticuatro horas del día atendiéndote a vos. Cuando uno conoce el amor sabe que no hay nada más lindo que en el amor, experimentar la libertad, la libertad de uno y la libertad del otro, de: no te controlo y no necesitás controlarme, porque hemos madurado, porque tenemos un amor seguro, porque hemos ido sanando nuestras vidas.
Cuando uno aprende a sanarse, cuando uno aprende a no buscar a alguien que te resuelva los conflictos, sino a alguien que te acompañe en el camino de la vida, para que juntos puedan realizar los sueños individuales y los sueños de pareja. Uno no deja de ser uno por ponerse en pareja, si vos querés ahogar al otro, si el otro te ahoga, eso no es una pareja. Una pareja es cuando cada uno tiene libertad para cumplir sus sueños y a la vez juntos tienen sueños y siguen caminando. Sé sabia.
Querida mujer es hora de madurar, es hora de pasar la etapa del enamoramiento y llegar al amor, es hora de decir: yo sé que alguien me va a amar porque merezco ser amada, yo no voy a pedir migajas de amor, yo merezco ser amada.