La ciencia en la sociedad Capitalista y la necesidad de una transformación radical en la sociedad para el avance de la misma.
Ciencia y sociedad.:
El trabajo científico, como cualquier otro trabajo ordinario tienen, en ultima instancia, el mismo fin: la transformación de las condiciones de la vida de los propios hombres, en su sentido mas amplio.
Ciencia y técnica.:
El avance técnico determina con frecuencia la posibilidad del trabajo científico (Por eso, hacer una distinción entre ciencia y técnica es una tarea compleja, y una distinción neta entre ambas es prácticamente imposible) ¿Serían concebibles los progresos en astronomía sin los telescopios? ¿Hubiera podido Marx llegar a las conclusiones sobre como cambiar el sistema, sin los avances gigantescos en la forma de producción (entiéndase “ técnica” de producción) burguesa?
Hoy en día se habla de una “ Revolución Científico-Técnica” que estaría caracterizada por el papel cada vez más directo jugado por la ciencia en el proceso productivo, eliminando las tareas simples (Mediante la automatización de las maquinas, división de tareas y embrutecimiento de la fuerza de trabajo) y poniendo en primer plano las tareas de diseño, organización racional, etc.
Las repercusiones de esta segunda revolución industrial, son mucho mas marcadas que la primera: El crecimiento espectacular de la productividad del trabajo.
A su vez, exigirá un elevado nivel del formación de toda la población, una planificación racional del desarollo productivo, orientado por los objetivos que se derivan de los intereses generales de la población.
Todo esto hace ver, que dicha “revolución” debe ser solidaria de transformaciones profundas en las formas de organización social.
Entonces, entramos en una paradoja: La ciencia nos ofrece una producción espectacular, donde solo apretando un par de botones, las maquinas se encargan de todo el trabajo pesado. Sin embrago, solo echando un vistazo a la realidad, vemos como la ciencia se usa para los intereses de unos pocos. Un ejemplo claro: Según el Banco Mundial en 2001 la cantidad de población que vive con menos de 1 (uno) U$S dolar por día rondaba los 1.200 millones de personas, mientras que la que vivía con menos de dos, unos 3.000 millones. Esta gente muere por muchísimos factores, uno de ellos, es la falta de comida (todos tenemos la necesidad de comer) ahora bien, siguiendo el ejemplo, veamos como aumentó la productividad con el avance de la técnica: en las sociedades pre-capitalistas hacían falta unas 5.500 horas de trabajo para producir 2.722 kilos de trigo. ¿Y qué? Que en EE.UU., hacia 1800,la cifra había bajado a 373 horas, a 108 en 1900 y a 10 en 1970.
Vemos como aumentó terriblemente la eficacia del trabajo, sin embargo, en 2001, la población que muere de hambre por día es : 23,4 % (según el banco mundial...).
¿La paradoja? Uno entra al hiper, al super, al kiosquito de la vuelta y ve la comida como se abarrota al por mayor en las góndolas (Ni hablar de de las bodegas). Sin embargo, repito, un 23,4 % de la población mundial, MUERE DE HAMBRE. ¿Porque? Porque esta comida está en el mercado capitalista, es propiedad privada, al burgués no le va importar que muera la gente de hambre, si total, el vende sus mercancías y obtiene su ganancia.
Entonces aquí vemos como la ciencia y la técnica son usados según los intereses de unos pocos. Es por eso la necesidad de un cambio radical en la sociedad, para que la ciencia esté a disposición de todos y no tengamos que sacar cifras de cuanta gente muere de hambre...
El lector esceptico me reprocha: ¡Muchos datos, muchos datos, pero no dio la solución ante esto!.
La solución es simple: Expropie los medios de producción. Cambie el sistema. Apunte al Socialismo
Contenido propio. Información sacada de : La Cajita Infeliz, un viaje marxista a través del capitalismo.
Introducción al estudio de la ciencias quimicas. UNC. Tomo I