Hace poco más de diez años, el predio donde hoy se encuentra el centro industrial y de diseño de Ford en Camaçarí era poco más que un desierto.
A mitad de camino entre la ciudad de Salvador y las arenas de Praia do Forte, Camaçarí era un pueblo de actividades clandestinas para quienes buscaban el secreto y el anonimato. Su principal actividad económica surgía de los albergues transitorios y hoteles por hora, como el histórico Kama Sarí.
Hoy, Camaçarí cultiva otro tipo de secretos. Allí se encuentra el principal centro de diseño y desarrollo de Ford en América Latina y uno de los más prestigiosos de todo el mundo: allí nació el concepto de la EcoSport –una SUV chica basada en la plataforma del Fiesta-, que se convirtió en un best-seller en el Mercosur.
Ahora se propuso conquistar el mundo.
En este centro nació también el diseño de la EcoSport Global, la segunda generación del modelo, que el pasado fin de semana tuvo su presentación internacional en Brasil y China (ver cobertura completa).
Y, por primera vez, Ford autorizó el ingreso de la prensa sin restricciones a todas las áreas del establecimiento. La única limitación fue para el uso de computadoras portátiles.
De hecho, la cobertura de Autoblog de este evento se realizó desde la notebook de un alto directivo de Ford Brasil, quien la cedió de manera generosa, aunque no sin inconvenientes.
El simple hecho de ingresar al webmail de Autoblog disparó una alerta directa desde Detroit: “Usted se encuentra utilizando un dispositivo perteneciente a Ford Motor Company. La actividad que está desarrollando no está autorizada. Comuníquese con el Departamento de Sistemas más cercano”.
Más allá de esa anécdota, la apertura del establecimiento para los visitantes fue total, o casi. A nuestro paso por las grandes salas, donde trabajaba decenas de diseñadores e ingenieros, fuimos recibidos por un grito en tres idiomas, emanado siempre por el supervisor de cada isla de trabajo: “Fechar janelas, cerrar ventanas, close your windows”.
Y no hacía frío. Tan sólo no querían que espiáramos en sus pantallas.
Casi lo logran (ver más abajo).
En Camaçarí trabajan 1.200 ingenieros y diseñadores que desarrollan nuevos vehículos. Las herramientas informáticas que utilizan, básicamente, son CAD y ACE. Todas las terminales de trabajo operan en tiempo real con otros centros alrededor del mundo.
Y el resultado de su trabajo llenó de orgullo a los principales responsables de Diseño de Ford: “La nueva EcoSport exuda carácter”, dijo J. Mays, vicepresidente de Diseño y Chief Creative Officer de Ford Motor Company. “A los clientes de todo el mundo a los que les hemos mostrado este vehículo les encantó su capacidad y robusta personalidad de SUV, la cual no es agresiva. Es muy sociable y amigable, un vehículo que realmente te hace sonreír. Tiene un actitud dura y robusta que expresa ‘puedo jugar con los mas grandes’. Y te hace dar ganas de jugar. Es un modelo amigable y sociable que tiene en esa mezcla única su fórmula secreta. Por eso es tan seductora. EcoSport es tan perfecta para calles urbanas colmadas como para inspirar al conductor a buscar aventuras fuera de la ciudad”.
El responsable del equipo de Camaçarí, Ehab Kaoud, tampoco pudo ocultar el orgullo por su criatura. “La carrocería evoca un muscular y escultural entusiasmo que afirma ‘ya estoy lista para ir, lista para moverme’”, dijo el diseñador Jefe de EcoSport para Ford Sudamérica.
Pero tal vez lo más interesante de la visita fue poder revisar el Baúl de los Renders Descartados: una completa colección de dibujos, bocetos y diseños que recorrieron diferentes propuestas para la nueva EcoSport hasta llegar a su forma definitiva.
En el centro de diseño trabajan 1.200 ingenieros y diseñadores de todo el mundo.