
Los manuales de antaño y todos sus preceptos procuraban crear auténticas niñas bien. Su lectura nos habría convertido -sin duda- en chicas buenas y no en unas malas féminas… O no.
Porque las chicas buenas y bien educadas en el 1929….
Y las chicas malas…

¡Ay! pero si creo que cumplo con todos los requisitos de esta chica tiesa y presumida que sale sin acabarse de vestir… La culpa la tiene la Cosmo, entiéndanlo.

A la chica mal educada le gusta la diversión…

Si les ocurre como a una servidora y creen que ya es demasiado tarde para redimirse de tanto pecado y aprenderse las normas de esta “Cartilla de Urbanidad para niñas“, siempre pueden recurrir a los consejos del manual para jovencitas (perversas) de Pierre Louÿs; “Manuel de civilité pour les petites filles à l’usage des maisons d’éducation“:
Lo que no se debe decir:
-No digas “mi coño”. Di más bien “mi corazón”.
-No digas “tengo ganas de follar”. Di más bien “estoy nerviosa”.
-No digas “gocé como una cerda”. Di más bien “me siento algo cansada”.
-No digas “voy a masturbarme”. Di más bien “ya vuelvo”.
Como comportarse en la mesa:
-No hagas entrar y salir un espárrago por entre tus labios, al tiempo que le haces ojitos dulces al joven que quieres seducir.
-No uses un par de mandarinas para ponerle los cojones a un banano.
-Si masturbas a un vecino dentro de su servilleta, hazlo con discreción para que ninguno de los otros comensales lo note.
-No le des lambetazos a un albaricoque abierto, picándole el ojo a la lesbiana más célebre de la compañía.
-Si encuentras un cabello sospechoso en la sopa, no digas: “¡Fantástico, un pelo del culo!”.
Y en clase…
-No dibujes en el tablero las partes sexuales de la maestra, sobre todo si fue ella misma quien te las mostró en la intimidad.
-Después de masturbarte bajo el pupitre, no te seques el dedo mojado en el pelo de tu compañera de adelante, a menos que ella te lo pida.
-Si te parece más cómodo ir a masturbarte en los servicios, pide permiso simplemente para salir: nunca digas para qué.
Resumiendo, un maravilloso compendio de sabios consejos para convertirnos en unas perfectas y educadas damas.
Sobre cómo deben comportarse los jovencitos… recuerden que esto es de muy mala educación:
