Berlusconi vuelve a meterse en un charco al observar sin disimulo el trasero de la primera ministra danesa. Los medios de su país dicen que la estaba «admirando»
Silvio Berlusconi saluda a Helle Thorning-Schmidt, segundos antes de 'examinar' su trasero
Los modales de Il Cavalieri han vuelto a llenar páginas en los medios de comunicación, no digamos en internet, donde por todas partes aparece el vídeo que muestra 'el cuerpo del delito', o más bien la mirada del mismo. Lo grabaron las cámaras del Consejo Europeo el pasado miércoles momentos antes de iniciarse la cumbre macroeconómica de la UE en Bruselas. La grabación recoge el saludo que el primer ministro italiano dedicó a su homóloga danesa. Una pequeña reverencia con la cabeza y un apretón de manos. Hasta ahí todo correcto. Pero en cuanto la dama se dio la vuelta, los ojos de Berlusconi, que ya tienen 75 años, no resistieron abstraerse a contemplar su pompis sin ningún disimulo, pese a que la señora vestía con institucional recato. Helle Thorning-Schmidt, de 44 años, rubia y esbelta, apodada 'Gucci-Helle' por su devoción a la firma italiana, es nueva en el foro, ya que tomó posesión de su cargo hace apenas 25 días. Es también la primera mujer que en Dinamarca desempeña esa responsabilidad.
El gesto ha sido destacado por los periódicos daneses, asombrados de que Italia se haya fijado en «la parte posterior del Gobierno danés» y de que el asunto haya tomado tanto relieve en la prensa italiana, «que ya están acostumbrados a un poco de todo, por ser hombre mujeriego». Los daneses no se cortan y echan mano de la ironía al comentar que en la política «también puede ser una ventaja tener un buen trasero». Recuerdan, por si acaso, el insulto que Silvio Berlusconi profirió en privado hace un mes contra la canciller alemana, Angela Merkel, a quien llamó «culo mantecoso infollable», según recogieron varios medios internacionales, que se hicieron eco de que el insulto fue grabado en secreto durante las investigaciones que se siguen contra él por la supuesta trama de chantajes relacionados con las famosas fiestas que el dirigente italiano celebraba en sus mansiones.
Más moderados, o quizá más habituados a las excentricidades y salidas de tono de su líder, los italianos interpretan que en la escena Berlusconi 'admiraba' (así, con la palabra entrecomillada) a la primera ministra, como reflejan los titulares de los vídeos publicados por el 'Corriere della Sera' y 'La Repubblica'. Este último en su edición digital comenta que, a pesar de llevar menos de un mes en el Gobierno, «el atractivo de Helle Thorning Schmidt ya ha atraído la atención del primer ministro». El tabloide británico 'The Sun' se mofa del dirigente italiano y titula un artículo con 'Sabroso danés'.
Gobierno rosa
Las actitudes del primer ministro italiano con las mujeres son de sobra conocidas. Será por sus genes irrefrenables, por un exceso de vanidad o una consciente y cultivada mentalidad machista, Il Cavalieri (como se le llama desde que en 1997 recibió en su país la Orden del Mérito al Trabajo, que conlleva el tratamiento de caballero), no ha hecho honor a ese título en varias ocasiones. En 2008 calificó al Ejecutivo de Zapatero de «excesivamente rosa» por su número de ministras, al tiempo que echaba tierra contra las italianas. «En Italia un Gobierno así sería imposible porque no es fácil encontrar mujeres preparadas para la actividad del Gobierno». Al año siguiente, en un encuentro en Cerdeña con Carme Chacón y Elena Salgado, quiso deshacer el entuerto y culpó a los medios de comunicación españoles de haber malinterpretado sus palabras. No es la única vez, ni seguro la última, que Silvio Berlusconi tiene que pedir disculpas. En 2005 provocó todo un incidente diplomático con Finlandia, después de que revelara sin ningún pudor que había ejercido de «playboy» para «cortejar» a la presidenta del país nórdico, Tarja Halonen. El Gobierno finlandés convocó al embajador italiano en Helsinki para arreglar el asunto.
En Italia las meteduras de pata y de verbo son incontables. Al margen de las supuestas fiestas con prostitutas, incluida una menor de edad, por lo que está encausado, se ha ganado a pulso las críticas de miles de italianas, hartas de ver cómo su jefe de Gobierno «aplasta» su dignidad. 'Mujeres ofendidas por el primer ministro' daba nombre a un manifiesto leído en varias partes del mundo. El detonante fue la frase de Berlusconi hacia una dirigente política de la izquierda italiana, obesa y con gafas, al decir que era «más hermosa que inteligente». Las redes sociales rebosan de comentarios a favor y en contra de la mirada descarada de Berlusconi hacia la gobernante danesa. Siempre hay ingeniosos, como ese que le apoda 'Verdusconi'.
Silvio Berlusconi saluda a Helle Thorning-Schmidt, segundos antes de 'examinar' su trasero
Los modales de Il Cavalieri han vuelto a llenar páginas en los medios de comunicación, no digamos en internet, donde por todas partes aparece el vídeo que muestra 'el cuerpo del delito', o más bien la mirada del mismo. Lo grabaron las cámaras del Consejo Europeo el pasado miércoles momentos antes de iniciarse la cumbre macroeconómica de la UE en Bruselas. La grabación recoge el saludo que el primer ministro italiano dedicó a su homóloga danesa. Una pequeña reverencia con la cabeza y un apretón de manos. Hasta ahí todo correcto. Pero en cuanto la dama se dio la vuelta, los ojos de Berlusconi, que ya tienen 75 años, no resistieron abstraerse a contemplar su pompis sin ningún disimulo, pese a que la señora vestía con institucional recato. Helle Thorning-Schmidt, de 44 años, rubia y esbelta, apodada 'Gucci-Helle' por su devoción a la firma italiana, es nueva en el foro, ya que tomó posesión de su cargo hace apenas 25 días. Es también la primera mujer que en Dinamarca desempeña esa responsabilidad.
El gesto ha sido destacado por los periódicos daneses, asombrados de que Italia se haya fijado en «la parte posterior del Gobierno danés» y de que el asunto haya tomado tanto relieve en la prensa italiana, «que ya están acostumbrados a un poco de todo, por ser hombre mujeriego». Los daneses no se cortan y echan mano de la ironía al comentar que en la política «también puede ser una ventaja tener un buen trasero». Recuerdan, por si acaso, el insulto que Silvio Berlusconi profirió en privado hace un mes contra la canciller alemana, Angela Merkel, a quien llamó «culo mantecoso infollable», según recogieron varios medios internacionales, que se hicieron eco de que el insulto fue grabado en secreto durante las investigaciones que se siguen contra él por la supuesta trama de chantajes relacionados con las famosas fiestas que el dirigente italiano celebraba en sus mansiones.
Más moderados, o quizá más habituados a las excentricidades y salidas de tono de su líder, los italianos interpretan que en la escena Berlusconi 'admiraba' (así, con la palabra entrecomillada) a la primera ministra, como reflejan los titulares de los vídeos publicados por el 'Corriere della Sera' y 'La Repubblica'. Este último en su edición digital comenta que, a pesar de llevar menos de un mes en el Gobierno, «el atractivo de Helle Thorning Schmidt ya ha atraído la atención del primer ministro». El tabloide británico 'The Sun' se mofa del dirigente italiano y titula un artículo con 'Sabroso danés'.
Gobierno rosa
Las actitudes del primer ministro italiano con las mujeres son de sobra conocidas. Será por sus genes irrefrenables, por un exceso de vanidad o una consciente y cultivada mentalidad machista, Il Cavalieri (como se le llama desde que en 1997 recibió en su país la Orden del Mérito al Trabajo, que conlleva el tratamiento de caballero), no ha hecho honor a ese título en varias ocasiones. En 2008 calificó al Ejecutivo de Zapatero de «excesivamente rosa» por su número de ministras, al tiempo que echaba tierra contra las italianas. «En Italia un Gobierno así sería imposible porque no es fácil encontrar mujeres preparadas para la actividad del Gobierno». Al año siguiente, en un encuentro en Cerdeña con Carme Chacón y Elena Salgado, quiso deshacer el entuerto y culpó a los medios de comunicación españoles de haber malinterpretado sus palabras. No es la única vez, ni seguro la última, que Silvio Berlusconi tiene que pedir disculpas. En 2005 provocó todo un incidente diplomático con Finlandia, después de que revelara sin ningún pudor que había ejercido de «playboy» para «cortejar» a la presidenta del país nórdico, Tarja Halonen. El Gobierno finlandés convocó al embajador italiano en Helsinki para arreglar el asunto.
En Italia las meteduras de pata y de verbo son incontables. Al margen de las supuestas fiestas con prostitutas, incluida una menor de edad, por lo que está encausado, se ha ganado a pulso las críticas de miles de italianas, hartas de ver cómo su jefe de Gobierno «aplasta» su dignidad. 'Mujeres ofendidas por el primer ministro' daba nombre a un manifiesto leído en varias partes del mundo. El detonante fue la frase de Berlusconi hacia una dirigente política de la izquierda italiana, obesa y con gafas, al decir que era «más hermosa que inteligente». Las redes sociales rebosan de comentarios a favor y en contra de la mirada descarada de Berlusconi hacia la gobernante danesa. Siempre hay ingeniosos, como ese que le apoda 'Verdusconi'.