Corría el año 1965 cuando John Lennon obtuvo el carnet de conducir. Pocas horas después de publicarse la noticia varios Maserati, Aston Martin, Jaguar y otros automóviles de lujo esperaban en la puerta de la casa del Beatle situada en Kenwood, siendo ofrecidos por varios vendedores, aunque Lennon ya había hecho su elección: un Ferrari 330 GT de color azul que se convirtió en el primer coche adquirido por el cantante.
El precio de venta original de ese Ferrari fue de 2.000 libras y la casa de subastas Bonhams lo pondrá a la venta en el Grand Palais de París el próximo 5 de febrero esperando obtener una cantidad situada entre los 120.000 y los 170.000 euros.
Dos meses después de comprar el deportivo italiano, Lennon adquirió un Rolls-Royce Phantom V que decoró con motivos psicodélicos y se convirtió en el coche más famoso del cantante de Liverpool. Además de estos dos vehículos, el Beatle también tuvo en su garaje un Mini. Lennon consideraba el Mini como el coche perfecto para “pasar el rato”, el Rolls-Royce para “relajarse” y el Ferrari para “disfrutar de la velocidad”, según la escritora Janne Mäkelä.
Sin embargo, este Ferrari 330 GT estuvo pocos meses en manos de Lennon y fue puesto a la venta aquel mismo año. Su nuevo propietario lo pintó de rojo y se perdió la pista del coche hasta finales de los años ’80, cuando volvió a cambiar de manos. A mediados de los ’90 se descubrió quien fue el primer propietario del coche y se procedió a su restauración completa para dejarlo en su estado original, a excepción del color que ahora es un azul un poco más oscuro que el que traía de fábrica.
Seguro que no faltarán pretendientes que busquen hacerse con este pedacito de historia de Ferrari y de la música a pesar de su elevado precio.
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