Seamos sinceros. A todos nos ha pasado. Sin distinción alguna. Seas hombre o mujer, todos hemos pasado por la misma fatalidad: nos gusta alguien, nos cruzamos quizás con él o con ella todos los días, nos encanta… pero no somos capaces de acercarnos.
Hay como una barrera invisible. Una distancia insondable. No hay manera de alcanzar a esa persona que nos atrae. Y la mayoría de las veces, es por la misma razón: <<No sé qué decirle>>.
Y a pesar de reconocer la verdad, siempre nos ponemos excusas como:
-Seguro que es un/a engreído/a.
-Seguro que tiene novio/a.
-En realidad no me gusta tanto.
-Porque hoy tengo prisa. Que si no…
-(ranura vacía para que insertes tú tu propia excusa)
Es frustrante. Lo sé. Y peor de todo es que perderás la oportunidad de conocerlo o conocerla por culpa de tus miedos y excusas. ¿Cómo le ponemos remedio? ¿De qué manera puedo tener siempre un tema de conversación adecuado, sin congelarme, o sin que se me petrifique la lengua? Tranquilos, que en este vídeo tendréis algunos consejos que, con practicarlos un poco en la calle, veréis como pronto pasáis de ser unos sosainas, a presentador de televisión (bueno, no tanto, pero mejor sí quedaréis).
¿Queréis saber más? Aquí os dejo una tarjeta de presentación:
“Para que seas el primero en saber todos esos secretos sobre tu mente que siempre quisiste saber, pero que nunca te quisieron contar”.
Hay como una barrera invisible. Una distancia insondable. No hay manera de alcanzar a esa persona que nos atrae. Y la mayoría de las veces, es por la misma razón: <<No sé qué decirle>>.
Y a pesar de reconocer la verdad, siempre nos ponemos excusas como:
-Seguro que es un/a engreído/a.
-Seguro que tiene novio/a.
-En realidad no me gusta tanto.
-Porque hoy tengo prisa. Que si no…
-(ranura vacía para que insertes tú tu propia excusa)
Es frustrante. Lo sé. Y peor de todo es que perderás la oportunidad de conocerlo o conocerla por culpa de tus miedos y excusas. ¿Cómo le ponemos remedio? ¿De qué manera puedo tener siempre un tema de conversación adecuado, sin congelarme, o sin que se me petrifique la lengua? Tranquilos, que en este vídeo tendréis algunos consejos que, con practicarlos un poco en la calle, veréis como pronto pasáis de ser unos sosainas, a presentador de televisión (bueno, no tanto, pero mejor sí quedaréis).
¿Queréis saber más? Aquí os dejo una tarjeta de presentación:
“Para que seas el primero en saber todos esos secretos sobre tu mente que siempre quisiste saber, pero que nunca te quisieron contar”.