EL ABORTO "TRAUMA POS-ABORTO
El aborto no es una cirugía mágica que retrocede el tiempo para “desembarazar” a una mujer. Mas bien es un acontecimiento de la vida real que siempre produce mucha tensión y trauma. Y muchas mujeres no pueden resolver solas el trauma de un aborto. Necesitan ayuda.
¿QUÉ ES EL TRAUMA POSTABORTO?
El trauma postaborto se define como la lucha de una mujer para expresar y discernir los pensamientos y los sentimientos que tiene con respecto a su embarazo y al aborto que se hizo, y el esfuerzo que hace para hacer la paz consigo misma y con los demás por sus decisiones y su pérdida.
Lo que hace que un aborto sea profundamente perturbador es que implica muerte y pérdida.
Un sentimiento común que se repite en mujeres antes, durante y después de un aborto es la sensación de que se quita una vida “Es matar”.
Algunos sentimientos y experiencias COMUNES SON:
Ira, ansiedad, traición, amargura, depresión, desconfianza, aflicción, culpa, debilidad, remordimiento, resentimiento, vergüenza, problemas para encariñarse con otros niños, evitación de bebés, niños pequeños o cualquier cosa que tenga que ver con embarazos o con aborto, relaciones destrozadas o abusivas, deseo de reemplazar al bebé, desórdenes en el comer,
Recuerdos, Temor de futuros embarazos, Una autoestima más baja, Pesadillas o desórdenes en el sueño, Conductas autodestructivas, Disfunción sexual, Abuso de drogas, Pensamientos o tendencia suicidas, Llanto incontrolable. Si una mujer se ha hecho un aborto y se identifica con cinco o más de la categoría anterior, puede que esté lidiando con un trauma postaborto. Debería considerar buscar ayuda para resolver sus luchas.
El aborto es un asunto apasionado… Todas las mujeres, independientemente de su edad, antecedentes o sexualidad, experimentan un trauma cuando destruyen un embarazo. Se toca una parte esencial de su condición humana. Esto es parte de su propia vida.
Ellas destruyen un embarazo y con eso se destruyen a sí mismas. Es imposible que sea indiferente.
Se trata de la fuerza de la vida. El que uno crea que hay una vida o no, no viene el caso para nada. No se puede negar que algo se está creando y que esa creación está sucediendo físicamente… Muchas veces el trauma cae en el inconsciente y nunca sale a la superficie en la vida de la mujer.
Pero no es un acontecimiento inofensivo, como insisten en decir muchos que están a favor del aborto. Se paga un precio psicológico. Puede ser la alienación; puede ser el alejamiento del calor humano, tal vez un endurecimiento de los instintos maternales.
Algo sucede en los niveles más profundos de la conciencia de una mujer cuando destruye un embarazo.
CAUSAS:
Lo causa la lucha de una mujer por reconciliar lo que ha hecho con aquello para lo cual fue hecha. El aborto es tan detestable para muchos porque viola el instinto de madre, la cual fue hecha para criar y formar, dar vida y amar y proteger al hijo.
Estas dos verdades contradictorias pueden chocar en el corazón de una mujer que se ha hecho un aborto y encender una tormenta de fuego que amenace con destruirla.
Para sobrevivir, muchas se desconectan emocionalmente y tratan de aliviar sus corazones mediante algún tipo de negación para no sentir nada. Prefieren el aturdimiento a sentirse partidas en dos.
Sin embargo, a menos que una mujer esté dispuesta a enfrentar la verdad y a aceptar la responsabilidad de sus propias decisiones, puede permanecer encarcelada detrás de la negación, incapaz de disfrutar la vida y las relaciones libremente.
La SANACIÓN siempre es un proceso que involucra dolor y tiempo. No existen las “soluciones rápidas” para las heridas del alma.
Cuando una mujer empieza a darse cuenta de lo que le hizo el aborto a ella, a su bebé y a los que la rodean, se podría sentir traicionada. Puede que necesite enfrentar la ira que siente hacia los que participaron en su aborto. Su ira podría ir dirigida a cualquiera de los siguientes o a todos ellos: Ira hacia su familia, Ira hacia el médico, Ira hacia ella.
Ira hacia su familia:
Por presionarla para que se hiciera un aborto, o por negarse a apoyarla para que pudiese tener a su hijo. Muchas adolescentes se sienten profundamente traicionadas por sus padres cuando les exigen que se hagan un aborto para evitar avergonzar a la familia con un hijo de soltera.
Ira hacia el médico:
Por practicarle el aborto sin contestarle todas sus preguntas y si advertirla de los riesgos.
El arrepentimiento y la Reconciliación son
liberadores. Y el recurrir a la ayuda de Proyectos
de Sanación como el "Proyecto Raquel", el "Proyecto Esperanza".
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