Hoy venia estresada y con un dolor de espalda y de piernas entonces quise hacer este post espero lo disfruten
Cómo quitarse el estrés del trabajo y relajarse al llegar a casa
Descalzarse.Nos pasamos toda la vida con los pies envueltos en varias capas. Algo de lo más relajante y beneficioso es andar descalzos. Es algo que debemos aprender de los niños, en vez de tratar de corregirlo constantemente. Estar en contacto con el suelo de hogar, de la hierba en un parque, o de la arena de la playa es una de las experiencias más relajantes. Nuestros pies han estado en contacto directo con el suelo durante miles de años y estoy seguro de que volver a hacerlo tiene un efecto muy beneficioso sobre nosotros.
Dar un paseo. ¿Por qué no das un paseo antes de volver a casa? Lo habitual es que desde el trabajo directamente volvamos a casa inmediatamente. Cada caso particular puede ser distinto, pero dar un paseo siempre es posible. No hace falta que sea un paseo largo, bastan 30 minutos o menos. Se trata de ir caminando y dejar que nuestra mente y cuerpo se vacíen de tensión antes de llegar a casa. Puedes hacerlo nada más salir de tu trabajo si está en una zona interesante para pasear, justo al llegar a casa o buscar un parque o zona natural por la que pasear. Por supuesto también lo puedes compartir con tu pareja. Quedáis y sin llegar a casa salís a pasear. Seguro que el resto del día será diferente.
Echar una pequeña siesta. No hace falta dormir 2 horas de siesta para que se considera como tal. Unos simple 20 min de reloj nos pueden ayudar a recargar las pilas para lo que queda del día. Además, puedes hacer el truco del café. Aunque no te duermas, el simple hecho de cerrar los ojos, tumbarte en un sillón y bajar el ritmo es más que suficiente para alejar parte del estrés que podamos traer del trabajo. No hace falta ser un maestro del yoga, solo hay que cerrar los ojos y respirar más despacio. Si además consigues dormir unos minutos (aunque no más de 20) mucho mejor.
Leer. ¿Hace cuanto tiempo que no te pones a leer de forma deliberada? ¿Hace cuánto que no lees algo en un sitio que no sean la cama o el vagón de metro? ¿Por qué no dedicar 30 minutos a leer de forma tranquila ese libro que tanto te está gustando? Olvida las prisas de internet, de los blogs, de los documentos de trabajo, de los periódicos o las revistas. Lee tu libro. Siéntate 30 min en tu lugar favorito de lectura y lee. Si hace buen tiempo, mejor aún, llévate el libro a tu oficina y siéntate en un parque a leer unos minutos. ¿No tienes tiempo para leer? Búscalo, no es tan complicado
Jugar. Cada vez jugamos menos y es una pena porque jugar nos reporta muchos beneficios. Y no estoy hablando de solo de jugar con los hijos, estoy hablando de que juegues tu a algo que te guste. A todos nos gustan los juegos (puzles, ajedrez, ordenador, consolas). ¿Hace cuánto que no juegas a algo tu solo? ¿No tienes tiempo o es que no lo has buscado bien? No hace falta estar 3 horas jugando, unos simples 30 minutos dedicados a cualquier juego simple nos pueden ayudar y mucho a cambiar nuestra actitud, y liberarnos de parte del estrés. Los juegos nos transportan a otros mundos y eso es algo muy saludable para nuestra mente. En muchos casos son como los cuentos que necesitamos para dormir tranquilos.
Pensar. Algo que no hacemos nunca o muy poco. Pensar sobre nosotros, sobre nuestra vida, nuestros objetivos, lo que queremos hacer en el futuro, lo que hemos hecho mal en el pasado, lo que hemos hecho bien, nuestros proyectos. Pensamos poco y la vida nos atropella. Bastan unos pocos minutos al día para pensar en nosotros. Si quieres puedes ponerte ante una hoja en blanco y escribir tus ideas, aunque te parezcan absurdas. Esto te ayudará a ver las cosas con perspectiva y a enfocarte a tus objetivos.
Darse una ducha. Da igual la época del año, darse una ducha fría o caliente, seguro que nos ayuda a relajarnos y nos permite llegar al final de día. Y ¿por qué no? de vez en cuando un buen baño caliente con sales y un montón de espuma es una gran opción.
Cómo quitarse el estrés del trabajo y relajarse al llegar a casa
Descalzarse.Nos pasamos toda la vida con los pies envueltos en varias capas. Algo de lo más relajante y beneficioso es andar descalzos. Es algo que debemos aprender de los niños, en vez de tratar de corregirlo constantemente. Estar en contacto con el suelo de hogar, de la hierba en un parque, o de la arena de la playa es una de las experiencias más relajantes. Nuestros pies han estado en contacto directo con el suelo durante miles de años y estoy seguro de que volver a hacerlo tiene un efecto muy beneficioso sobre nosotros.
Dar un paseo. ¿Por qué no das un paseo antes de volver a casa? Lo habitual es que desde el trabajo directamente volvamos a casa inmediatamente. Cada caso particular puede ser distinto, pero dar un paseo siempre es posible. No hace falta que sea un paseo largo, bastan 30 minutos o menos. Se trata de ir caminando y dejar que nuestra mente y cuerpo se vacíen de tensión antes de llegar a casa. Puedes hacerlo nada más salir de tu trabajo si está en una zona interesante para pasear, justo al llegar a casa o buscar un parque o zona natural por la que pasear. Por supuesto también lo puedes compartir con tu pareja. Quedáis y sin llegar a casa salís a pasear. Seguro que el resto del día será diferente.
Echar una pequeña siesta. No hace falta dormir 2 horas de siesta para que se considera como tal. Unos simple 20 min de reloj nos pueden ayudar a recargar las pilas para lo que queda del día. Además, puedes hacer el truco del café. Aunque no te duermas, el simple hecho de cerrar los ojos, tumbarte en un sillón y bajar el ritmo es más que suficiente para alejar parte del estrés que podamos traer del trabajo. No hace falta ser un maestro del yoga, solo hay que cerrar los ojos y respirar más despacio. Si además consigues dormir unos minutos (aunque no más de 20) mucho mejor.
Leer. ¿Hace cuanto tiempo que no te pones a leer de forma deliberada? ¿Hace cuánto que no lees algo en un sitio que no sean la cama o el vagón de metro? ¿Por qué no dedicar 30 minutos a leer de forma tranquila ese libro que tanto te está gustando? Olvida las prisas de internet, de los blogs, de los documentos de trabajo, de los periódicos o las revistas. Lee tu libro. Siéntate 30 min en tu lugar favorito de lectura y lee. Si hace buen tiempo, mejor aún, llévate el libro a tu oficina y siéntate en un parque a leer unos minutos. ¿No tienes tiempo para leer? Búscalo, no es tan complicado
Jugar. Cada vez jugamos menos y es una pena porque jugar nos reporta muchos beneficios. Y no estoy hablando de solo de jugar con los hijos, estoy hablando de que juegues tu a algo que te guste. A todos nos gustan los juegos (puzles, ajedrez, ordenador, consolas). ¿Hace cuánto que no juegas a algo tu solo? ¿No tienes tiempo o es que no lo has buscado bien? No hace falta estar 3 horas jugando, unos simples 30 minutos dedicados a cualquier juego simple nos pueden ayudar y mucho a cambiar nuestra actitud, y liberarnos de parte del estrés. Los juegos nos transportan a otros mundos y eso es algo muy saludable para nuestra mente. En muchos casos son como los cuentos que necesitamos para dormir tranquilos.
Pensar. Algo que no hacemos nunca o muy poco. Pensar sobre nosotros, sobre nuestra vida, nuestros objetivos, lo que queremos hacer en el futuro, lo que hemos hecho mal en el pasado, lo que hemos hecho bien, nuestros proyectos. Pensamos poco y la vida nos atropella. Bastan unos pocos minutos al día para pensar en nosotros. Si quieres puedes ponerte ante una hoja en blanco y escribir tus ideas, aunque te parezcan absurdas. Esto te ayudará a ver las cosas con perspectiva y a enfocarte a tus objetivos.
Darse una ducha. Da igual la época del año, darse una ducha fría o caliente, seguro que nos ayuda a relajarnos y nos permite llegar al final de día. Y ¿por qué no? de vez en cuando un buen baño caliente con sales y un montón de espuma es una gran opción.