La Psicología... ¿es una Ciencia?
Actualmente en la sociedad, se concede que el conocimiento científico es el legítimo a la hora de crear, verificar y transmitir conocimientos. Se cree que porque un fenómeno sea científicamente demostrable su validez es inequívoca. Basta hacer un veloz “zapping” en los canales de la televisión, estando éstos en los comerciales, y se podrá observar que la mayoría de los productos justifican su inconmensurable uso debido a fueron “científicamente comprobados”.
La concepción de ciencia (como es entendida actualmente) surge aproximadamente hacia fines del siglo XIX dentro de una rama de la filosofía llamada positivismo. Este modelo filosófico se caracteriza, entre otras cosas, por sostener la observación y la verificación como los únicos métodos cognoscitivos válidos; y rápidamente tuvo gran influencia en todos los ámbitos académicos y experimentales.
La finalidad del positivismo es la de explicar causalmente los distintos fenómenos existentes. El paradigma positivista reconoce únicamente como reales los objetos gobernados por leyes universalmente válidas.
En sus inicios, la filosofía positivista tuvo una fuerte incidencia. Tal fue que, en 1879 Wilhelm Wundt funda el primer laboratorio de psicología experimental en Lipzig, Alemania. En general, todas las disciplinas académicas construyeron sus objetos de estudio, ésto es, su porción de realidad sobre la cual se arrogaran el derecho de producción de conocimientos, atravesados sobre esta concepción de ciencia
En la actualidad la intención de querer legitimarse como ciencia sigue presente.
Adentrandonos en la intención de este escrito resulta muy interesante traer al debate la noción de paradigma establecida por Thomas Kuhn. El autor, en su obra cumbre “las estructuras de las revoluciones científicas”, realiza una investigación y llega a formular un modelo explicativo del desarrollo científico.
Kuhn define al paradigma como “logros científicos universalmente reconocidos que durante cierto tiempo proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica” (Kuhn, 1975, 13), en otras palabras, el paradigma se puede definir como los acuerdos de la comunidad científica y el contenido (metodologías, elecciones temáticas, etc.) de aquellos acuerdos.
A raíz de esta concepción surgen distintos acuerdos y desacuerdos sobre el echo de si esta concepción es utilizable para las ciencias sociales y, en caso de serlo, en qué estado se encuentran las mismas.
Tratando de ser breves y sin ánimos de agotar la discusión, traeremos aquí solo algunos de los debates sobre la noción de paradigma. Para Kuhn, las ciencias sociales son Pre-Paradigmáticas ya que no están caracterizadas por acuerdos o consensos en lo fundamental. Luego, Follari, define a las ciencias sociales como A-Paradigmáticas; “Las ciencias sociales no estarían preparándose para una madurez futura sino que nunca habrá acuerdo entre las distintas teorías” (Follari, 2000). Luego encontramos un tercer punto de vista , el de Mastermann, quien sostiene que la psicología es una ciencia multi-paradigmática; en lugar de no tener ningún paradigma lo que sucede es que posee demasiados.
En un escrito que estaba destinado a las ciencias exactas, se introducen las sociales y surgen demasiados puntos de vista, confrontaciones y argumentaciones al respecto del estadío científico que presentan.
Recapitulando las premisas que sostiene el positivismo y añadiéndole la problemática a raiz de la concepción de paradigma, cabría interrogarse sobre una serie de cuestiones:
¿Porqué este anhelo descomunal de toda disciplina de querer llegar a ser ciencia, de ser una disciplina con un paradigma unánimemente consensuado? ¿Es que acaso si no se entra en ésta categoría con un paradigma establecido, uno no tiene el derecho de arrogarse la producción de conocimiento y de que éstos sean tan válidos como el de las ciencias exactas? Y lo fundamental ¿Es aplicable el término ciencia a las disciplinas sociales? ¿Es el humano un “fenómeno predecible”? ¿Lo es la historia, las sociedades, la cultura?
Nosotros defendemos la tesis de que al trabajar con seres humanos, se cae en un relativismo llano. El lente subjetivo con el cual cada ser humano ve el mundo, se inserta y se desenvuelve en él hace surgir diversos puntos de vista, desde los más demócratas a los más autoritarios. ¿Cabría pensar que todo el mundo fuese fan de un sólo equipo? ¿Cabría pensar que a todos les agrade lo mismo, desde la comida hasta los gustos amorosos?
Las asignaturas sociales, a diferencia de las naturales que son exactas, tendrían que re-pensar este afán de querer legitimarse con el sufijo “ciencia”. Habría que re-ver si el paradigma positivista es aplicable a las ciencias sociales. En lo que concierne a la psicología, ésta al trabajar con el ser humano y al generar modelos explicativos a través del mismo, va tener siempre distintos puntos de vista.
Creemos, justamente, que esta es la esencia y la belleza de la psicología: su diversificación, el predominio exquisito de distintas teorías.
El hecho de ser inexorablemente humanos, con nuestras diversidades, puntos de vistas, opiniones e ideologías, hace que, al trabajar con los mismos, nos encontremos con una disciplina en la cual se presentan una diversidad de escuelas, con su arsenal teórico y práctico, para que en el día de mañana, en el transcurso de la carrera cada estudiante adhiera a una rama, se adueñe y profundice su punto de vista y en un futuro, siendo un psicólogo, disponga de todo el contenido de su escuela para trabajar con seres humanos y abogar por la plena salud mental de los mismos.
Resumen:
La intención de este breve ensayo es abrir el debate sobre la cuestión de si las disciplinas sociales y más específicamente la psicología son ciencias.
Se empezó afirmando el predominio que posee hoy en día la categoría ciencia y su incidencia en la sociedad. Luego, se explicó sobre que supuesto filosófico está basado la concepción actual de ciencia y como éste impactó en todas los ámbitos, particularmente en la psicología, que en sus inicios nació sumergida en la concepción positivista.
Introduciendo al debate las formulaciones que hizo Kuhn sobre el proceso de explicación del desarrollo científico, se demostró como surgen en el seno de este debate, muchísimas diversificaciones respecto a lo social. Nosotros nombramos solamente tres. Posteriormente, se introdujo el quid de éste escrito, a saber: si la concepción de ciencia con todo lo que conlleva es aplicable a las especialidades sociales.
La intención de este breve ensayo es abrir el debate sobre la cuestión de si las disciplinas sociales y más específicamente la psicología son ciencias.
Se empezó afirmando el predominio que posee hoy en día la categoría ciencia y su incidencia en la sociedad. Luego, se explicó sobre que supuesto filosófico está basado la concepción actual de ciencia y como éste impactó en todas los ámbitos, particularmente en la psicología, que en sus inicios nació sumergida en la concepción positivista.
Introduciendo al debate las formulaciones que hizo Kuhn sobre el proceso de explicación del desarrollo científico, se demostró como surgen en el seno de este debate, muchísimas diversificaciones respecto a lo social. Nosotros nombramos solamente tres. Posteriormente, se introdujo el quid de éste escrito, a saber: si la concepción de ciencia con todo lo que conlleva es aplicable a las especialidades sociales.