Cuando Colin Levy estaba en la secundaria hizo un cortometraje de 5 minutos (Suburban Plight, 2006) que le costó un año de trabajo. Según Colin, la película estaba protagonizada por su padre y era una tontería, sin embargo, el corto ganó el concurso nacional de Arte Joven y tuvo que ir a la ceremonia de premiación en Nueva York. Una vez allí, le dijeron que tenía una cita con Martin Scorsese, y aunque suene impresionante la noticia lo agarró totalmente desprevenido pues Colin ni siquiera había visto Taxi Driver o Goodfellas; más, Scorsese sí había visto el corto de Colin Levy.
Thelma Schoonmaker, la editora de todas las películas del director estadounidense, llevó al joven cineasta a dar un recorrido por el estudio de Scorsese incluyendo las salas de proyección, el archivo impresionante de películas en discos láser hasta llegar al despacho de Scorsese:
"Martin Scorsese fue intimidante, por decir menos. Sin embargo, muy jovial y muy conversador, él me tomó en serio. (O por lo menos me convenció). Yo mantuve, más o menos, la boca cerrada. Cada 30 segundos él hacía mención de un actor, productor, director o un título de alguna película que yo nunca había oído hablar antes. Me quedé de piedra estar en su presencia. A él le gustaba mi película, y él dijo: "¿Cómo hiciste las pequeñas criaturas?". Traté de explicar cómo descubrí los conceptos básicos de 3D. Sus ojos se iluminaron y empezó a hablar acerca de los efectos digitales en 'El aviador'."
Días después, Colin Levi envió a Scorsese una tarjeta de agradecimiento en la que expresaba la abrumadora impresión que había sentido y agregaba el no saber suficiente sobre la historia del cine, preguntándole al director si tenía alguna sugerencia por dónde empezar. Unas semanas más tarde, recibió la respuesta: varios libros y DVDs, incluyendo "Un viaje personal con Martin Scorsese a través del cine americano" ... y una lista de 39 películas extranjeras para ver.