(porque a veces, ellas son su peor enemigo)
Se trata de expresiones aparentemente inocentes que reflejan una actitud complaciente con el género masculino.
"Es sorprenderte cómo en la sociedad moderna muchas mujeres siguen conservando actitudes machistas", asegura Paulina Zamora de Bebelú.com. Y en cuanto se leen las oraciones que están a continuación, se le halla mucha razón.
1. "La maternidad es crucial en la realización de una mujer".
La maternidad es, más bien, una decisión que cada una puede tomar o declinar. Y la realización, si es el caso, puede estar en otros aspectos, como el profesional o las relaciones de pareja. No se trata de censurar el hecho de ser madre. Es, más bien, saber que es una entre muchas opciones.
2. "Hay que hacerse desear".
Las que piensan de esta forma, son las mismas que -según Belelu- "ven mal tener sexo en la primera cita, tener iniciativa en una relación, ser accesible con los hombres, como en pagar cada quien su consumo o mostrarse transparente con ellos".
3. "¿Cómo esperar que la respeten vistiendo así?".
Juzgar a una mujer por la forma en que se viste y calificarla de manera despectiva es una manera de justificar el acoso, porque "ella se lo buscó". Además, de alguna manera es asumir que los hombres no son capaces de controlar sus instintos. Lo cierto es que en aras de la igualdad, cada quien tiene derecho a vestirse como quiera y no por ello debe ser atacado o censurado.
4. "Si viste masculina, es lesbiana".
Otra preconcepción arraigada fuertemente en muchos. En el fondo, la idea de esta expresión es que "si una mujer se aleja de su concepto de guapa y femenina, seguro no le gustan los hombres vaya, es 'machorra' ", indica el artículo.
5. "Le hace falta un hombre".
¿Han escuchado esa otra expresión, "nadie es imprescindible en la vida"? Pues en este caso aplica. La independencia es un principio de salud emocional y, citando a Belelú, "cada quien es responsable de arreglar su vida, de tener satisfacciones propias, de su madurez y de su felicidad. Una mujer no necesita a un hombre para completar su vida, si acaso para compartirla".
6. "A los hombres hay que saber atenderlos".
La época del servilismo pasó hace ya tiempo, así que esta idea está mandada a recoger.
7. "Para su ascenso seguro se acostó con su jefe".
Esta expresión subestima los logros profesionales de otras y como dice el artículo citado, "nada más lamentable que las mismas mujeres hagan menos el éxito de una congénere, o que por envidia la hagan tropezar. ¡Mejor impulsémonos unas a otras!".
8. "Si la engaña con otra, seguro es su culpa" (de los mismos creadores de "pobre, él no pudo evitar ser seducido por esa otra mala mujer".
Es una manera de justificar una acción y culpar a la mujer engañada. Si se piensa bien, no tiene sentido asumir la responsabilidad de una infidelidad y mucho menos considerar que nada hizo el 'pobre hombre', solo 'caer en las garras' de otra. Aunque sea difícil, hay que ver la situación de la manera más objetiva posible y atribuir a cada quien su responsabilidad.
9. "No puedo vivir sin él".
Las decepciones amorosas son dolorosas, es innegable, pero se superan. Como dice la sabiduría popular, "no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista".
10. "Va a casarse y no sabe ni cocinar un huevo".
Asumir que el rol de la mujer en una relación siempre está directamente relacionado con la cocina o los deberes del hogar, es un imaginario heredado de otras décadas. Los tiempos han cambiado, y esto no es necesariamente verdad.
Se trata de expresiones aparentemente inocentes que reflejan una actitud complaciente con el género masculino.
"Es sorprenderte cómo en la sociedad moderna muchas mujeres siguen conservando actitudes machistas", asegura Paulina Zamora de Bebelú.com. Y en cuanto se leen las oraciones que están a continuación, se le halla mucha razón.
1. "La maternidad es crucial en la realización de una mujer".
La maternidad es, más bien, una decisión que cada una puede tomar o declinar. Y la realización, si es el caso, puede estar en otros aspectos, como el profesional o las relaciones de pareja. No se trata de censurar el hecho de ser madre. Es, más bien, saber que es una entre muchas opciones.
2. "Hay que hacerse desear".
Las que piensan de esta forma, son las mismas que -según Belelu- "ven mal tener sexo en la primera cita, tener iniciativa en una relación, ser accesible con los hombres, como en pagar cada quien su consumo o mostrarse transparente con ellos".
3. "¿Cómo esperar que la respeten vistiendo así?".
Juzgar a una mujer por la forma en que se viste y calificarla de manera despectiva es una manera de justificar el acoso, porque "ella se lo buscó". Además, de alguna manera es asumir que los hombres no son capaces de controlar sus instintos. Lo cierto es que en aras de la igualdad, cada quien tiene derecho a vestirse como quiera y no por ello debe ser atacado o censurado.
4. "Si viste masculina, es lesbiana".
Otra preconcepción arraigada fuertemente en muchos. En el fondo, la idea de esta expresión es que "si una mujer se aleja de su concepto de guapa y femenina, seguro no le gustan los hombres vaya, es 'machorra' ", indica el artículo.
5. "Le hace falta un hombre".
¿Han escuchado esa otra expresión, "nadie es imprescindible en la vida"? Pues en este caso aplica. La independencia es un principio de salud emocional y, citando a Belelú, "cada quien es responsable de arreglar su vida, de tener satisfacciones propias, de su madurez y de su felicidad. Una mujer no necesita a un hombre para completar su vida, si acaso para compartirla".
6. "A los hombres hay que saber atenderlos".
La época del servilismo pasó hace ya tiempo, así que esta idea está mandada a recoger.
7. "Para su ascenso seguro se acostó con su jefe".
Esta expresión subestima los logros profesionales de otras y como dice el artículo citado, "nada más lamentable que las mismas mujeres hagan menos el éxito de una congénere, o que por envidia la hagan tropezar. ¡Mejor impulsémonos unas a otras!".
8. "Si la engaña con otra, seguro es su culpa" (de los mismos creadores de "pobre, él no pudo evitar ser seducido por esa otra mala mujer".
Es una manera de justificar una acción y culpar a la mujer engañada. Si se piensa bien, no tiene sentido asumir la responsabilidad de una infidelidad y mucho menos considerar que nada hizo el 'pobre hombre', solo 'caer en las garras' de otra. Aunque sea difícil, hay que ver la situación de la manera más objetiva posible y atribuir a cada quien su responsabilidad.
9. "No puedo vivir sin él".
Las decepciones amorosas son dolorosas, es innegable, pero se superan. Como dice la sabiduría popular, "no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista".
10. "Va a casarse y no sabe ni cocinar un huevo".
Asumir que el rol de la mujer en una relación siempre está directamente relacionado con la cocina o los deberes del hogar, es un imaginario heredado de otras décadas. Los tiempos han cambiado, y esto no es necesariamente verdad.

