InicioOfftopicLa carga de los extremos (parte 1)
El problema reside en los extremos.

El nazismo fue extremista, la religión es extremista, las guerras son y fueron causa de extremos.

Incluso algunas personas son extremistas y viven sus vidas “ciegos” porque eso es lo que pertenecer contra un extremo causa: ceguera.

En la política podemos imaginar una línea recta de pensamiento donde su extremo “izquierdo” o “centro izquierdo” supone que la historia de la humanidad es una superación de la desigualdad y del autoritarismo, y que el futuro tiende al progreso, es decir, hacia una mayor libertad política e igualdad social. Entendemos entonces que el otro extremo “centro derecho” o “derecho” tiende a pensamientos más rigurosos y autoritarios.

Me gustaría ahora visualizar una línea recta con estos 3 “polos”: el izquierdo, el centro y el derecho. En estos polos se acomodan no solo las ideas políticas sino de todo tipo, como también las actitudes, los actos, y demás.

Considero como aspecto fundamental para poder interpretar las situaciones y tener una visión más amplia de las vida que en cada circunstancia de la misma se mantenga un comportamiento que lo refleje y lo situé a uno en el CENTRO de esa línea.

Digo esto porque cuando uno pertenece a un extremo, su afán por defender esa posición, su comportamiento cerrado hacia nuevos descubrimientos y fundamentos que quizás puedan poner en duda ese punto, lo convierten a uno simplemente en un “ciego”.

Pongamos el ejemplo de un religioso ortodoxo (de cualquier religión) que estupefacto ante sus creencias que toman raíces de la infancia, no busca ni se deja enseñar ante los descubrimientos de la ciencia que quizás contradicen a su religión. Simplemente les da la espalda a esos descubrimientos y se convierte en un necio, en una persona que no quiere escuchar lo que no le conviene escuchar.

Lo mismo sucede con un extremista científico, donde no admite la posibilidad o el hecho de que hay en algún sentido una energía espiritual, que la ciencia todavía no puede explicar.

Pero el ejemplo del religioso ortodoxo y el extremista científico solo es un caso. Lo mismo sucede en muchos aspectos y en todos ellos la conclusión en la misma: pertenecer a un extremo trae sólo ceguera; Ceguedad que no deja aprender, que no nos deja avanzar y evolucionar como personas, como sociedad, como raza; Ceguedad que trajo guerras y miseria.

Lo que más nos aferra a un extremo, es justamente el EGO. Este ego nos impide ver que hay otros puntos de vista que quizás son validos (quizás no), y a respetar otras creencias, posturas o ideales.

Si uno es firme y tiene convicción en lo que cree o sostiene, ¿por qué debe ser impuesto a lo demás? ¿De dónde surge esa necesidad de tener la verdad única, cuando quizás no la hay?

Las religiones, en su mayoría, fueron grandes representantes a la hora de imponer su punto de vista en la humanidad durante miles de años. Y la gente simplemente se unía a ese extremo simplemente por miedo a sufrir las distintas amenazas (en este mundo o en el otro) que padecerían si no compartían su línea de visión, su extremo.

Cuando uno se mantiene en los polos de la línea, nunca aprende, nunca evoluciona; Se mantiene chato, no acepta críticas que lo eleven quizá más alto. El militante político ciego, el extremista, no ve más que con buenos ojos su partido”X”. No puede haber nada negativo, es perfecto, no hay filtros, no hay errores, no hay opción para ello. Cuando uno neutral a la política o un militante político del partido “Y “se le acerca y empieza a enumerarle defectos sobre su partido “X”, éste se pelea física o verbalmente, o ni siquiera da lugar a escuchar esas críticas, justamente porque él tiene la verdad y ningún militante de otro partido obsoleto y corrupto puede tener legitimidad sobre él.

Quizás el militante del partido “Y” solo decía mentiras, o parcialmente mentiras. Quizás solo decía verdades, y el partido “X” realmente dejaba mucho que desear. De todas formas, siempre se crece escuchando ideas, versiones e ideales y sacando uno mismo una conclusión particular.

Muchos NAZIS consideraban realmente que eran de raza aria y que el judío era un cáncer en la humanidad. Lo creían fervientemente, era su ley, su dogma, era perfecto y puro, no podían estar equivocados, nunca ni siquiera vieron esa posibilidad. Mataron a 6 millones de judíos con orgullo y con sentido del deber. Nunca miraron como detalle que 2 millones de esa suma, eran niños y mujeres. Nunca sintieron el mas mínimo indicio de culpa o de sensibilidad ante la crueldad con la que mataban a su enemigos. A tal punto que para ahorrar municiones, los ponían en filas de 8 o 10 personas y le volaban la cabeza al primero, esperando que la bala atraviese la fila entera y así cumplir con su objetivo. Cualquier crítica al nacional socialismo dentro de Alemania significaba desaparición y muerte. No había opción de adversidad. Algo semejante a la actitud eclesiástica en estos 2 mil años, donde en nombre de dios, se persiguió y mato a quienes contradecían a su dios nombrándolos “herejes”.

Fue por pertenecer a los extremos de la línea que hubo tanto genocidio en la historia de la humanidad….

(…)
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
182visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

L
Usuario
Puntos0
Posts23
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.