Este es mi primer post, espero que les resulte de utilidad...
Saludos!
A la luz de artículos científicos y otros artículos sobre los efectos de las isoflavonas y estudios realizados en lactantes y niños, hay opiniones encontradas sobre el uso de la soja y la leche de soja como alimento dentro de la dieta y sus beneficios. Es importante conocerlos, analizarlos y estar muy bien informado para tomar las decisiones correctas de la inclusión o no de estos alimentos a nuestra dieta.
Artículo: Fórmulas Infantiles a Base de Soja: hay motivos para preocuparse
Documento Informativo de la Comisión de Alimentos del Reino Unido. Autores: Sue Dibb y Dr Mike Fitzpatrick. Abril de 1999.
¿Puede la soja causar trastornos de la glándula tiroides en los seres humanos?
Se ha demostrado que la soya afecta las funciones de la glándula tiroides en los seres humanos. Un estudio realizado por investigadores japoneses concluyó que la ingestión de una cantidad moderada de soja por parte de pacientes adultos podría causar el agrandamiento de la glándula tiroides y suprimir la función de ésta.
Los investigadores observaron un aumento significativo en los niveles de TSH en un grupo de 20 adultos alimentados con soja durante I mes (grupo I) y en un grupo de 17 adultos alimentados con soja durante 3 meses (grupo 2). En dos de los pacientes, los niveles de TSH aumentaron dramáticamente, de aproximadamente 1 micro-U/mL hasta 6.5 o 7.5 micro-U/mL. No se presentaron cambios significativos en los niveles de iodo inorgánico, T3 o T4 en ninguno de los grupos, pero hubo un aumento significativo en el F T3 y en el F T4 de los pacientes del grupo 2 después de dejar de consumir soja.
Se apreció un bocio no bien definido e hipotiroidismo en tres de los pacientes del grupo 1 y en ocho de los pacientes del grupo 2. Los pacientes del grupo 2 también presentaron sintomas asociados con el hipotiroidismo: estreñimiento (53% de los pacientes), fatiga (53% de los pacientes) y letargo (41% de los pacientes).
El bocio en los 11 pacientes era un bocio no bien definido que se encontraba entre los rangos I y 11 de agrandamiento. Uno de los pacientes del grupo 1 desarrolló tiroiditis subaguda. El tamaño del bocio se redujo en nueve de los pacientes después de 1 mes sin consumir soja pero persistió en dos de los pacientes. Se necesitaron 6 meses de tratamiento con T4 para que se redujera el tamaño del bocio en estos paclentes.
El hipotiroidismo subclinico se define como la combinación de un TSH moderadamente elevado con un 14 libre normal , una condición que se esta volviendo común y que eventualmente puede evolucionar hacia un evidente hipotiroidismo, especialmente en aquellas personas con anticuerpos antitiroides. El hipotiroidismo subclinico se define como un estado asintomatico en el cual la reducción de la secreción de las hormonas de la tiroides se compensa mediante un aumento en la producción de TSH para mantener un status clinicamente eutiroideo.
Esta condición es de la mayor importancia y su prevalencia parece estar aumentando. Factores de la dietas pueden jugar un papel importante en el desarrollo de esta condición. Una alta ingestión de un compuesto bociógeno puede aumentar la secreción de TSH y el aumento de la secreción de TSH está también relacionado con el creciente riesgo de cáncer en la tiroides. Vale la pena notar que en los Estados Unidos de América la frecuencia del mal funcionamiento de la tiroides en las personas menores de 45 años se ha duplicado desde 1985.
La soja y el cáncer de mama
Las personas que estén consumiendo soja o suplementos de isoflavona con la esperanza de reducir el riesgo de contraer cáncer deben pensarlo dos veces. Mientras los consumidores y los profesionales de la salud están siendo bombardeados con publicidad de la industria, que exalta las propiedades anticancerígenas de las isoflavonas de la soja, muchos investigadores del cáncer están diciendo justo lo opuesto; que el consumo de las isoflavonas de la soja puede aumentar el riesgo de contraer cáncer.
Por ejemplo, las mujeres posmenopáusicas que consuman isoflavonas de la soja como Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) natural, tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama. En 1996 el Doctor Nicholas Petrakis de la Universidad de California en San Francisco, informó que “el consumo prolongado de proteína aislada de soja tiene un efecto estimulante en los senos de las mujeres premenopáusicas, caracterizado por un aumento en la secreción de los fluidos del pecho, la aparición de células epiteliales hiperfísticas y niveles elevados de estradiol. Estos hallazgos sugieren un estimulo estrógenico desde las isoflavonas genistein y la daidzein contenidas en el aislado de la proteína de soja”.
El doctor Craig Dees del Laboratorio Nacional de Oak Ridge ha encontrado que las isoflavonas de la soja hacen que se reproduzcan las células cancerosas del pecho. Informó que: “bajas concentraciones de genistein pueden estimular a que las células MC-7 entren en el ciclo celular” (47). El Dr. Dees concluyó “que las mujeres no deben consumir ciertos alimentos (por ejemplo productos derivados de la soja) para prevenir el cáncer de mama”.
El Doctor William Helferich de la Universidad de Illinois apoya la tesis de tomar precauciones acerca del consumo de soja para prevenir el cáncer de mama.
Recientemente declaró que; “existe la probabilidad de que el genistein en la dieta estimule el crecimiento de tumores dependientes del estrógeno en los humanos con bajos niveles de estrógeno endógeno circulando, tales como los encontrados en las mujeres que posmenopáusicas” (48).
¿Por qué no se difunde esta información?
La gente tiene el derecho a saber exactamente qué está comiendo y como está alimentando a sus hijos. ¿,Por qué las agencias gubernamentales se resisten informar al público?
En junio de 1998, el Doctor Mike Fitzpatrick se reunió con el personal del DHS de California para expresar su preocupación acerca de la soja y en particular las fórmulas a base de soja. Recibió una respuesta por escrito de la toxicóloga del DHS, Doctora Susan Loscutoff, quien aflrmó:
“Estoy de acuerdo en que los altos niveles de isoflavinas en las fórmulas para alimentar a los lactantes son motivo de preocupación.”
“No estoy de acuerdo en que los padres tengan el derecho a saber que las fórmulas a base de soja contienen isoflavonas y la clase de toxicidad que las isoflavonas puedan causar en los lactantes, ya que los padres no sabrian como interpretar esa información.”
Esta es la tipica respuesta de las agencias que temen represalias de las industrias de la soja si llegaran a alertar al público acerca de los peligros potenciales para la salud con relación a las isoflavonas de la soja.
¿Qué puedo hacer?
Enviar esta información a los profesionales de la salud y a sus amigos.
Escribir al Departamento de Salud Estatal solicitando información acerca de los riesgos asociados con el consumo de isoflavonas