Seguro que muchas veces te has o te han preguntado ¿Quién eres? o le has dicho a alguien “Yo soy así”.
Esta es una pregunta dificil de responder y de responderte, desde nuestro punto de vista, pero a la vez rica en su variedad y diversidad, porque esa misma pregunta, puede tener tantas posibilidades o respuestas como personas hay en el mundo.
Es una pregunta que te predispone automáticamente a pensar en tu pasado, porque él, a base de experiencias, es el que ha forjado tus valores, tus principios, parte de tu carácter, y en definitiva la historia de cómo viviste lo que viviste y que ha creado la percepción que tienes de lo que eres hoy, o en resumen, la historia que te cuentas para justificar lo que eres hoy. ¿Cómo sentirme libre si no sé primero quién soy realmente? Sabia y necesaria pregunta.
Quién soy realmente
Cuando te adentras en la búsqueda para responder a la pregunta de quién soy realmente, seguramente esperas encontrar precisamente eso, algo real. Concebimos al ser como algo fijo, perfectamente definible y permanente, pero todo en la vida es fluido, evolutivo y cambiante. Si te buscas a partir de esta premisa, en vez de encontrarte te vas a perder…
Quién soy relativamente
Todo es relativo a la mente y el ser no es una excepción. Puedes ser hijo, madre, abuelo, nieta, hombre, mujer, secretario, panadera, tolerante, impaciente… Y cada uno de estos casos es válido para saber quién soy en cada momento. Entonces, ¿existen varios yoes? No, pero sí existen infinitas posibilidades para designar el quién soy en cada contexto de la vida. Cuando te identificas mentalmente con algo, una profesión, el cuerpo, una posición familiar, etc., eso eres en ese momento, sencilla y naturalmente.
¿Quién quiero ser?
Seguramente esta pregunta te la habrás hecho en algún momento de tu vida, cuando debías escoger qué estudiar, que profesión ejercer etc., ¿A quién no le han hecho la tipica pregunta “¿Tú que quieres ser de mayor?”.
Pero hay un momento en nuestras vidas en que pasamos a darle más importancia al “Quién soy” (pasado) que a “Quién quiero ser” (futuro) y es que, aunque parezca mentira, situarnos constantemente en “Quién soy” no nos deja posibilidad de cambio, nos resigna a aceptar que la percepción que tengo de mi nunca va a cambiar. Pensamos que lo que soy ahora nunca va a cambiar y eso genera tensión, porque la vida es constante cambio, desde que te despiertas cada día, hasta que tu día acaba.
¿Quién estás siendo hoy?
Párate a pensar si el que estás siendo hoy se parece más a la descripción que has hecho para saber quién eres, es decir, remitiéndote a tu pasado, o en la descripción que has hecho para saber quién quieres ser, enfocándote en tu futuro.
Si eres solo tu pasado no tienes mas posiblidades que las que él te ha dado, sin embargo, si empiezas a ser YA quién quieres ser en un futuro, tienes todas las posibilidades a tu alcance.
¿A qué estás esperando para ser quién quieres ser?
¿Quizá esperas a ser cuándo tengas esto o aquello?
¿Y si aquello que esperas no llega? ¿Vas a pasarte toda la vida sin ser quién quieres ser?
“Somos el tiempo que dedicamos a nuestros sueños”
Quién soy y la libertad
Puede parecer una observación muy simplista, pero en la simplicidad está la magia. Al ser el yo una creación válida de la mente en base a una identificación con algo, puedes ser lo que realmente desees en cada contexto de tu vida. Quién soy o dejo de ser en cada momento es una elección libre. Eres lo que deseas ser y ésta es tu libertad natural.
Otra cosa diferente es ser quien los demás esperan que seas, o ser de una forma condicionada por emociones limitadas como la necesidad de aprobación, la dependencia emocional o el miedo. En estos casos dejamos de ser lo que de corazón deseamos ser y el quién soy como persona se sustituye por el quién soy como personaje de conveniencia.
Vive con pasión y satisfacción lo que deseas ser de verdad en cada contexto de tu vida, consciente que eres totalmente libre para crearte y renovarte en cada momento de una forma coherente y plena. Y si te lo pide el corazón, deja de sentirte encadenad@ por un quién soy que ya no te apasiona e identifícate con el sentir, la actividad o la actitud nueva que te llena, hasta el punto que te conviertas en ello.
Disfruta de ti, sé con sabiduría, y vive la maravillosa experiencia de ser uno mismo.
Si empiezas ahora a ser quien quieres ser, empezarás a hacer cosas acorde con esa forma de ser y sentir.