La temporada de 1976 del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 es recordada por la lucha entre Niki Lauda y James Hunt por el campeonato, pero antes de que eso ocurra, en el Gran Premio de Japón, un accidente marcó todo el devenir del campeonato. Niki Lauda y James Hunt habían comenzado casi de la mano en la Fórmula 1. A pesar de que sus personalidades eran totalmente distintas, inglés y austriaco eran amigos, e incluso llegaron a compartir departamento.
TEMPORADA 1976 : DOMINIO DE LAUDA , SU ACCIDENTE EN NURBURGRING
La temporada comenzó con un dominio casi total de Lauda. Cinco victorias en nueve carreras le permitían ser líder del campeonato con una ventaja de 61 puntos sobre Jody Scheckter. Pero el Gran Premio de Alemania de aquel año todo cambiaría de golpe. Niki Lauda sufriría un terrible accidente que a punto estuvo de costarle la vida. Dice la leyendo que incluso le llegaron a aplicar la extremaunción. El austriaco sobrevive pero las secuelas del accidente son evidentes en su rostro, deformado y parcialmente quemado.
HARALD ERTL CUENTA COMO SACO A LAUDA DEL INFIERNO
Por menos de un segundo, sólo alcanzo a ver las banderas amarillas, freno fuerte y vi todo el lío delante de mí. En el lado izquierdo estaba Niki Lauda quemándose en su Ferrari y el Surtees de Brett Lunger, mientras que el resto de la pista estaba cubierta de escombros. Instintivamente me dirigí a la brecha abierta a la derecha, pero no tuve mucha suerte. La Ferrari de Niki lentamente se deslizó por la calle y me chocó a unos 140 kmh con la rueda delantera derecha de su Ferrari. Mientras hacía el trompo alrededor de sí mismo, el Ferrari se estrelló en el Surtees por segunda vez. Accioné la apertura de los cinturones de seguridad y salir del coche fue casi un solo movimiento. Corrí tan rápido como pude hacia los restos del coche en llamas, donde Lunger y Edwards,que fue el primer piloto en llegar a Lauda y apenas logró evitar un accidente, estaban tratando de salvar el austriaco de las llamas. Niki estaba sentado allí con la cabeza inclinada hacia adelante y sin tratar de librarse del incendio de su coche. ¿ Estaba inconsciente?
Otra cosa que me confunde y yo tenía que tomar un segundo vistazo para creer:
Niki no llevaba puesto el casco. Pero no había tiempo para este tipo de preguntas. Un extintor de incendios se necesitaba. Me di la vuelta y buscaba desesperadamente a un comisario con un extintor. Cerca del lugar del accidente un hombre con el dispositivo de urgencia llegó corriendo por la orilla y corrió hacia mí. Después de haber una agitación sin consistencia con los brazos un par de veces, lo pensé mejor y corrí hacia él. Cuando estaba de vuelta y comencé a activar el extintor, otro auxiliar ya había llegado y trató de apagar las llamas. Me rocié para entrar en las llamas tanto como pude soportar, pero cada vez que pensaba en que se apagará por lo menos en un solo lugar, comenzaba a arder de nuevo. Después de sólo unos segundos, que fueron una eternidad para mí, el extintor estaba vacío, y las llamas eran todavía casi tan grandes como al principio.
Mientras tanto, los pilotos que estaban tratando de salvar a Niki había logrado desatar sus cinturones de seguridad, Lunger y Merzario se subieron al coche en llamas para sacar Niki fuera de la cabina.
En ese momento el coche de rescate ONS, un Porsche Carrera con un médico a bordo, había llegado. En el maletero de ese coche había un extintor de 100 litros, con el que era fácil de apagar finalmente el fuego.
Pero lo que había sucedido con Niki? Se lo tendió sobre la hierba junto a la pista, con los pilotos asistiéndolo a su alrededor. Se le quitó la ropa, mientras el médico preparaba una venda en la cabeza. Si se tiene en cuenta el tiempo (aprox. 45 seg) en el que estuvo sentado en el coche en llamas, no parecía estar tan mal.
Externamente, se notaban las quemaduras en la cara (sin casco, con la capucha antiflama relativamente delgada ), y en sus manos, así como sangre en su rostro . Cuando lo escuché hablando con John Watson y preguntarle cómo se veía su cara, me sentí aliviado. No podía estar tan mal.
Ahora tenía la oportunidad de tomar una mirada más cercana al lugar del accidente, y para discutir la crisis con los otros pilotos y comisarios. Llegamos al siguiente resultado: por razones desconocidas Lauda había perdido el control de su Ferrari en la curva rápida a la izquierda antes de Bergwerk, que se toma en 4 ª velocidad con una velocidad de unos 200km / h (y que permite una velocidad aún mayor), se salió la pista a la derecha, chocó contra el vallado del gurd rail y rebotó hacia la pista después de golpear el talud. Allí, el coche de Lunger se estrelló contra él, luego llegué yo a la Ferrari.
El coche probablemente ya empezó a arder cuando iba hacia hacia atrás en la pista y el monocasco y los tanques de combustible se desgarraron. Afortunadamente, sólo una pequeña cantidad de combustible se agotó, y que sólo corrían hasta el suelo. Esa fue la razón por la que se quema Niki Lauda fueron causadas principalmente por el calor del fuego. De todos modos, aún hoy sigo sorprendido cuando pienso en ello.
En conclusión, puedo decir que esto fue sólo un accidente de carrera normal, que no tenía nada que ver con la controversia en curso sobre el circuito de Nürburgring, y que los sistemas de seguridad habían funcionado bien.
Lamentablente Harald Ertl morirá en un accidente aéreo cuando su avioneta se estrellara el miércoles 7 de abril de 1982. Sólo tenía treinta y tres años.
1 MES 12 DIAS DESPUES DEL ACCIDENTE : LAUDA IS BACK
Para cualquier persona normal, lo lógico sería pensar que la temporada había terminado. Pero Niki Lauda no tenía esa misma idea en la cabeza. Un mes y 12 días después, el 12 de septiembre de 1976, Lauda se vuelve a colocar el casco para el Gran Premio de Italia. Contrariamente a lo que se podría esperar, el austriaco finaliza aquel gran premio en cuarta posición.
Los resultados de James Hunt durante la ausencia de Lauda y en los tres grandes premios posteriores a su regreso, permiten al británico colocarse a la zaga de su amigo. Con tan sólo un gran premio por disputarse, el Gran Premio de Japón, Lauda sigue siendo líder con tan sólo tres puntos de ventaja sobre Hunt.
GP DE JAPON : LA TRAICION DEL MONTE FUJI
Así se llega al GP del Japón donde se definiría el título, con Lauda delante con un margen de tres puntos sobre James Hunt. El circuito del Monte Fuji albergaba la prueba por primera vez en su historia. El nuevo trazado recibía a la Fórmula 1 con una cortina de agua, tanta que la visibilidad se podía calificar como nula. Además el nuevo trazado es incapaz de evacuar toda esa cantidad de agua, convirtiendo el asfalto en una pileta.
En el Warm-Up, Lauda sale entre los primeros para realizar su vuelta de calentamiento. En un verdadero diluvio
Niki recorre una vuelta a velocidad reducida para regresar a su box.
"Es inútil seguir así"
Viendo las condiciones de la pista, los pilotos se reúnen Es el comentario que hace a sus directores Forghieri y Audetto. En pista, un verdadero caos. Jarier, Stuck y Pace protagonizan espectaculares trompos.
Mientras, Larry Perkins pierde el control de su Brabham y impacta duro contra las barreras.
Hunt, conmovido por la situación, declara a la prensa:
"Si la situación sigue así, no correremos." Aquí también hay que hablar de leyenda. Ésta dice que Niki Lauda se reunió uno a uno con los pilotos, y todo parecía indicar que saldrían a pista y posteriormente se retirarían.
Están casi todos de acuerdo. Se habla incluso de recuperar la carrera en enero haciendo que el GP de Argentina fuera la última prueba del Mundial 1976. Extrañamente, la iniciativa no goza del apoyo del compañero de equipo de Lauda. Peterson también quiere correr.
En la misma postura estan Brambilla y los pilotos japoneses Takahara y Hasemi, aunque estos no van a mover la balanza.
Hasta el mismo Ecclestone está de acuerdo a condición de que se inicie el GP y se den algunas vueltas para no incomodar demasiado al público televisivo. Nueva reunión en el Rolls de Lauda de las que parece que sale tranquilizado.
Lauda cumple lo dicho y se retira en la segunda vuelta. Lo que viene después también se conoce como La traición del Monte Fuji. A pesar de la lluvia el resto de pilotos continúa en pista.
El tiempo se acaba, mientras fuera la tormenta arrecia, Lauda declara:
"Basta, he decidido que no corro. Doy una vuelta y después me paro. Es lo único que se puede hacer."
Luego, como cuenta el propio Lauda en su libro, Mi historia,
"llega el director de carrera y dice que está oscureciendo y que si no salen pronto se van a poder disputar las últimas vueltas y que todo se verá comprometido, televisión incluida. Brambilla, el más tonto, se mueve primero y todos lo siguen."
Lauda sale también y antes de dirigirse al paddock busca al chofer de su Rolls y le pide que no se marche lejos y que esté preparado. En la parrilla, Hunt, confiesa a Pete Lyons periodista de un semanario inglés:
"No tengo intención de correr. No puedo. Daré sólo algunas vueltas."
Cerca de ellos, una fila más atrás en la parrilla, Forghieri motivaba a su piloto:
" Niki, comienza prudente, no tomes riesgos inútiles que está prácticamente logrado. ¿comprendido?"
Lauda asiente, los motores comienzan a rugir. En la arrancada, Hunt es el más hábil seguido de Watson, Andretti, Scheckter y Brambilla. Lauda es décimo, perseguido por Mass y Lafitte. Peterson está ya fuera de carrera con problemas eléctricos en su March. En la siguiente vuelta, Lauda entra en el carril de boxes, mientras Brambilla se adueña de la segunda posición. El campeón vigente se quita los cinturones y tras un breve intercambio con Forghieri se entiende que no continuará en la carrera. Existe confusión entre los componentes del equipo italiano. Algunos piensan que Lauda tiene miedo.
Por el contrario, el jefe de mecánicos del austriaco, Ermanno Cuoghi, piensa de forma diferente:
"Tonterías, cuando Niki baja del coche no tiene el gesto de un hombre aterrorizado. Está muy calmado y no deja entrever el menor síntoma de inquietud. Parece alguien que está siguiendo un plan preestablecido. Después de cruzar algunas palabras con los responsables de Ferrari, se dirige al muro para seguir la carrera. Tiene el aire de quien espera. En aquel momento creo que espera que algo establecido suceda. Tiene la expresión de quien tiene la situación bajo control."
En la octava vuelta se detiene Carlos Pace, dos vueltas más tarde lo hace Emerson Fittipaldi. Ambos lo hacen diciendo que las condiciones son imposibles.
Cuoghi sigue diciendo:
"Lauda continúa esperando, pero nadie más abandona..."
En la vuelta 24 la lluvia cesa y la pista comienza a secarse. Los tiempos de los pilotos bajan notablemente. Mientras los pilotos recorren la vuelta 32, Lauda decide abandonar el circuito.
A bordo del Rolls que le había sido asignado, se dirige al aeropuerto acompañado de su esposa Marlene. Lauda pide al chofer que encienda la radio del automóvil. De una emisora puede comprender que a cinco vueltas del final el Mclaren de Hunt pierde posiciones y se detiene en el box. Interferencias distorsionan la emisión a tal punto que deja de escucharse.
Ya en el aeropuerto, Lauda reconoce, entre el gentío que llena el check-in, la figura del importador de Ferrari en Japón. La sonrisa de Lauda no es devuelta. Hunt, en una increíble remontada en las cuatro últimas vueltas, consigue la tercera plaza y con ello, los cuatro puntos que le daban el título por la mínima diferencia
SE SECA LA PISTA Y HUNT CON PROBLEMA CON UN NEUMATICO Y CAMPEON
A mediados de la misma, deja de llover y la pista comienza a secarse. Hunt se mantiene en pista con los neumáticos de lluvia que poco a poco se van degradando. Además, uno de sus neumáticos comienza a perder aire. En McLaren deciden que el británico se mantenga en pista. En ese momento ya ha perdido el liderato.
El golpe de efecto vendría unos instantes después. El neumático problemático de Hunt revienta, por suerte para el, lo hace poco antes de la entrada a boxes. Tras el cambio, ha bajado hasta la sexta posición y quedan sólamente tres vueltas para que finalice la carrera. Entonces comienza una carrera que le valdría un título. Poseido, Hunt comienza a atacar. No sabe si está adelantando a doblados o ganando puestos, de tal forma que cuando llega a meta piensa que ha terminado quinto y que ha perdido el mundial
James Hunt, que necesita un cuarto puesto para proclamarse campeón domina la carrera.
Ya en boxes, un James Hunt enfurecido se lanza a pedir explicaciones a Teddy Mayer, jefe de McLaren, de por qué no le habían parado antes para cambiar neumáticos. Incluso llega a lanzarle un puñetazo que no impacta sobre su jefe. Una vez calmado consiguen darle la buena noticia. Ha acabado tercero. Es el nuevo Campeón del Mundo de Fórmula 1.
Mientras tanto, hacía horas que Niki Lauda se había marchado del circuito. El austriaco había indicado a su chófer que condujese la limusina Rolls-Royce, asignada por la organización de la carrera, hacia el aeropuerto. Allí mismo, Lauda conocería el desenlace del Gran Premio de Japón. Había perdido el título, y su amigo Hunt era el nuevo campeón.