La primera discriminación: la teoría sexo-género
Las diferencias existentes entre los hombres y las mujeres son de carácter biológico y de carácter social :
-El sexo hace referencia a las características biológicas que distinguen al hombre de la mujer y son de carácter universal.
-El género hace referencia a las diferencias sociales entre las mujeres y los hombres que han sido aprendidas e interiorizadas a lo largo de los años. Estas son diferentes según las culturas de que se trate y van cambiando con el tiemDo,
El concepto de género, surge desde el movimiento feminista a mitad del siglo XX poniendo de relieve las diferencias entre las mujeres y los hombres que se construyen socialmente y que no se entienden desde sus
componentes biológicos. El concepto de género permite analizar las relaciones entre las mujeres y los hombres desde su posicionamiento social alejándose de la concepción de inferioridad de las mujeres simplemente por
sus características biológicas.
El sistema sexo-género permite conocer un modelo de sociedad en el que se explica cómo las diferencias biológicas entre las mujeres y los hombres se han traducido históricamente en desigualdades de índole social , político y económico, en el ámbito de los derechos, etc. entre ambos sexos, siendo las mujeres las más desfavorecidas en este proceso. El sistema sexo-género identifica lo natural y lo socialmente construido y establece que el sexo no es en sí mismo la causa de la desigualdad de las mujeres sino su posición
de género socialmente construida.
El sistema sexo género se basa en un modelo de sociedad androcéntrico que supone:
-Lo propio y característico de los hombres varones como centro del universo, parámetro de estudios y análisis de la realidad y experiencia universal de la especie humana.
-Una confusión entre la humanidad con el hombre-varón.
-Una ocultación de las mujeres y de su papel a lo largo de la historia.
-Una forma explícita de sexismo.
Un sistema de valores androcéntrico genera en sí mismo un desequilibrio en el orden social de responsabilidades compartidas: la mitad de la población es relegada a la condición de 'débil' y dependiente (mujeres) en tanto que la otra mitad se ve abocada a dar respuestas de fortaleza y autonomia (hombres). Esta forma de operar limita a las personas en sus oportunidades de desarrollo y por lo tanto de participación.
Este modelo de sociedad se ha ido perpetuando a través de un proceso de socialización en el que las personas han ido construyendo sus identidades en base a un sistema de valores y creencias.
En este proceso de socialización las personas asimilan e interiorizan los elementos culturales y sociales que favorecen y garantizan su adaptación e integración en la comunidad a la que pertenecen (sociedad). El proceso de socialización no es neutro, pues aparece diferenciado en función del sexo de las personas, asignando tareas y pautas de comportamiento diferenciadas para las mujeres y los hombres en función de lo tradicionalmente establecido para unos y otras, La diferente consideración que la sociedad tiene de las personas en base a su sexo genético, condiciona la orientación de cada uno y selecciona sutilmente qué cosas deben ser reforzadas y qué cosas no a fin de conseguir incrementar o extinguir determinadas conductas en cada uno de los dos sexos.
A través del proceso de socialización diferenciada... Se adquieren los roles establecidos en función del sexo...
Y se generan estereotipos masculinos y femeninos.
Roles y estereotipos: la construcción de la discriminación
Si entendemos por rol, el conjunto de tareas y funciones que se derivan de la situac¡ón o posición-status de una persona con respecto a su grupo de pertenencia, identificamos los roles de género como. aquellos inherente a
las tareas, funciones y conductas que tradicionalmente se ha atr¡buido a un sexo como propio y se aprenden e interiorizan a través de las instituciones y mecanismos que operan en el proceso de socialización.
La sociedad intenta que los individuos que la componen asuman los roles que les corresponden parcelando las diversas funciones y repartiéndolas entre hombres y mujeres en función de su sexo. Esta división sexual de las
funciones y expectativas sociales divide la sociedad en dos campos de actuación, presencia y responsabilidad bien diferenciados:
LO PÚBLICO
Abarca las tareas relacionadas en general con la vida económica, politica y social . Territorio ocupado y adjudicado hasta hoy mayoritariamente por y para los hombres. Tiene que ver con el trabajo productivo de carácter mercantil y por tanto tiene un valor de cambio. Es visible.
LO DOMÉSTICO
Abarca la organización y atención de la familia y las labores derivadas del cuidado del hogar. Territorio ocupado y adjudicado hasta hoy mayoritariamente por y para las mujeres. Tiene que ver con el trabajo reproductivo, con actividades no mercantiles y por lo tanto no tiene valor y permanece en un segundo plano
Roles que se atribuyen a las mujeres:
Se vinculan al ámbito de lo doméstico (lo no público)
Se coresponden con funciones reproductivas
Se asocian al cuidado de otras personas
Roles que se atribuyen a los hombres:
Se vinculan al ámbito de lo público
Se corresponden con funciones productivas
Desde esta perspectiva se habla de la división sexual del trabajo definido como la división del trabajo remunerado (trabajo productivo) y no remunerado (trabajo reproductivo) entre hombres y mujeres tanto en la
vida pública como en la privada (no pública), en función de los roles que tradicionalmente se les ha asignado.
Desde los roles que se atribuyen a las mujeres y los hombres se generan estereotipos construidos desde los papeles que ambos grupos juegan en la sociedad.
Si los estereotipos son modelos de conducta social basado en opiniones preconcebidas, que adjudican valores y conductas a las personas en función de un grupo de pertenencia (sexo, edad, raza, etnia, salud, etc,), los
estereotipos de género responden a modelos, valores, comportamientos y actitudes definidos por el sexo de las personas sin tener en cuenta su individualidad.
Atributos y valores de género, desde criterios de deseabilidad social , conforman la masculinidad-feminidad de las personas y condicionan la capacidad de las mismas para desarrollar libremente su personalidad, Iimitan su libertad de elección y atentan contra sus derechos.
Por otra parte, el valor que se les concede a los estereotipos no es el mismo si se trata de los que se atribuyen a los hombres (los masculinos) y los que se atribuyen a las mujeres (los femeninos). La valoración positiva de los
estereotipos masculinos no se corresponden con los femeninos que suelen estar socialmente devaluados. En la valoración de las diferencias entre hombres y mujeres existe un factor de discriminación que explica y justifica
las diferentes posiciones ocupadas, las diferentes formas de entender y de intervenir que ambos tienen en la sociedad.
Estereotipos atribuidos a las Mujeres /"Femeninos":
-Espontaneidad
-Ternura
-Debilidad fisica
-Intuición
-Aceptación
-Superficialidad
-Sensibilidad
-Sumisión
-Pasividad
-Abnegación
-Volubilidad
-Dependencia
-Escasa necesidad sexual
Estereotipos atribuidos a los Hombres /"Masculinos":
-Razón
-Violencia
-Fuerza fisica
-Inteligencia
-Autoridad
-Profundidad
-Espíritu emprendedor
-Dominio
-Actividad
-Inconformismo
-Tenacidad
-Independencia
-Fuerte impulso sexual
El refuerzo y perpetuación de los estereotipos de género son negativos tanto para los hombres como para las mujeres puesto que se presentan como modelos cerrados y difíciles de transformar que dificultan el desarrollo
de las cualidades independientemente del sexo de las personas. Estos estereotipos generan desigualdades entre las mujeres y los hombres que provocan situaciones de discriminación
Mecanismos de transmisión de la discriminación de género. El uso del lenguaie.
A través del proceso de socialización las sociedades se perpetúan de manera diferencial en función del sexo.Los principales agentes de socialización son:
-La familia como primera transmisora de ideas y valores que incorpora estereotipos sexuales a los niños y las niñas.
-La escuela que reproduce pautas de comportamiento discriminatorias. A través de la coeducación se trasmiten valores igualitarios entre mujeres y hombres.
-Los medios de comunicación son instrumentos de gran influencia en el proceso de socialización diferenciada y
transmisores de los estereotipos de género.
-La publicidad que refuerza los estereotipos tradicionales sexistas.
El lenguaje es la principal vía de trasmisión de los valores que los agentes relacionados van transmitiendo y trasladando de unas generaciones a otras en los procesos de socialización.
El lenguaje es un instrumento de comunicación en el proceso de aprendizaje social , Cuando se aprende una lengua se adquieren también valores sociales, actitudes, etc, que sirven para organizar e interpretar las propias
experiencias. La construcción de la lengua no sólo permite comunicarnos sino aprender al ir acumulando conocimientos a través de su uso,
El lenguaje refleja la realidad social . El uso de la lengua refleja el sentir de la sociedad que la utiliza y si existen sistemas de desigualdades, relaciones de subordinación o comportamientos discriminatorios, aparecen en el uso que se hace de la lengua.
Por esa razón el lenguaje se presenta como un instrumento clave en la transmisión de los valores sociales y culturales. Este refleja una realidad estructurada conforme a parámetros de género y por tanto, opera como
instrumento de trasmisión de la desigualdad entre las mujeres y los hombres.

Se habla del sexismo en el lenguaje cuando se manifiestan estos tres fenómenos:
-Ambigüedad: Uso del masculino plural como omnicomprensivo refiriéndose a lo masculino, pero incluyendo a veces también lo masculino y lo femenino, o incluso a veces sólo lo femenino El mensaje se recibe con confusión por quien lo recibe cuando las mujeres aparecen incluidas.
EJ. Asociación de padres de alumnos
- ¿Son padres y madres?
-Menosprecio: Adjudicación de diferente valor social que tienen los géneros gramaticales, frecuentemente despectivo y minusvalorado lo asociado culturalmente a lo femenino. Se pude manifestar:
Usando términos que no tienen correspondencia para el otro género.
EJ. Piloto, Marimandona
Palabras con correspondencia para los dos género pero con diferencia valorativa.
EJ. Hombre público, Mujer pública.
-Ocultación: Utilización del masculino para referirse al conjunto de la población como criterio estándar, totalizador y universal produciendo una invisibilidad de las mujeres.
Ej. Ia historia del hombre
- Y las mujeres, ¿no han tenido historia?
Los cambios que, a partir de las reivindicaciones de las mujeres, se están produciendo en los papeles sociales de ambos sexos, exigen una adecuación de la lengua para liberarla de los estereotipos discriminatorios; hecho que es factible ya que la lengua está en constante evolución.
La discriminación de las mujeres en el mundo
Aunque nos encontramos en una sociedad cambiante en la que hombres y mujeres interactúan y van modificando los roles tradicionales que culturalmente les han sido asignados, las diferencias entre ambos son
todavía importantes tanto en la esfera pública como en la no pública, con una clara desventaja para las mujeres en el ejercicio de sus derechos.
A pesar de que las mujeres suponen algo más del 50o/o de la población mundial las desigualdades de género adquieren diferentes formas que incluso en los países más ricos y avanzados económica, política y
socialmente se siguen reproduciendo. Por ejemplo, España presenta claras situaciones de desigualdad a pesar de que se encuentra en la posición con un nivel alto en la clasificación que hace Naciones Unidas de los países
según el nivel de desarrollo humano. (lnforme sobre Desarrolo Humaro 2001 Poner el adelanto tecnológico al servicio de Desarrollo Humano", Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, 2001.)
Tampoco entre los países nórdicos que ocupan las primeras posiciones existe una plena igualdad entre las mujeres y los hombres según los índices para la medición de desarrollo específicos de género elaborados por
Naciones Unidas:
> Índice de desarrollo relativo al género (IDG) que refleja las desigualdades en el progreso entre las mujeres y los hombres en la esperanza de vida, nivel educacional e ingreso per cápita. Por ejemplo Noruega situado en primer lugar tiene el valor de 0,937 no llegando al 1 que seria el máximo.
> Índice de potenciación de género (IPG) que pone de manifiesto la desigualdad entre las oportunidades de las mujeres y los hombres en la vida económica y política. Siguiendo con el ejemplo de Noruega que ocupa el primer lugar su valor se sitúa en el 0,836 no llegando al 1 que sería el máximo.
Se dispone de diferentes fuentes estadísticas que muestran el grado de desigualdad de las mujeres respecto a los hombres en las esferas polítca, económica v social tanto en el contexto mundial como en los contextos
nacionales, regionales, locales.
Presentamos a continuac¡ón algunos datos para que a modo de ejemplo se puedan verificar las situac¡ones de desigualdad, y por tanto de discriminación, que viven las mujeres en el área
económica, política y social . Los datos proceden de:
a) El Informe del 2001 de Naciones Un¡das referidos a la situación mundial de las mujeres
Desigualdades Económicas: se refieren al acceso al mercado laboral, disparidad salarial, titularidad de las propiedades, precariedad laboral, contratación temporal y a tiempo parcial, menores derechos sociales, etc.
Como consecuencia se produce el fenómeno de la "feminización de la pobreza".
Desigualdades Políticas: se refieren a la menor participación en los procesos de toma de decisiones y políticos, elaboración de las leyes, etc,
Como consecuencia asistimos a un déficit democrático.
Desigualdades Sociales: se refieren a factores, educacionales, culturales, jurídicos y estructurales, Sus consecuencias se encuentran en injusticias con las mujeres que frenan el desarrollo social global.
Una de cada tres mujeres es maltratada por su compañero sentimental.
De las 854 millones de personas adultas analfabetas 543 milllones son mujeres.
De los 325 millones de niños/as que hay fuera de la escuela (niveles primario y secundario) 183 millones
son niñas.
Las condiciones de desigualdad que viven las mujeres no sólo afectan a su propia persona y a su entorno más inmediato, sino que frena el progreso de las sociedades y lesiona los principios democráticos de igualdad.
Las diferencias existentes entre los hombres y las mujeres son de carácter biológico y de carácter social :
-El sexo hace referencia a las características biológicas que distinguen al hombre de la mujer y son de carácter universal.
-El género hace referencia a las diferencias sociales entre las mujeres y los hombres que han sido aprendidas e interiorizadas a lo largo de los años. Estas son diferentes según las culturas de que se trate y van cambiando con el tiemDo,
El concepto de género, surge desde el movimiento feminista a mitad del siglo XX poniendo de relieve las diferencias entre las mujeres y los hombres que se construyen socialmente y que no se entienden desde sus
componentes biológicos. El concepto de género permite analizar las relaciones entre las mujeres y los hombres desde su posicionamiento social alejándose de la concepción de inferioridad de las mujeres simplemente por
sus características biológicas.
El sistema sexo-género permite conocer un modelo de sociedad en el que se explica cómo las diferencias biológicas entre las mujeres y los hombres se han traducido históricamente en desigualdades de índole social , político y económico, en el ámbito de los derechos, etc. entre ambos sexos, siendo las mujeres las más desfavorecidas en este proceso. El sistema sexo-género identifica lo natural y lo socialmente construido y establece que el sexo no es en sí mismo la causa de la desigualdad de las mujeres sino su posición
de género socialmente construida.
El sistema sexo género se basa en un modelo de sociedad androcéntrico que supone:
-Lo propio y característico de los hombres varones como centro del universo, parámetro de estudios y análisis de la realidad y experiencia universal de la especie humana.
-Una confusión entre la humanidad con el hombre-varón.
-Una ocultación de las mujeres y de su papel a lo largo de la historia.
-Una forma explícita de sexismo.
Un sistema de valores androcéntrico genera en sí mismo un desequilibrio en el orden social de responsabilidades compartidas: la mitad de la población es relegada a la condición de 'débil' y dependiente (mujeres) en tanto que la otra mitad se ve abocada a dar respuestas de fortaleza y autonomia (hombres). Esta forma de operar limita a las personas en sus oportunidades de desarrollo y por lo tanto de participación.
Este modelo de sociedad se ha ido perpetuando a través de un proceso de socialización en el que las personas han ido construyendo sus identidades en base a un sistema de valores y creencias.
En este proceso de socialización las personas asimilan e interiorizan los elementos culturales y sociales que favorecen y garantizan su adaptación e integración en la comunidad a la que pertenecen (sociedad). El proceso de socialización no es neutro, pues aparece diferenciado en función del sexo de las personas, asignando tareas y pautas de comportamiento diferenciadas para las mujeres y los hombres en función de lo tradicionalmente establecido para unos y otras, La diferente consideración que la sociedad tiene de las personas en base a su sexo genético, condiciona la orientación de cada uno y selecciona sutilmente qué cosas deben ser reforzadas y qué cosas no a fin de conseguir incrementar o extinguir determinadas conductas en cada uno de los dos sexos.
A través del proceso de socialización diferenciada... Se adquieren los roles establecidos en función del sexo...
Y se generan estereotipos masculinos y femeninos.
Roles y estereotipos: la construcción de la discriminación
Si entendemos por rol, el conjunto de tareas y funciones que se derivan de la situac¡ón o posición-status de una persona con respecto a su grupo de pertenencia, identificamos los roles de género como. aquellos inherente a
las tareas, funciones y conductas que tradicionalmente se ha atr¡buido a un sexo como propio y se aprenden e interiorizan a través de las instituciones y mecanismos que operan en el proceso de socialización.
La sociedad intenta que los individuos que la componen asuman los roles que les corresponden parcelando las diversas funciones y repartiéndolas entre hombres y mujeres en función de su sexo. Esta división sexual de las
funciones y expectativas sociales divide la sociedad en dos campos de actuación, presencia y responsabilidad bien diferenciados:
LO PÚBLICO
Abarca las tareas relacionadas en general con la vida económica, politica y social . Territorio ocupado y adjudicado hasta hoy mayoritariamente por y para los hombres. Tiene que ver con el trabajo productivo de carácter mercantil y por tanto tiene un valor de cambio. Es visible.
LO DOMÉSTICO
Abarca la organización y atención de la familia y las labores derivadas del cuidado del hogar. Territorio ocupado y adjudicado hasta hoy mayoritariamente por y para las mujeres. Tiene que ver con el trabajo reproductivo, con actividades no mercantiles y por lo tanto no tiene valor y permanece en un segundo plano
Roles que se atribuyen a las mujeres:
Se vinculan al ámbito de lo doméstico (lo no público)
Se coresponden con funciones reproductivas
Se asocian al cuidado de otras personas
Roles que se atribuyen a los hombres:
Se vinculan al ámbito de lo público
Se corresponden con funciones productivas
Desde esta perspectiva se habla de la división sexual del trabajo definido como la división del trabajo remunerado (trabajo productivo) y no remunerado (trabajo reproductivo) entre hombres y mujeres tanto en la
vida pública como en la privada (no pública), en función de los roles que tradicionalmente se les ha asignado.
Desde los roles que se atribuyen a las mujeres y los hombres se generan estereotipos construidos desde los papeles que ambos grupos juegan en la sociedad.
Si los estereotipos son modelos de conducta social basado en opiniones preconcebidas, que adjudican valores y conductas a las personas en función de un grupo de pertenencia (sexo, edad, raza, etnia, salud, etc,), los
estereotipos de género responden a modelos, valores, comportamientos y actitudes definidos por el sexo de las personas sin tener en cuenta su individualidad.
Atributos y valores de género, desde criterios de deseabilidad social , conforman la masculinidad-feminidad de las personas y condicionan la capacidad de las mismas para desarrollar libremente su personalidad, Iimitan su libertad de elección y atentan contra sus derechos.
Por otra parte, el valor que se les concede a los estereotipos no es el mismo si se trata de los que se atribuyen a los hombres (los masculinos) y los que se atribuyen a las mujeres (los femeninos). La valoración positiva de los
estereotipos masculinos no se corresponden con los femeninos que suelen estar socialmente devaluados. En la valoración de las diferencias entre hombres y mujeres existe un factor de discriminación que explica y justifica
las diferentes posiciones ocupadas, las diferentes formas de entender y de intervenir que ambos tienen en la sociedad.
Estereotipos atribuidos a las Mujeres /"Femeninos":
-Espontaneidad
-Ternura
-Debilidad fisica
-Intuición
-Aceptación
-Superficialidad
-Sensibilidad
-Sumisión
-Pasividad
-Abnegación
-Volubilidad
-Dependencia
-Escasa necesidad sexual
Estereotipos atribuidos a los Hombres /"Masculinos":
-Razón
-Violencia
-Fuerza fisica
-Inteligencia
-Autoridad
-Profundidad
-Espíritu emprendedor
-Dominio
-Actividad
-Inconformismo
-Tenacidad
-Independencia
-Fuerte impulso sexual
El refuerzo y perpetuación de los estereotipos de género son negativos tanto para los hombres como para las mujeres puesto que se presentan como modelos cerrados y difíciles de transformar que dificultan el desarrollo
de las cualidades independientemente del sexo de las personas. Estos estereotipos generan desigualdades entre las mujeres y los hombres que provocan situaciones de discriminación
Mecanismos de transmisión de la discriminación de género. El uso del lenguaie.
A través del proceso de socialización las sociedades se perpetúan de manera diferencial en función del sexo.Los principales agentes de socialización son:
-La familia como primera transmisora de ideas y valores que incorpora estereotipos sexuales a los niños y las niñas.
-La escuela que reproduce pautas de comportamiento discriminatorias. A través de la coeducación se trasmiten valores igualitarios entre mujeres y hombres.
-Los medios de comunicación son instrumentos de gran influencia en el proceso de socialización diferenciada y
transmisores de los estereotipos de género.
-La publicidad que refuerza los estereotipos tradicionales sexistas.
El lenguaje es la principal vía de trasmisión de los valores que los agentes relacionados van transmitiendo y trasladando de unas generaciones a otras en los procesos de socialización.
El lenguaje es un instrumento de comunicación en el proceso de aprendizaje social , Cuando se aprende una lengua se adquieren también valores sociales, actitudes, etc, que sirven para organizar e interpretar las propias
experiencias. La construcción de la lengua no sólo permite comunicarnos sino aprender al ir acumulando conocimientos a través de su uso,
El lenguaje refleja la realidad social . El uso de la lengua refleja el sentir de la sociedad que la utiliza y si existen sistemas de desigualdades, relaciones de subordinación o comportamientos discriminatorios, aparecen en el uso que se hace de la lengua.
Por esa razón el lenguaje se presenta como un instrumento clave en la transmisión de los valores sociales y culturales. Este refleja una realidad estructurada conforme a parámetros de género y por tanto, opera como
instrumento de trasmisión de la desigualdad entre las mujeres y los hombres.

Se habla del sexismo en el lenguaje cuando se manifiestan estos tres fenómenos:
-Ambigüedad: Uso del masculino plural como omnicomprensivo refiriéndose a lo masculino, pero incluyendo a veces también lo masculino y lo femenino, o incluso a veces sólo lo femenino El mensaje se recibe con confusión por quien lo recibe cuando las mujeres aparecen incluidas.
EJ. Asociación de padres de alumnos
- ¿Son padres y madres?
-Menosprecio: Adjudicación de diferente valor social que tienen los géneros gramaticales, frecuentemente despectivo y minusvalorado lo asociado culturalmente a lo femenino. Se pude manifestar:
Usando términos que no tienen correspondencia para el otro género.
EJ. Piloto, Marimandona
Palabras con correspondencia para los dos género pero con diferencia valorativa.
EJ. Hombre público, Mujer pública.
-Ocultación: Utilización del masculino para referirse al conjunto de la población como criterio estándar, totalizador y universal produciendo una invisibilidad de las mujeres.
Ej. Ia historia del hombre
- Y las mujeres, ¿no han tenido historia?
Los cambios que, a partir de las reivindicaciones de las mujeres, se están produciendo en los papeles sociales de ambos sexos, exigen una adecuación de la lengua para liberarla de los estereotipos discriminatorios; hecho que es factible ya que la lengua está en constante evolución.
La discriminación de las mujeres en el mundo
Aunque nos encontramos en una sociedad cambiante en la que hombres y mujeres interactúan y van modificando los roles tradicionales que culturalmente les han sido asignados, las diferencias entre ambos son
todavía importantes tanto en la esfera pública como en la no pública, con una clara desventaja para las mujeres en el ejercicio de sus derechos.
A pesar de que las mujeres suponen algo más del 50o/o de la población mundial las desigualdades de género adquieren diferentes formas que incluso en los países más ricos y avanzados económica, política y
socialmente se siguen reproduciendo. Por ejemplo, España presenta claras situaciones de desigualdad a pesar de que se encuentra en la posición con un nivel alto en la clasificación que hace Naciones Unidas de los países
según el nivel de desarrollo humano. (lnforme sobre Desarrolo Humaro 2001 Poner el adelanto tecnológico al servicio de Desarrollo Humano", Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, 2001.)
Tampoco entre los países nórdicos que ocupan las primeras posiciones existe una plena igualdad entre las mujeres y los hombres según los índices para la medición de desarrollo específicos de género elaborados por
Naciones Unidas:
> Índice de desarrollo relativo al género (IDG) que refleja las desigualdades en el progreso entre las mujeres y los hombres en la esperanza de vida, nivel educacional e ingreso per cápita. Por ejemplo Noruega situado en primer lugar tiene el valor de 0,937 no llegando al 1 que seria el máximo.
> Índice de potenciación de género (IPG) que pone de manifiesto la desigualdad entre las oportunidades de las mujeres y los hombres en la vida económica y política. Siguiendo con el ejemplo de Noruega que ocupa el primer lugar su valor se sitúa en el 0,836 no llegando al 1 que sería el máximo.
Se dispone de diferentes fuentes estadísticas que muestran el grado de desigualdad de las mujeres respecto a los hombres en las esferas polítca, económica v social tanto en el contexto mundial como en los contextos
nacionales, regionales, locales.
Presentamos a continuac¡ón algunos datos para que a modo de ejemplo se puedan verificar las situac¡ones de desigualdad, y por tanto de discriminación, que viven las mujeres en el área
económica, política y social . Los datos proceden de:
a) El Informe del 2001 de Naciones Un¡das referidos a la situación mundial de las mujeres
Desigualdades Económicas: se refieren al acceso al mercado laboral, disparidad salarial, titularidad de las propiedades, precariedad laboral, contratación temporal y a tiempo parcial, menores derechos sociales, etc.
Como consecuencia se produce el fenómeno de la "feminización de la pobreza".
Desigualdades Políticas: se refieren a la menor participación en los procesos de toma de decisiones y políticos, elaboración de las leyes, etc,
Como consecuencia asistimos a un déficit democrático.
Desigualdades Sociales: se refieren a factores, educacionales, culturales, jurídicos y estructurales, Sus consecuencias se encuentran en injusticias con las mujeres que frenan el desarrollo social global.
Una de cada tres mujeres es maltratada por su compañero sentimental.
De las 854 millones de personas adultas analfabetas 543 milllones son mujeres.
De los 325 millones de niños/as que hay fuera de la escuela (niveles primario y secundario) 183 millones
son niñas.
Las condiciones de desigualdad que viven las mujeres no sólo afectan a su propia persona y a su entorno más inmediato, sino que frena el progreso de las sociedades y lesiona los principios democráticos de igualdad.