Es seguramente el mejor auto para las drag racers
Realmente no es lo mismo escuchar 500 CV en una gran berlina que hacer cálculos y que para el Ariel Atom salgan 1.000 CV por cada tonelada. Así es el Ariel Atom V8, una versión de ocho cilindros sobre el roadster biplaza que tiene un caballito de potencia para cada uno de los kilogramos que pesa.
Sus creadores lo están ya finiquitando para lanzarlo al mercado exclusivo al que llegará y a medida que eso sucede vamos conociendo detalles. Su propulsor será un V8 de 3 litros de desplazamiento con los reiterados 500 CV de potencia a nada menos que 10.000 rpm. Ha sido diseñado y fabricado en la factoría de Ariel y además han conseguido que este bloque pese sólo 90 kg, bastante menos que el motor de origen Honda que mueve al Atom “más normalito”.
Haciendo las cuentas es fácil ver que es directamente un balín que puede hacerle la burla al mismísimo Veyron. Oficialmente su aceleración permite rebasar los 100 km/h en solamente 2.5 segundos mientras que los 160 caen en menos de seis segundos. No nos dicen la velocidad máxima pero los 300 km/h están asegurados claramente y más.
Lógicamente el Atom con este potencial se diferencia también por fuera y no sólo su colorido es diferente, a juego con el motor, sino que tiene una aerodinámica más trabajada que recuerda a la de un Fórmula 1. Evidentemente le hacen falta alerones y demás para pegarlo al suelo y que no se convierta en un Atom volador. ¿Adivináis uno de los materiales preferentes? Sí, la fibra de carbono.
A principios del 2010 se venderán 25 unidades del Atom V8, probablemente las únicas que se vayan a hacer. ¿El precio? Poco razonable para la mayoría de nosotros: alrededor de 115.000 euros, al cambio actual con la libra esterlina. El que se lo lleve debería pagar además por un buen curso para aprender a controlarlo.
De esta manera el Atom V8 se convierte en un perfecto competidor de otro roadster de infarto como es el Caterham V8 Levante, con la misma proporción de peso y potencia.
¿Os imagináis a Jeremy Clarkson corriento con el Atom V8? Con el Atom normal ya demostró que el viento pega.
Una salida de 300 Cv no es “suficiente” para mover un peso de 500 kg (“sólo” es una relación de 1.66 kg/Cv), así que es mejor aumentarle la potencia a este “kart grande” hasta los 500 Cv y lograr la bonita proporción de 1 kg/Cv. Otra cifra que habla bien del propulsor es la de Cv por litro, superando los 200 gracias al V8 sobrealimentado de 2.4 litros.
Este motor irá enlazado a una caja secuencial de 6 marchas y su máximo movimiento de giro es de 10.000 rpm, característica esta que fuerza un aumento de la entrada de aire para la refrigeración. El Ariel Atom viene caracterizado por un chasis ultraligero, fabricado con entre otras cosas fibra de carbono, por sus protecciones laterales de competición, por una altura libre al suelo muy pequeña y por la ausencia de cristales, sin descuidar su diseño global muy similar al de un Fórmula Uno (la aerodinámica es la aerodinámica).
Las comparaciones son odiosas pero si cogemos al superdeportivo por excelencia, el Bugatti Veyron, éste queda en un segundo lugar, porque tiene una relación de 2 kg/Cv con sus 2 toneladas y 1.000 Cv.
Vean este video o aprieten el link
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Realmente no es lo mismo escuchar 500 CV en una gran berlina que hacer cálculos y que para el Ariel Atom salgan 1.000 CV por cada tonelada. Así es el Ariel Atom V8, una versión de ocho cilindros sobre el roadster biplaza que tiene un caballito de potencia para cada uno de los kilogramos que pesa.
Sus creadores lo están ya finiquitando para lanzarlo al mercado exclusivo al que llegará y a medida que eso sucede vamos conociendo detalles. Su propulsor será un V8 de 3 litros de desplazamiento con los reiterados 500 CV de potencia a nada menos que 10.000 rpm. Ha sido diseñado y fabricado en la factoría de Ariel y además han conseguido que este bloque pese sólo 90 kg, bastante menos que el motor de origen Honda que mueve al Atom “más normalito”.
Haciendo las cuentas es fácil ver que es directamente un balín que puede hacerle la burla al mismísimo Veyron. Oficialmente su aceleración permite rebasar los 100 km/h en solamente 2.5 segundos mientras que los 160 caen en menos de seis segundos. No nos dicen la velocidad máxima pero los 300 km/h están asegurados claramente y más.
Lógicamente el Atom con este potencial se diferencia también por fuera y no sólo su colorido es diferente, a juego con el motor, sino que tiene una aerodinámica más trabajada que recuerda a la de un Fórmula 1. Evidentemente le hacen falta alerones y demás para pegarlo al suelo y que no se convierta en un Atom volador. ¿Adivináis uno de los materiales preferentes? Sí, la fibra de carbono.
A principios del 2010 se venderán 25 unidades del Atom V8, probablemente las únicas que se vayan a hacer. ¿El precio? Poco razonable para la mayoría de nosotros: alrededor de 115.000 euros, al cambio actual con la libra esterlina. El que se lo lleve debería pagar además por un buen curso para aprender a controlarlo.
De esta manera el Atom V8 se convierte en un perfecto competidor de otro roadster de infarto como es el Caterham V8 Levante, con la misma proporción de peso y potencia.
¿Os imagináis a Jeremy Clarkson corriento con el Atom V8? Con el Atom normal ya demostró que el viento pega.
Una salida de 300 Cv no es “suficiente” para mover un peso de 500 kg (“sólo” es una relación de 1.66 kg/Cv), así que es mejor aumentarle la potencia a este “kart grande” hasta los 500 Cv y lograr la bonita proporción de 1 kg/Cv. Otra cifra que habla bien del propulsor es la de Cv por litro, superando los 200 gracias al V8 sobrealimentado de 2.4 litros.
Este motor irá enlazado a una caja secuencial de 6 marchas y su máximo movimiento de giro es de 10.000 rpm, característica esta que fuerza un aumento de la entrada de aire para la refrigeración. El Ariel Atom viene caracterizado por un chasis ultraligero, fabricado con entre otras cosas fibra de carbono, por sus protecciones laterales de competición, por una altura libre al suelo muy pequeña y por la ausencia de cristales, sin descuidar su diseño global muy similar al de un Fórmula Uno (la aerodinámica es la aerodinámica).
Las comparaciones son odiosas pero si cogemos al superdeportivo por excelencia, el Bugatti Veyron, éste queda en un segundo lugar, porque tiene una relación de 2 kg/Cv con sus 2 toneladas y 1.000 Cv.
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