Se dice que un diálogo fluido con tu pareja es la receta de una relación sana, pero ¿debes contarle todo?
“Cariño, debo decirte algo”. Esas palabras, bastante comunes en los diálogos entre las parejas, son en general signos de madurez y confianza. Los miembros de la pareja se cuentan cosas y puede fortalecerse su relación. Sin embargo, ello también puede ser fuente de conflicto. ¿Hay que contarle todo a nuestra media naranja?
Secretos o mentiras. ¿Es lo mismo no contar algo que mentir? “Una cosa es un secreto y otra es una mentira”, dice a Yahoo Mujer la psicoanalista Esther Any Krieger, miembro de la Asociación Internacional de Psicoanálisis. “En el secreto una omite algo que si la pareja se entera podría desatar un conflicto. Un ejemplo sería evitar contarle a mi pareja cuestiones de mi familia de sangre, o esconderle cuestiones de mi economía”, dice
Mentiras blancas. Hay mentiras más dañinas que otras. “Las mentiras blancas son algunas veces vistas como mentiras buenas, porque evitan que la otra persona se sienta mal. Si le dices a una persona que se ve gorda con un vestido que no tiene tiempo de cambiarse, esa persona se sentirá mal”, dice Lieberman
Infidelidad. ¿Ser infiel es ser mentiroso?Para Krieger, la infidelidad está entre ambos escenarios. “Puede pasar que una persona engañe a su pareja por necesidad, por insatisfacción y desgaste, pero que lo hace no para cambiar de pareja sino como manera de sostener la pareja que tiene. Sería como una infidelidad terapéutica”, dice Krieger. Esto se inscribiría como un secreto.
¿Mejor guardártelo? Sin embargo, hay detalles que puede ser mejor nunca contar. “No tienes que hablar con tu pareja de detalles sobre tus relaciones anteriores, como cuestiones embarazosas que te hayan sucedido, o la manera devastadora que tu pareja anterior decidió usar para dejarte”, dice Lieberman
Autoindulgencia. Según dice el médico Alex Lickermanen la revista Psychology Today, decir la verdad tiene algunos beneficios, como la reducción de la culpa. “Confesar no es garantía de que la otra persona no se sienta dolida, pero abre una nueva posibilidad, que es que te puedas perdonar a ti mismo”, dice
Prevenir un mal mayor. Además, asegura Lickerman, decir la verdad puede prevenir que la otra persona se sienta herida al enterarse por una tercera persona. “Una cosa es hacer algo que le hace daño a alguien, pero otra es hacerlo y evitar que se entere. Mientras lo primero es a menudo difícil de perdonar, esto último es aún más difícil”, dice.
¿Es sano tener secretos? Para Krieger, cada individuo es único y particular y se merece tener y conservar sus zonas de intimidad sin que eso represente un engaño hacia el otro.
Simbiosis. “Contar todo puede terminar en una relación simbiótica, en la que se pierde la individualidad en función del lazo, y eso lo desdibuja como sujeto”, concluye Krieger. Entrevistas con: Carole Lieberman, médica psiquiatra y autora del libro ‘Chicas malas: por qué los hombres las aman y qué pueden aprender las buenas chicas de ellas’; y con Esther Any Krieger, miembro de la Asociación Internacional de Psicoanálisis.