La pasada semana, los Malditos Nerds vivimos otra jornada histórica, recibiendo la visita de Lionel Campoy y Natalia Dim, conductores de Nivel X, el clásico programa de videojuegos que se emitió durante casi una década a través del inolvidable Magic Kids.
Con la mejor predisposición, y viéndose prácticamente iguales que antaño, los invitados contaron anécdotas, recordaron a Taku -mítico comerciante del rubro-, pudieron interactuar con el público y recibieron la sorpresiva llamada de Cristian, quien fuera el “especialista” en consolas de Nintendo.
Por si fuera poco, la producción logró contactar a un participante del programa, que envió su video jugando Batman & Robin en su SEGA Genesis cuando apenas tenía 9 años de edad. Hoy, aquel niño es un hombre de 23 años, que aún recuerda con alegría su infancia, compartida en gran parte con Nivel X.
Nuestra audiencia explotó en las redes sociales, compartiendo sus recuerdos y comentando lo mucho que Nivel X significó para ellos.
Juntos hicimos historia una vez más, viviendo el choque de dos generaciones unidas por una misma pasión. Lionel y Natalia pueden estar tranquilos, su legado está en buenas manos.
Con la mejor predisposición, y viéndose prácticamente iguales que antaño, los invitados contaron anécdotas, recordaron a Taku -mítico comerciante del rubro-, pudieron interactuar con el público y recibieron la sorpresiva llamada de Cristian, quien fuera el “especialista” en consolas de Nintendo.
Por si fuera poco, la producción logró contactar a un participante del programa, que envió su video jugando Batman & Robin en su SEGA Genesis cuando apenas tenía 9 años de edad. Hoy, aquel niño es un hombre de 23 años, que aún recuerda con alegría su infancia, compartida en gran parte con Nivel X.
Nuestra audiencia explotó en las redes sociales, compartiendo sus recuerdos y comentando lo mucho que Nivel X significó para ellos.
Juntos hicimos historia una vez más, viviendo el choque de dos generaciones unidas por una misma pasión. Lionel y Natalia pueden estar tranquilos, su legado está en buenas manos.