Fernando Acosta Riveros
Desde el 29 de noviembre de 1947 cuando la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó dividir a Palestina en dos estados comenzó una tragedia que pronto cumplirá 66 años y que ha significado para los palestinos la ocupación brutal e intransigente. Por más de seis décadas Palestina ha luchado, ha resistido y ha recibido la solidaridad de hombres y mujeres que en todos los países reconocen el derecho de los palestinos a tener su Estado soberano, disfrutar de su territorio y vivir en paz como seres humanos y hermanos.
Palestina fue obligada por mandato británico a ceder 50 por ciento de su territorio al nuevo Estado de Israel y a dejar las ciudades sagradas de Belén y Jerusalén bajo la administración de la ONU, es decir, de quienes tienen poder real en el organismo internacional: los gobiernos de Estados Unidos y la Gran Bretaña, sostenedores también de la Organización Sionista Mundial. “¿Por qué habríamos de dar la mitad de nuestro territorio a inmigrantes que venían de todo el mundo y que representaban menos del 20 por ciento de la población?”, se preguntó la hermana Randa I. N. Alnabusi, ex embajadora de Palestina en México, ante un nutrido grupo de estudiantes de Derecho en marzo de 2012.
Preguntas similares a las de Randa Alnabusi han dado la vuelta al mundo cuando se analiza la cuestión palestina. Dos dirigentes que son recordados en noviembre por la comunidad musulmana y por los pueblos árabes, respondieron de manera elocuente y en diferentes escenarios sobre los derechos inalienables de su pueblo. Ahmad Jabari, dirigente del Movimiento de Resistencia Islámica Hamas y Yaser Arafat, fundador del Movimiento Al Fatah y representante de la Organización para la Liberación Palestina (OLP). Jabari fue asesinado el 14 de noviembre del año anterior (2012) en un atentado terrorista organizado por agentes sionistas del gobierno de Israel. Arafat fue envenenado por espías israelíes y murió en París el 11 de noviembre de 2004.
Al Fatah, Hamas y la OLP son organizaciones políticas y sociales que representan la resistencia, el coraje y la voluntad de un pueblo frente a las brutalidades realizadas por la política colonialista y segregacionista del Estado israelí. Al cumplirse los aniversarios luctuosos de dos mártires palestinos en Belén, Cisjordania, Gaza y Jerusalén, aumenta el rechazo por la autorización del gobierno de Tel Aviv de construir mil 859 nuevas viviendas para colonos. Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, desconoce en 2013 las diferentes resoluciones internacionales que declaran ilegal la construcción de nuevos asentamientos para los colonos mientras se niegan derechos humanos elementales al pueblo palestino.
En noviembre de 2013 cuando se cumplen tres décadas de la realización de una conferencia internacional sobre Palestina que produjo la famosa “Declaración de Ginebra”, integrantes de comunidades musulmanas y comités solidarios con los palestinos en países de nuestra América recuerdan con homenajes a Yaser Arafat, al hermano Ahmad Jabari y a Issam Sartawi, entre los numerosos líderes de la resistencia que lucharon por la independencia y la paz con justicia social en la región del Medio Oriente. Mientras tanto en México, nación que reconoció a la OLP en el año 1975, la edición de la Feria Internacional del Libro 2013 en la capital jalisciense tiene a Israel como País Invitado de Honor a partir del sábado 30 de noviembre.
Héctor Díaz Polanco y Hugo Gutiérrez Vega, director de La Jornada Semanal, firmaron una carta pública, junto a otros intelectuales mexicanos, centroamericanos y suramericanos donde abogan por una política de entendimiento, “contraria a la fuerza militar y a las argucias diplomáticas”, porque “la perspectiva de una paz real y justa no está en la realpolitik, sino en la existencia de dos estados independientes o de un Estado binacional”. Los amigos de la paz para el Medio Oriente sugirieron a los organizadores de la FIL-Guadalajara realizar mesas plurales y representativas sobre el conflicto palestino-israelí. Además expresaron su deseo de que en el año 2015, Palestina sea el País Invitado de Honor a la fiesta de las palabras en Jalisco.
Otra agresión inminente del Estado israelí que continúa su curso es el atentado contra la mezquita de Al Aqsah ubicad en Jerusalén (Al Quds) considerada el tercer templo sagrado en importancia para la comunidad islámica mundial. Desde el año 1988 empezaron las excavaciones israelíes en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Los estudios realizados al respecto por Raed Salah, dirigente musulmán, advierten que existe un peligro real e inmediato de derrumbe, por los trabajos del movimiento de tierras realizado justo debajo de la explanada Haram al Sharif.
La mezquita de Al Aqsah atacada se convierte en una herida abierta para el pueblo palestino y para los musulmanes de todo el mundo. Esta herida se cerrará cuando el ocupante abandone sus intenciones de destruirla. Desde el Judaísmo y el Cristianismo, religiones monoteístas como el Islam, se han levantado voces durante 25 años por el respeto a un lugar de oración que también es patrimonio cultural de la humanidad. No se puede hablar de paz en los foros internacionales, como en Ginebra (1983) y en Oslo (1993), mientras en tierra palestina los invasores sueñan con liquidar a los árabes y su patrimonio.
Casi medio siglo separa la publicación de dos documentos clave para analizar el conflicto israelo-palestino: la Declaración de Balfour en 1997 sobre la creación de un Hogar Nacional Judío en tierras palestinas y la Carta Nacional Palestina en 1964. Leerlos sin prejuicios ayudará a aclarar conceptos y comprender en el presente 2013 que tanto los israelíes como los palestinos tienen derecho a vivir plenamente.