El gobierno de Barack Obama intenta justificar un posible ataque contra Siria a través de una campaña de demonización contra el Presidente Sirio Bashar Al-Assad, tal cual lo hizo con Saddam Hussein allá por 2003 atribuyendole la posesión de armas de destruccion masivas que nunca fueron encontradas. Posteriormente se larga la invasión a Irak producida por Estados Unidos.
El supuesto uso de armas químicas, cosa que aun no ha sido comprobada por la misión de las Naciones Unidas, es hoy en día la excusa estadounidense para una avanzada contra el país árabe, que busca un consenso internacional que todavía está lejos de lograr. O tal vez lo logre, demonizando a su objetivo.
El supuesto uso de armas químicas, cosa que aun no ha sido comprobada por la misión de las Naciones Unidas, es hoy en día la excusa estadounidense para una avanzada contra el país árabe, que busca un consenso internacional que todavía está lejos de lograr. O tal vez lo logre, demonizando a su objetivo.