Tras la pasada huelga y movilizaciones del día 19, el Consejo de Colegios de Ingenieros Técnicos en Informática (CONCITI) continúa sintiéndose discriminado por el gobierno español, habiendo sido estas titulaciones excluidas de las que disponen de regulación profesional.
El resultado: según el mismo CONCITI, la reforma llevada a cabo por el gobierno en las carreras universitarias en aras de garantizar la libre movilidad de los profesionales en el territorio de la Unión Europea y realizada siguiendo las directrices del plan de Bolonia, en realidad perjudica a los profesionales de la informática españoles, limitándoles (casi impidiéndoles) su circulación profesional hacia otros países de la Unión.
Esto es debido a que la normativa europea facilita la movilidad de profesionales entre países siempre y cuando los títulos académicos correspondan a profesiones reguladas, una regulación de la que carecen las titulaciones de informática y que por ley deben poseer.
El pasado día 19 de Noviembre unos 40.000 estudiantes de informática según las cifras proporcionadas por el CONCITI se manifestaron en 35 ciudades de España para denunciar esta situación y exigir el cumplimiento de la Ley 12/86 que les confiere carácter de profesión regulada y que lleva incumpliéndose desde el año 1990, así como un trato de igualdad frente al resto de las ingenierías ya que en el sentir de los profesionales del sector, las ingenierías en informática se han convertido en titulaciones de segunda y hasta de tercera división.
Por el momento no se han previsto más acciones de protesta por la situación, aunque esto puede ser debido a que todos los actores implicados (incluyendo el gobierno español) estén llevando a cabo conversaciones para encontrar una solución a este tema.
El resultado: según el mismo CONCITI, la reforma llevada a cabo por el gobierno en las carreras universitarias en aras de garantizar la libre movilidad de los profesionales en el territorio de la Unión Europea y realizada siguiendo las directrices del plan de Bolonia, en realidad perjudica a los profesionales de la informática españoles, limitándoles (casi impidiéndoles) su circulación profesional hacia otros países de la Unión.
Esto es debido a que la normativa europea facilita la movilidad de profesionales entre países siempre y cuando los títulos académicos correspondan a profesiones reguladas, una regulación de la que carecen las titulaciones de informática y que por ley deben poseer.
El pasado día 19 de Noviembre unos 40.000 estudiantes de informática según las cifras proporcionadas por el CONCITI se manifestaron en 35 ciudades de España para denunciar esta situación y exigir el cumplimiento de la Ley 12/86 que les confiere carácter de profesión regulada y que lleva incumpliéndose desde el año 1990, así como un trato de igualdad frente al resto de las ingenierías ya que en el sentir de los profesionales del sector, las ingenierías en informática se han convertido en titulaciones de segunda y hasta de tercera división.
Por el momento no se han previsto más acciones de protesta por la situación, aunque esto puede ser debido a que todos los actores implicados (incluyendo el gobierno español) estén llevando a cabo conversaciones para encontrar una solución a este tema.