Un relato anónimo de un alma en pena.
Lleno de animales desmembrados, Dejando un olor intoxican te; en aquel río de sangre llevándome hacia un lugar nuevo, un lugar lejano, lleno de oscuridad… Todo parece un perenne; mirando por las paredes llenas de moho, escrituras con sangre y sudor, su idioma es diferente al que conozco, es tan abrumador mirar por delante y solo observar oscuridad como si entes del más allá miran cautelosamente entre los cantos de las paredes, siguen mi camino.
Sigo mi camino en aquel rio de sangre como una alma pérdida entre sombras; de pronto en ese siniestro lugar, escucho un grito de dolor, alma en pena, perdida entre el paraíso de los caídos; el vello de mis manos se empieza a erizar reaccionando al tremebundo, entonces una demoniaca risa atrás de mi se escucha a los lejos como si se estuviera acercando, muevo mis pies lo más rápido que puedo pero parece un eviternos, la sangre de mi cuerpo se empieza a helar dejando un claro frio alrededor mío; algo realmente aterrador, miro hacia mi hombro y un brazo primigenio me toma por sorpresa, una voz vetusta y exuberante me empieza a moldear palabras en mi oídos, (Sigue tu camino, sigue, como un alma en pena, llena de rencor y lujuria, tu escogiste esto sin darte cuenta, entonces como en los círculos del infierno estarás vagando en lo eviternos, nunca acabaras, este es tu nuevo hogar). Entonces sin decir nada más me lanza hacia un astroblema; mis pensamientos empiezan a dar frutos, sí, soy mi propio infierno, el segundo circulo se apodera de mi dejando una clara oscuridad, sin ninguna salida, mi lugar siniestro; soy un alma en pena por amor, un amor que asesine. Un alma en pena vagando por las sombras, radicando en aquel oscuro infierno...
Lleno de animales desmembrados, Dejando un olor intoxican te; en aquel río de sangre llevándome hacia un lugar nuevo, un lugar lejano, lleno de oscuridad… Todo parece un perenne; mirando por las paredes llenas de moho, escrituras con sangre y sudor, su idioma es diferente al que conozco, es tan abrumador mirar por delante y solo observar oscuridad como si entes del más allá miran cautelosamente entre los cantos de las paredes, siguen mi camino.
Sigo mi camino en aquel rio de sangre como una alma pérdida entre sombras; de pronto en ese siniestro lugar, escucho un grito de dolor, alma en pena, perdida entre el paraíso de los caídos; el vello de mis manos se empieza a erizar reaccionando al tremebundo, entonces una demoniaca risa atrás de mi se escucha a los lejos como si se estuviera acercando, muevo mis pies lo más rápido que puedo pero parece un eviternos, la sangre de mi cuerpo se empieza a helar dejando un claro frio alrededor mío; algo realmente aterrador, miro hacia mi hombro y un brazo primigenio me toma por sorpresa, una voz vetusta y exuberante me empieza a moldear palabras en mi oídos, (Sigue tu camino, sigue, como un alma en pena, llena de rencor y lujuria, tu escogiste esto sin darte cuenta, entonces como en los círculos del infierno estarás vagando en lo eviternos, nunca acabaras, este es tu nuevo hogar). Entonces sin decir nada más me lanza hacia un astroblema; mis pensamientos empiezan a dar frutos, sí, soy mi propio infierno, el segundo circulo se apodera de mi dejando una clara oscuridad, sin ninguna salida, mi lugar siniestro; soy un alma en pena por amor, un amor que asesine. Un alma en pena vagando por las sombras, radicando en aquel oscuro infierno...