
En los sinsentidos que son los nuevos capítulos, que nos sacan mas bostesos que risas (si es que nos pueden sacar una risa) es obvio decir que los capítulos de antes son mucho mucho, por lejos, mejor que los de ahora. Y ahí es cuando nos preguntamos por qué decayó tanto algo que estaba tan alto. Es simple decir que son sus guionistas a quienes parece que se le acabaron las ganas de escribir.
Pongámonos en una temporada clásica, donde los chistes iban y venían con rapidez. Si uno no te gustaba, poco después llegaría el siguiente, hasta acabar cada episodio con una sonrisa enorme de felicidad y alegría epistolar. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, parece que los guionistas hacen cuatro chistes y los reparten por todo el episodio. Seguro que el equipo de guionistas sonreiría feliz al terminar y después volvería a jugar a la consola. No me explico otra razón para estos guiones que el hecho de que se hagan en media hora entre partida de Pro y partida de FIFA sean tan pésimos En Padre de familia los chistes alargados durante cuatro minutos hacen hasta gracia, pero no en Los Simpson. Simplemente, no les pega hacerlo para nada. No les pega ser mediocres.
Personajes descaradamente descaracterizados: Para hacer una serie hay que basarse en estereotipos y luego maquillarlos un poco: Homero es un poco tonto pero tierno, Marge es cariñosa y un poco maniática, Lisa es inteligente y un poco competitiva, Bart es travieso pero en el fondo tiene buen corazón, etcétera. En las temporadas nuevas no se molestan en matizar a los personajes. ¿Para qué? Hemos visto a Homero siendo violado por un oso panda y peleando contra su mujer en un partido de tenis, ¿para qué vamos a andarnos con sentimentalismos? Se acabaron los finales con frases como “Den las gracias a su madre, ahora que es una persona mejor nos hace ver lo horribles que somos”, o el mítico Do it for her (hazlo por ella). Ahora acaba con Homero pegando a Marge, Marge gritando, Bart maltratando a Maggie y Lisa cayéndose por las escaleras, mucho mejor. Ahora podemos decir que todo en los Simpson es golpes, golpes y moretones, violencia sin sentido y desperdicia 22 minutos de programa demostrando que Homero es extremadamente tonto y nunca tiene razón en nada.
Retorno innecesario de personajes: ¿Recuerdan el episodio de la madre de Homero? Daba un final perfecto al personaje, se marchaba para no volver a ver a su hijo y nos destrozo el corazón ver a Homero sentado en su auto mirando al cielo pensando si volverá a ver su madre, lamentablemente los productores del programa no tuvieron mejor idea que traerla de vuelta y hacer una segunda parte bochornosa y arruinar uno de los mejores episodios de los Simpson. “Se acuerdan de Lurleen, la cantante country de la que fui manager y que se enamoró de mi hace doce años? ¡Pues ha vuelto y ahora vivirá con nosotros!”. Estos personajes son utilizados para hacer una vil secuela y arruinan la magia que tenia el episodio que nos hizo quererlos y recordarlos. Hay que dar gracias que el Coronel Skinner y Bergstrom no han vuelto, de otra forma se saltarían sus propias líneas temporales. A nadie sorprendería que aparezca Hank Scorpio vendiendo zapatillas, si ese fuera el caso muchos fans harían lo que tuvieron que hacer hace muchos, muchos años (al estilo Hank Scorpio, con un lanzallamas). Y después, dejarían de ver la serie.
Argumentos descabellados o manidos: En Los Simpson de ahora no entran los argumentos normales y divertidos, esos que poblaban las temporadas antiguas. No. Los argumentos normales son para gays. De esto salen dos posibilidades:
O meten algo que hemos visto quinientas veces (“¡¡Homero Marge están a punto de romper su matrimonio por una metida de pata de Homero!”, “¡¡Lisa es competitiva con una nueva estudiante!!”) o es imposible agarrar la sinopsis si no es con pinzas de material altamente radiactivo. Algunos argumentos reales de las últimas temporadas: “Bart se enamora de una vaca llamada Lou”, “Lisa se vuelve una adicta al tabaco para poder ser bailarina” (¿?), “Selma se casa con el abuelo”, “Homero se vuelve un vendedor de helados y Marge hace figuritas con helado, lo que lleva a que se separen”, “Lisa se convierte en la tutora de los hijos de Cletus”, “Homero se lesiona y descubre que puede cantar ópera si está tumbado”, “Maggie salva a Homero de un conductor de grúa psicópata”, “El abuelo intenta morirse pero la eutanasia falla y decide vivir la vida a tope y hacerse torero”. Lo que obtenemos son un montón de argumentos descabellados que ni siquiera llevándolos al County General de ER se los podría salvar.
Famosos a diestra y siniestra: Interpretándose a ellos mismos de manera forzada, claro está. Homero va por la calle y de pronto se encuentra con Diego Maradona. Por si no nos habíamos enterado, grita “¡¡Oh, dios mío, miren, es Diego Maradona!!”, se acerca a él y hace cuatro chistes sin gracia. Diego no vuelve a salir en todo el episodio y nadie pregunta por él ni por su ridícula aparición. Hoy en día hay una regla de oro entre los famosos “NO eres nadie si no has salido en los Simpson” y de ahí te vas directo al programa de Conan O’Brien (la ruta de oro le llaman).
Ahora parece que Homero se ha convertido en una celebridad y se codea con otras celebridades como Ronaldo o Tony Blair, lo cual poco a poco se esta volviendo una idea gastada.
Quedaba gracioso el capítulo en que Homero conocía a algunas estrellas de Hollywood, pero porque era algo raro. Ya no. Ya si no sale un famoso, aunque sea para decir “Hola soy X” e interactuar con Homero y familia, parece que no sea propio de Los Simpson. Si el famoso en cuestión colabora personalmente, no puede salir nada bueno de ahí. No es como cuando Los Ramones tocarón para Mr. Burns y al final de la canción le dicen “Ojala te mueras pronto viejo carcaman” o cuando Elton John fue secuestrado por Homero y amigos el día de San Valentin y termina tocando “Your song” para Apu y esposa, antes para Homero los famosos eran menos accesibles, o sus apariciones no eran tan forzadas ahora en cambio Homero llega a Inglaterra y lo recibe hasta la reina.
Antes era divertido ver a Britney Spears presentando algún premio en Springfield, a Homero recibiendo una paliza por parte de U2, también gustó el episodio en conoció a Ron Howard y este le roba su historia acerca de un robot y la lleva a Hollywood, ahora NO, el famoso sale cuenta un chiste o intenta matar a Homero por meter la pata o lo hace quedar como un idiota.
Creo que muchos de nosotros aprendimos varias perlas de sabiduría de la vida por esas frases como:
- Lisa, sino te gusta tu trabajo, no lo hagas. Solo ve todos los días y hazlo a medias, ese es el modo americano.
- ¡No soy un mal tipo! Trabajo duro y quiero a mis hijos. Entonces, ¿Por qué tengo que pasarme medio domingo escuchando cómo voy a ir al infierno?
- ¡Eso es! Ya me han obstaculizado mi camino bastante tiempo. ¡Me voy a la universidad de payasos!
- Mi Homero no es comunista, podrá ser mentiroso, puerco, idiota, comunista, pero nunca una estrella porno.
Debo admitir que muchas de estas frases eran muy ingeniosas, hace poco para mi sorpresa se pudo escuchar una muy buena en uno de los nuevos episodios de los Simpson, es cuando Homero y Bart van en el auto y Homero le dice: “no te preocupes hijo, yo creo que algún día serás un buen padre” y Bart le dice: “gracias tu también lo serás homero” esta frase recuerda mucho a los episodios de antes.
Muchos dirían que la nostalgia vende más que cualquier cosa y muchos otros dirían que es la razón principal porque algunos fanáticos siguen viendo la serie, esperando que alguna vez la serie nos vuelva a hacer sentir algo.
Twitter: @tecnopobre