El presidente sirio, Bashar al-Asad censuró el jueves a Turquía por apoyar a los insurgentes que luchan contra el Gobierno de Damasco y consideró que su vecino tiene el sueño ambicioso de establecer "un nuevo imperio otomano".
En una entrevista concedida al periódico egipcio Al-Ahram, cuyo texto completo se publicará el viernes, Al-Asad deploró que Ankara en vez de preocuparse por “los intereses de su pueblo” se ha centrado “únicamente en sus ambiciones, que incluyen la creación de un nuevo imperio otomano".
El imperio otomano, también conocido como imperio turco otomano, fue un Estado multiétnico y multiconfesional gobernado por la Dinastía Osmanlí.
Además, el mandatario sirio se refirió a Catar y denunció que este país árabe está utilizando "el poder del dinero y gira en la órbita de Occidente al proporcionar armas y dinero a los terroristas para repetir el escenario de Libia".
En este sentido, indicó que Catar ha sido uno de los primeros Gobiernos en alimentar la violencia en Siria.
Por fin, la autoridad siria adelantó que Turquía, Catar y Arabia Saudí -que han dado su apoyo a los insurgentes en su país- “no ganarían la batalla”.
Desde mediados de marzo de 2011, Siria vive fuertes disturbios y baños de sangre, orquestados desde el extranjero; una situación crítica que se agudiza cada día más debido a los incesantes actos terroristas que buscan una intervención militar extranjera.
En una entrevista concedida al periódico egipcio Al-Ahram, cuyo texto completo se publicará el viernes, Al-Asad deploró que Ankara en vez de preocuparse por “los intereses de su pueblo” se ha centrado “únicamente en sus ambiciones, que incluyen la creación de un nuevo imperio otomano".
El imperio otomano, también conocido como imperio turco otomano, fue un Estado multiétnico y multiconfesional gobernado por la Dinastía Osmanlí.
Además, el mandatario sirio se refirió a Catar y denunció que este país árabe está utilizando "el poder del dinero y gira en la órbita de Occidente al proporcionar armas y dinero a los terroristas para repetir el escenario de Libia".
En este sentido, indicó que Catar ha sido uno de los primeros Gobiernos en alimentar la violencia en Siria.
Por fin, la autoridad siria adelantó que Turquía, Catar y Arabia Saudí -que han dado su apoyo a los insurgentes en su país- “no ganarían la batalla”.
Desde mediados de marzo de 2011, Siria vive fuertes disturbios y baños de sangre, orquestados desde el extranjero; una situación crítica que se agudiza cada día más debido a los incesantes actos terroristas que buscan una intervención militar extranjera.