Durante el embarazo es muy común que una mujer aumente de peso. Si bien muchas madres sufren una baja de la autoestima al subir varios kilos, hay que destacar que forma parte de un proceso natural. Estamos frente a una situación que no es de vida o muerte, y esos kilos que aparecieron irán abandonando su cuerpo de a poco. No hay que desesperarse.
Uno de los mayores errores que cometen las mujeres al encontrarse en el post parto es el de tratar de bajar rápidamente el peso que ganaron utilizando una dieta o restringiendo excesivamente sus hábitos alimenticios. Esto es realmente muy malo, y el bebé es el que sufrirá los mayores inconvenientes porque la leche materna no contará con los nutrientes esenciales para su sano crecimiento.
Es muy cierto que a nadie le gusta vivir con sobrepeso, pero alimentarse poco y mal no es lo correcto para eliminar la grasa del abdomen. Hay que mantener un hábito alimenticio saludable, practicar la lactancia y hacer un poco de ejercicio físico con actividades localizadas para ir perdiendo los kilos que se ganaron durante los nueve meses de gestación.
La grasa abdominal se genera durante el embarazo debido a la formación de depósitos, desde donde se forma la leche posteriormente. Así que darle el pecho al bebé es el mejor ejercicio al que puede apelar una madre para perder peso. De todos modos, también es bueno realizar diferentes actividades como caminar, viajar en bicicleta, practicar natación, o hacer aeróbicos.
Hay que aclarar que no todas las mujeres pueden hacer demasiada actividad física en las primeras semanas. Si tuvieron a su bebé a través departo natural, no hay problema. Pero si se les practicó una cesárea tendrán que dejar pasar un tiempo hasta que cicatrice correctamente la herida que deja la operación.