La timidez es una característica de personalidad que delata inseguridad y temor (seguramente a la crítica) y sugiere que aparece vergüenza desproporcionada. Como consecuencia limita la capacidad para entablarrelaciones sociales, con los costos que esto provocará. Tendemos a suponer que se trata de un rasgo de carácter que simplemente se tiene o no se tiene. Sin embargo le invito a considerar que el temor o la inseguridad para relacionarse pueden aparecer en cualquier persona de acuerdo al contexto en que se desarrollan situaciones particulares, que todos tenemos áreas en las cuales nos movemos con dificultad y momentos en que perdemos confianza. En otras palabras, cualquier mortal se mostrará inseguro y temeroso (¿tímido?) si lo sacamos de sus áreas de conocimiento y de control. Sin duda hay personas evidentemente tímidas a quienes podemos detectar con facilidad pero ¿habrá quién nunca sea tímido, en ninguna circunstancia? O ¿será que muchos intentan (intentamos) ocultar la timidez con diversas estrategias? Consideremos algunos ejemplos: Una adolescente sale de su casa y se percata de que varios vecinos conversan en la cuadra de enfrente, entre los cuales hay uno que le atrae especialmente. Por temor a la burla y al rechazo camina sin mirarlos y desde luego no saluda. Ella está intentando evitar la crítica. Sin embargo, difícilmente los muchachos pensarán ¡qué chica tan tímida! Lo más probable es que se sientan rechazados y la califiquen como soberbia. Un alumno teme a la descalificación y no se atreve a preguntar en clase, mucho menos a contestar aunque tenga la respuesta. Se sienta en las sillas de atrás e intenta pasar inadvertido. El maestro seguramente interpretará esta actitud como señal dedesinterés o de rechazo. Una señora se percibe a sí misma ignorante y poco inteligente, por lo que cada vez que es invitada por su marido a reuniones con compañeros de trabajo logra escapar con diferentes argumentos. El esposo llega a la conclusión de que no desea acompañarlo y de que sus actividades e intereses resultan aburridos para ella. Un profesionista teme hablar en público. Cuando le piden que dé clases en una Universidad rechaza la invitación aduciendo falta de tiempo por múltiples compromisos. Quienes lo buscaron piensan que se negó por que el pago sería discreto. Una directora de escuela teme entrar sola a un restaurante, por lo que deja “plantadas” a un grupo de compañeras. Ellas concluyen queno tenía deseos de verlas. Podríamos continuar ad-infinitum. El común denominador es una conducta de huída a través del mecanismo de evasión.Lo irónico es que temiendo a la discriminación han terminado discriminando, y que realmente han rechazado, sólo que no por que descalifiquen a los demás, sino por descalificarse a si mismos. Paradójicamente provocarán que quienes les rodean tomen distancia, porque la adolescente baila en un grupo de danza regional, el alumno juega en un equipo de futbol, la señora cuenta chistes en las reuniones familiares, el profesionista escribe artículos para revistas científicas y la directora de escuela toma el micrófono y se dirige a maestros, alumnos y padres de familia sin problema. ¡Quién hubiera imaginado que pudieran mostrarse tímidos! Cómo ocultas la timidez? Caso real: habilidades fuera de la pista A Darren le encanta esquiar. Es tan habilidoso en el esquí que no titubea a la hora de lanzarse a la pista sorteando árboles o enfrentándose a largas carreras de obstáculos, además se deleita con las rutas más peligrosas por pendientes escarpadas. Podría pasar perfectamente por el James Bond de las películas. Podrías pensar, por lo tanto, que es una persona segura de sí misma pero te equivocarías. Es sólo un buen esquiador. Es muy tímido y nervioso a la hora de relacionarse con personas nuevas y se siente torpe y ansioso en compañía de desconocidos. El problema de Darren nacía de una creencia que él tenía sobre mantener una conversación trivial. Creía que no era capaz de hacerlo y se había autoconvencido de que no era importante. Esta creencia lo ayudaba a justificar su comportamiento «esquivo» (haciendo el juicio «no merece la pena que hable contigo, así que no lo haré»), mientras veía cómo su esposa y sus amigos se entretenían manteniendo conversaciones triviales. Darren sentía que aquello no estaba hecho para él. Sin embargo, quería expandir su negocio y sabía que tendría que tomar un rol más proactivo para captar clientes potenciales. Entablar relación con esas personas era crucial para lograr el éxito. Lo que hicimos fue animarle a reencuadrar su visión de lo que es una conversación casual y le enseñamos algunas técnicas y habilidades para construir relaciones. Como resultado, hoy es capaz de entablar una conversación con cualquiera sin dificultad. Caso real: la importancia del atuendo Barry tiene cuarenta y cinco años y es director de una compañía. Ha conseguido escalar hasta lo alto de la escalera corporativa desplegando sus habilidades para el éxito. Es un individuo brillante y rápido que lleva caros trajes de diseño al trabajo. Un día, nos contó que había salido a la zona comercial de su ciudad en el fin de semana. Era un día caluroso y había dejado un momento su trabajo para ir a comprar algunos materiales de bricolaje. Llevaba un atuendo informal, con pantalones cortos, y se sintió horrorizado al ver a uno de sus empleados caminando hacia él. Para no ser visto con esa «pinta», se escondió en la entrada de una tienda hasta que esa persona hubo pasado de largo. El ejemplo de Barry demuestra otra forma de enmascarar la falta de confianza. Es la llamada técnica de distracción1. En otras palabras, «cuando comienzo a sentirme vulnerable, provoco una distracción sobre el tema real». Un traje elegante puede dar la apariencia de formalidad, importancia o seriedad y, por lo tanto, distraer a los demás para que no reconozcan nuestros sentimientos de inseguridad. El comportamiento de Barry nació del «miedo». ¿Por qué no iba a querer que sus empleados lo vieran con ropa informal? ¿Se reirían? ¿Creía que lo habían puesto en algún tipo de pedestal? ¿Acaso pensaba que ellos creían que no tenía vida personal fuera de la oficina? ¿Funcionaba su poder dentro de la compañía sólo cuando llevaba el traje? No importa qué pregunta hagas, un comportamiento así revela algún tipo de «miedo». Barry no era consciente de lo mucho que había estado utilizando sus ropas elegantes para enmascarar su falta de seguridad dentro de un equipo de personas muy profesionales. Caso real: el tipo gracioso Peter caía en un comportamiento de distracción de diferente clase. Cuando estaba con sus colegas y amigos, sentía la necesidad de bromear continuamente y hacer el payaso. Sus amigos lo consideraban un gran tipo y siempre era el primero en ser invitado a un evento social. Lo que no sabían era que Peter tenía una opinión muy pobre de sí mismo. Tenía sobrepeso y estaba luchando por perder los kilos de más. Cuanto más lo intentaba, peor era su opinión de sí mismo y sentía que tenía que ser más gracioso para conservar a sus amigos. El primer paso que dio Peter para ganar confianza fue darse cuenta de que su comportamiento de distracción (bromear y contar chistes sin cesar) se había convertido en un hábito. Hacerse consciente de ello fue su primer paso a la hora de establecer su objetivo. Dejó de obsesionarse en pensar en lo mal que se sentía (baja autoestima) y dejó de desconectarse del mundo exterior, para empezar a enfocar la atención (intención positiva) en lo que estaba pasando a su alrededor en el mundo. Fue movido a actuar (automotivación) de formas más efectivas a través de una perspectiva diferente. …………………………………………………..................... 1El término fue acuñado por Virginia Satir, una famosa terapeuta de familia cuyo trabajo está relacionado con grupos y equipos, además de familias, en New Peoplemaking (1989), Science Behaviour Books.
La gran trampa de ocultar la timidez + consejos
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