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Percepción de las distancias
La maniobra de sobrepaso en rutas con doble sentido de circulación y sin separación central es una de las más difíciles y peligrosas. Por esto es que antes de iniciarla, nos conviene pensar si realmente vale la pena llevarla a cabo. En los casos de viajes de larga e incluso de hasta media distancia, se sugiere ponderar el tiempo que ganaríamos adelantando y reflexionar si vale la pena esa recompensa, teniendo en cuenta el alto riesgo que implica esta maniobra. Por lo tanto, cuando no conviene, no adelantaremos.
Uno de los factores que mayor riesgo aporta a esta maniobra es la dificultad que tenemos las personas para estimar distancias con nuestra vista. Nuestra consideración del tamaño influye sobre la percepción de la distancia para evaluar cuánta es la separación con un objeto determinado, por ejemplo, con un automóvil que se aproxima. Cuando lo vemos pequeño, pensamos que se encuentra lejos; si por el contrario a ese automóvil lo vemos más grande, consideramos que se encuentra cercano. En síntesis, nuestro cerebro asocia de esta forma:
CHICO —> LEJOS
GRANDE —> CERCA
Ejercicio visual:
Es así como se generan errores considerables, más en una vía como las carreteras, donde habitualmente no contamos con referencias como en un ámbito urbano.
Advertencia: Aún teniendo experiencia en manejo, si nunca salió a una ruta o se encuentra en un lugar cuyas carreteras no conoce bien, tenga en cuenta que aumentarán sus dificultades para el cálculo de las distancias. Esto puede llevar a que perciba información errónea sobre la profundidad y el tamaño, y finalmente, puede resultar equivocado el cálculo para un eventual sobrepaso. Por esta razón, por su seguridad y la de los demás, es que se recomienda que las primeras salidas a la ruta deben realizarse siempre acompañados por alguien con suficiente experiencia que nos ayude a comprender las distancias.
Sobrepaso en ruta
Las diez acciones básicas de sobrepaso son:
1. Cuando nos aproximamos a un vehículo y percibimos que circula más lentamente, es cuando debemos considerar si vamos a sobrepasarlo.
2. Igualar la velocidad con la del vehículo que nos antecede, para ubicarnos a una distancia adecuada. Esto nos dará tiempo para comparar velocidades y evaluar la posible maniobra.
3. Colocar el cambio que ubica al motor en su régimen de máximo par. Para ello, debemos conocer previamente la capacidad de aceleración y demás prestaciones de nuestro vehículo.
4. Verificar que no exista señalización que lo prohíba y que la ruta no presente características que dificulten la maniobra -curva, pendiente, paso a nivel, intersección, etc.-.
5. La distancia segura de seguimiento debe ser la mínima a partir de la cual podamos ver lo suficiente por delante en el carril contrario, sin necesidad de invadirlo o tener que zigzaguear.
6. Procurar contar con buena visibilidad de manera que podamos apreciar el camino y otros vehículos que eventualmente influirán en la maniobra.
7. Observar también si otro vehículo circula por delante del cual deseamos sobrepasar y si disponemos del espacio para volver a entrar al carril, luego del adelantamiento.
8. Colocar el indicador de viraje, advirtiendo a los demás de nuestra intención de cambiar de carril para sobrepasar.
9. Si consideramos que se reúnen las condiciones de seguridad necesarias y decidimos llevar a cabo el adelantamiento, acelerar para ganar velocidad, intentando demorar el menor tiempo posible sobre el carril contrario.
10. Una vez superado totalmente el vehículo que adelantamos, cambiar el indicador de viraje y retornar a nuestro carril.
Importante: Ante la mínima duda no se adelante. Recuerde que en el manejo los cálculos son propios y dependen de la experiencia.