En ocasiones he mencionado que el mundo de Linux ofrece una infinidad de posibilidades en cuanto a la cantidad de distribuciones que existen hasta el día de la fecha, a lo cual le podemos sumar la enorme capacidad que tiene el sistema para adaptarse a las necesidades del usuario, ya sea de manera particular, en el ámbito empresarial o en donde se les quiera ocurrir. Las distribuciones o "distros" más populares ofrecen un instalador gráfico con una serie de opciones muy intuitivas que van guiando al usuario hacia su correcta instalación, aunque siempre existe la posibilidad de que se instale alguna que otra aplicación que jamás se use y que deba ser removida ni bien se termine de instalar el nuevo sistema operativo. Lo mismo ocurre con los drivers de los dispositivos (especialmente gráficos y wifi) en donde automáticamente se detectan los dispositivos y no hace falta instalar o ir a buscar los drivers correspondientes, haciendo la vida más fácil al usuario.
Ahora bien, no todas las distribuciones cuentan con las características mencionadas anteriormente. Existen otras distribuciones a las que yo llama "para armar", que no tienen un instalador gráfico ni nada por el estilo, sino que son distribuciones que vienen "desensambladas" y donde el usuario puede instalar un sistema base y luego instalar aplicaciones y entorno gráfico a su antojo. Este tipo de distribuciones son las más insultadas ya que no se instalan solas y no utilizan el mouse, sino que requieren la utilización de la línea comandos, una extrema paciencia y tolerancia a la frustración.
Obviamente estas distribuciones tienen sus ventajas y desventajas, y eso queda a discreción del usuario, aunque quien quiera adentrarse y tenga ganas de intentar una instalación puede hacerlo. Aprender no cuesta nada y si bien el camino es a los tumbos no hay que dejarse llevar por la frustración. Las que voy a presentar (aunque muchos ya las conocen) son solamente algunas distros de las tantas que existen.
Linux from Scracth (LFS)
La imagen no es de la mejor calidad pero describe perfectamente lo que significa armar esta distro, un "rompecabezas". El proyecto LFS consiste en proveer al usuario una base de cómo construir su propio Linux prácticamente desde cero, empezando por generar un sistema compacto con los controladores mínimos necesarios para arrancar la computadora y dejarla funcional. Para que tengan una idea LFS sería algo similar a crear un propio IO.sys y command.com pero en su versión Linux por supuesto. El paso seguido es configurar el sistema con las librerías y finalmente compilar el sistema a gusto y antojo. Lo bueno es que es posible descargarse el handbook con todas las instrucciones para poder armar este rompecabezas.
Slackware
Slack en inglés significa "holgazanear" pero verán que no es tan sencillo. Liberada en 1993, Slackware es la distro Linux más vieja que existe y si bien no es "para armar" en su totalidad se ha ganado su fama por su robusta estabilidad aunque la mayor de las quejas es que el sistema no resuelve las dependencias. Viene con un instalador pseudo gráfico el cual ofrece elegir los paquetes a instalar pero una vez instalado el sistema es necesario activar algunos servicios de manera manual y configurar un par de retoques en los archivos de configuración. Ante las quejas de los usuarios que no podían instalar los programas debido a que era necesario instalar primero las dependencias, se crearon los "slackbuilds" y otros programas muy útiles como el slapt-get (de uso similar al comando aptitude de Debian/Ubuntu) y el sbopkg que básicamente es un Synaptic para usar desde el terminal. Slackware se maneja con la filosofía KISS (Keep It Simple, Stupid) y debido a eso los paquetes tarda siglos en ser actualizados, pero es eso lo que garantiza una estabilidad inquebrantable. A su vez, uno de los credos de la gente de Slackware es "Si no está roto no hay necesidad de arreglarlo", esto hace referencia a que Slackware utiliza el cargador LILO en lugar de GRUB. Tristemente la versión 14.1 será la última que lo traiga ya que se ha anunciado que dejarán de dar soporte a LILO, quedando el proyecto disponible para quien quiera retomarlo
Cargador de arranque LILO
Gentoo
El Gentoo es una raza de pingüino que se caracteriza por ser uno de los más veloces de la especie y esta distro le hace honor a su nombre aunque para llegar a eso hay que renegar bastante. Al igual que Linux From Scratch (y también Slackware aunque no lo mencioné), para instalar Gentoo es necesario tener a mano una guía o de lo contrario la computadora volará por la ventana. Si bien existe una suerte de instalador gráfico para Gentoo (el cual ya está muy desactualizado) la esencia de esta distro es compilar, Gentoo ES compilar. La iso solamente trae los controladores necesarios para arrancar el sistema, pero para la instalación se requiere descargar el Stage 3 que contiene los archivos para poder construir nuestro sistema. Gentoo tiene características similares a las de LFS y si bien la instalación puede tomar horas (y hasta días) debido a la compilación, se corre con la ventaja de poder generar un kernel propio y personalizado a gusto del usuario. Gentoo cuenta con el poderoso gestor Portage, pero eso no quiere decir que el usuario se salve de compilar uno y cada uno de los utilitarios que le vaya a instalar. Al principio puede ser complicado pero una vez que da sus frutos se darán cuenta que valió la pena
Así se ve Gentoo al iniciar con el disco de instalación. No hay menú ni nada
Arch Linux
Arch es una distribución de origen francés cuyo logo forma una letra "A"que también hace alusión a la torre Eiffel debido al arco que forma en su parte inferior. Esta Distribución tiene un método de instalación similar al de Gentoo pero NO idéntico, por fortuna y para alivio del usuario no es necesario compilar cada cosa o descargar el Stage 3. Si bien Arch Linux se instala mediante línea de comandos los pasos a seguir no son tan complicados como parecen, sí es necesario crear las particiones con el cfdisk y luego montarlas y formatearlas por línea de comando. Como particularidad Archlinux se instala "por partes", es decir que primero se instala el sistema base, luego el entorno gráfico, el gestor de ventanas y finalmente se prepara el arranque automático editando los respectivos archivos. Igualmente es necesario editar algunos archivos previos al primer inicio si es que queremos que el sistema quede como a nosotros nos guste antes del primer inicio. Arch cuenta con una completísima Wiki con toda la información necesaria para aprender a instalarlo y dejarlo como se quiera
Inicio de Arch desde el disco de instalación
FreeBSD
Hay que hacer una mención especial ya que FreeBSD no es Linux, es UNIX. Linux, Unix y GNU son cosas totalmente distintas. La familia BSD surgió antes que Unix, y Unix surgió antes que GNU y Linux.
Este sistema maneja un lenguaje un tanto distinto, aunque no imposible. Ofrece un instalador parecido al de Slackware aunque también es necesario hacer unos cuantos retoques manualmente luego de la instalación. No trae entorno gráfico, por lo que se instala de manera similar a Arch y es necesario activar manualmente el adaptador de red con el servicio netif. Utiliza el gestor de paquetes pkg y antes de instalar los programas es necesario actualizar los ports. Parece complicado pero existen varias guías para ayudar al "náufrago".
Imagen de inicio del disco de FreeBSD
Reflexiones finales
Si bien estas distribuciones parecen imposibles de hacer funcionar en realidad no es así. Es verdad que toma mucho tiempo aprender y puede ser molesto tener que andar con una guía abajo del brazo para ver los pasos que se tienen que seguir para hacer andar el sistema como corresponde pero a la larga vale la pena. Buscar ayuda en la web no es malo, tampoco es de cobarde, sólo se necesita tiempo, voluntad y ganas de aprender. Solo eso es necesario para darse cuenta que "las bestias" de Linux no eran tan temibles como la mayoría pensaba que era. Espero les haya gustado este pequeño homenaje