cada 11 de septiembre una parte del mundo se abandera en colores rojos y blancos, en memoria del "atentado" a las torres gemelas. se organiza discursos politicos y sociales, se congrega a los familiares, y militares que hablan intensamente sobre el pais de la libertad, de la lucha contra el terrorismo, sobre la fuerza de voluntad y homenajean a sus muertos. se ponen hipocritamente el manto blanco de la inocencia y lloran lo que "el malvado mundo oriental les arrebatò". pero se olvidan lo que EEUU ha hecho contra esa porciòn del mundo. las sendas invasiones y muertes que ha causado a lo largo de la historia, sea a traves de las armas, (incluyendo bombas atomicas), invasiones, pero tambien a traves de su politica de empobrecimiento y endeudamiento masivo, su adiestramiento de las guerrillas paramilitares y sustentamiento de los gobiernos militares para imponer su capitalismo, por sobre el comunismo que entonces -alrededor de los 70-80 se avecinaba como una ola creciente durante varios continentes-. De ello se olvidan, o eligen no recordar.
Dicen que para muestra basta un boton.
pues ese botòn de lo que Norteamerica ha sido para el mundo, es suficiente mencionar como, al final de la guerra y como quien hecha una moneda a la fuente.. ellos tiraron, quizas para estrenar su poderìo, una bomba atomica en hiroshima, y otra en nagazaki, sobre una poblacion civil, en el fin de la segunda guerra, cuando ya todo estaba decidido, cuando Japon nada tenia que hacer y sin embargo, recibiò el peor de los atentados que tiene nociòn la historia de la humanidad.. mucho peor que el 11S.

el 6 de agosto de 1945, el bombardero Enola Gay soltó una bomba sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Estalló encima del centro y creó una enorme bola de fuego tan caliente como el sol. En el punto de impacto causó una destrucción total y mató a todos. Carbonizó la piel a tres kilómetros de distancia.
La explosión generó vientos de mil millas por hora que arrastraron a miles y los estrellaron contra edificios.
Cuando los incendios se apagaron, quedó un desierto quemado y miles y miles de cadáveres. Muchos se vaporizaron. Luego, llegó la lluvia negra de polvo radiactivo.
Cuando Truman se enteró del bombardeo, respondió: "Esto es lo máximo de la historia".
El alto mando militar decidió que la destrucción de toda una ciudad no era suficiente. A los tres días, de nuevo sin advertencia, soltó otra bomba en la ciudad de Nagasaki.

Los damnificados siguieron muriendo largo tiempo después de los ataques a causa de una enfermedad misteriosa: la radiación. Cinco meses después el saldo era de 140,000 muertos en Hiroshima -equivalente a 47 atentados a las torres gemelas y 70,000 en Nagasaki - equivalentes a .23 atentados en cuanto a cantidad de muertos.
[b]Crímenes en nombre de la seguridad y la libertad
[/b]
¿Y cómo justificaron estos horrores? ¿Qué hicieron el gobierno y las fuerzas armadas para convencer a los soldados de luchar, a las tripulaciones de soltar las bombas y a la ciudadanía de aceptarlo todo?
Les decían que la guerra contra Japón era una guerra de autodefensa que Japón iba a invadir Estados Unidos y que "el enemigo" era vil, fanático e infrahumano. -te suena a un argumento conocido?-
Les decían que la máquina de guerra nacional iba a defender sus casas y su modo de vida, y que iba a "llevar la libertad y la democracia" al mundo.
La mitología oficial dice que las fuerzas armadas yanquis siempre son "los buenos" y que siempre las motivan las metas más puras.
Estas mentiras tapan una historia totalmente vergonzosa. La guerra en el Pacífico era parte de una guerra más extensa que libraban diferentes fuerzas de clase de grandes extensiones del planeta y todas las grandes potencias. Está fuera del alcance de este artículo analizar toda la II Guerra Mundial, pero un vistazo a la guerra del Pacífico (donde Estados Unidos y sus aliados pelearon con Japón) demuestra que todos los pretextos eran mentiras para tapar los verdaderos motivos
dijo:Las bombas de Hiroshima y Nagasaki acabaron con la vida de más de 250.000 personas y dejaron un legado de horror que aún perdura en nuestros días. En los siguientes años, la destrucción de ambas ciudades quedó asociada con las imágenes de edificios arrasados y llanuras llenas de escombros. Pero, ¿dónde estaban las víctimas? A principios de 1946, las autoridades estadounidenses habían ordenado la destrucción de centenares de fotografías y prohibido la difusión de cualquier testimonio de la masacre. Se prohibió a la población japonesa cualquier comentario sobre los bombardeos o las informaciones que pudieran “alterar la tranquilidad pública”.[/quote]

Con los años, salieron a la luz algunos de los documentos clasificados como “alto secreto”, pero Hiroshima y Nagasaki siguieron quedando como un terrible dato en la enciclopedia; a diferencia de lo que sucediera con otras infaustas masacres – las pilas de cadáveres de Mauthausen o los gaseados en el Kurdistán -, en Hiroshima y Nagasaki no quedó imagen ni conciencia del horror, solo unos centenares de miles de víctimas sin nombre, convertidas en una cifra escalofriante a la que nadie ponía cara. Lo que vais a ver es un testimonio de la más horrible destrucción causada por el ser humano, una recopilación de fotografías que se han publicado otras veces, pero raramente juntas. Aquellos que no estén preparados, o solo sientan el impulso del morbo, por favor, que se queden en la puerta. Los demás, pasad con respeto; el único objeto de esta entrada es evitar que la ignominia caiga en el olvido.
[/quote]

Uno de los muchos relojes encontrados en los alrededores de Hiroshima; todos permanecen parados a la misma fatídica hora, las 8,15 h., la hora exacta de la explosión.


En otros lugares, como en esta pared, la explosión imprimió las siluetas de algunas personas, cuyos cuerpos fueron pulverizados de forma instantánea. La imagen, situada a unos 250 metros del centro de la explosión, muestra la sombra de una persona que estaba sentada en las escaleras de un banco, probablemente esperando a que abriera. Las temperaturas de hasta 2.000º C lo incineraron sobre el escalón.

El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 de la mañana, la bomba lanzada por el Enola Gay estalló a una altura de 580 metros sobre el centro de Hiroshima y mató a unas 70.000 personas al instante. La onda expansiva, a unos 6.000 grados de temperatura, no dejó un edificio en pie y carbonizó los árboles a 120 kilómetros de distancia.

Varios minutos después, el hongo atómico se elevó a unos 13 kilómetros de altura y expandió una lluvia radiactiva que condenó a muerte a las miles de personas que habían escapado del calor y las radiaciones. Dos horas después habían muerto unas 120.000 personas, 70.000 habían resultado gravemente heridas y el 80% de la ciudad había desaparecido.

Según Wikipedia, el área inmediatamente afectada fue de 5 kilómetros cuadrados densamente poblados. Hubo miles de casos de incineración súbita, carbonizaciones parciales y quemaduras de personas expuestas hacia el hipocentro del estallido, a más de 10 km de la zona cero.


Pero el horror no había terminado. Días después de que la bomba atómica destruyera la ciudad, los médicos comprobaron asombrados que la gente seguía muriendo en forma enigmática y aterradora, de síntomas desconocidos; “al principio los médicos y cirujanos trataban las quemaduras como cualquier otra, pero los pacientes se licuaban por dentro y morían. Ningún médico había visto nada igual”.

dijo:Sin alguna razón aparente, su salud comienza a deteriorarse -escribía Wilfred Burchett en su reportaje-,… Los médicos japoneses les inyectan vitaminas, pero la carne de los enfermos se pudre al contacto con la aguja. Hay algo que acaba con los glóbulos blancos, pero no sabemos qué es”.[/quote]

Esta imagen muestra el ojo de una víctima de ‘cataratas por radiación’. Muchos de los afectados estaban en un radio de dos kilómetros. La mayoría de los casos aparecieron años después.



Hibakusha “persona bombardeada” fue el término con que los japoneses designaron a los supervivientes. Oficialmente hubo más de 360.000 hibakusha de los cuales la mayoría, antes o después, sufrieron desfiguraciones físicas y otras enfermedades tales como cáncer y deterioro genético. Paradójicamente, muchos de los hibakusha fueron víctimas dobles: de los norteamericanos y de sus propios compatriotas, que le discriminaron durante años debido a que “la radiación se creía contagiosa”

‘La gente normal no nos dejaba acercarnos’, explicaba uno de los hibakusha años después. “Algunas víctimas de las bombas ocultaron los ocurrido y pudieron encontrar trabajo, pero, en cuanto se les declaraba alguna de las mil y una dolencias derivadas de la radiación, eran fulminantemente despedidas”


El día 10 de Agosto de 1945, menos de 24 horas después del estallido de la segunda bomba, Yosuke Yamahata, fotógrafo del Ejército japonés, llegó a la ciudad de Nagasaki con el encargo de documentar los efectos del “nuevo tipo de arma”. Yamahata caminó durante horas entre los escombros del escenario más dantesco que jamás hubiera imaginado. Sus fotografías son una de las pruebas más desgarradoras de la monstruosidad humana:
[/quote]



MUERTOS EN HIROSHIMA
140,000 personas
equivalente a 47 atentados a las torres gemelas juntos
MUERTOS EN NAGAZAKI
70,000 personas equivalentes a .23 atentados juntos a las torres gemelas[/quote][/quote]
[b]No he escuchado a Obama ( nombrado recientemente premio nobel de la "Paz a pesar de ser el dirigente de uno de los paises mas belicos de la tierra), ni a bush, ni a ningun dirigente de relevancia, hablar , ni llenarse de discursos ni emocionarse por los miles de muertos que ha causado su patria sobre esta region CIVIL japonesa. No he escuchado a nadie de ellos pedir disculpas. ni reconocer con la misma efervescencia que hablan de libertad y patriotismo, sus errores, sus matanzas. y lo mas seguro es que continuen en el impune silencio que le da el ser el estado "intocable", un pais que puede mandar pero no ser mandado, matar pero no recibir ni un solo disparo ni ataque enemigo, porque de lo contrario seria como atentar contra la paz de los buenos ciudadanos libres del mundo.. Se que nunca pediran disculpas, pero asi tambien, sè que algun dia la humanidad directa o indirectamente le hara pagar sus deudas.,[/b]
Dicen que para muestra basta un boton.
pues ese botòn de lo que Norteamerica ha sido para el mundo, es suficiente mencionar como, al final de la guerra y como quien hecha una moneda a la fuente.. ellos tiraron, quizas para estrenar su poderìo, una bomba atomica en hiroshima, y otra en nagazaki, sobre una poblacion civil, en el fin de la segunda guerra, cuando ya todo estaba decidido, cuando Japon nada tenia que hacer y sin embargo, recibiò el peor de los atentados que tiene nociòn la historia de la humanidad.. mucho peor que el 11S.

el 6 de agosto de 1945, el bombardero Enola Gay soltó una bomba sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Estalló encima del centro y creó una enorme bola de fuego tan caliente como el sol. En el punto de impacto causó una destrucción total y mató a todos. Carbonizó la piel a tres kilómetros de distancia.
La explosión generó vientos de mil millas por hora que arrastraron a miles y los estrellaron contra edificios.
Cuando los incendios se apagaron, quedó un desierto quemado y miles y miles de cadáveres. Muchos se vaporizaron. Luego, llegó la lluvia negra de polvo radiactivo.
Cuando Truman se enteró del bombardeo, respondió: "Esto es lo máximo de la historia".
El alto mando militar decidió que la destrucción de toda una ciudad no era suficiente. A los tres días, de nuevo sin advertencia, soltó otra bomba en la ciudad de Nagasaki.

Los damnificados siguieron muriendo largo tiempo después de los ataques a causa de una enfermedad misteriosa: la radiación. Cinco meses después el saldo era de 140,000 muertos en Hiroshima -equivalente a 47 atentados a las torres gemelas y 70,000 en Nagasaki - equivalentes a .23 atentados en cuanto a cantidad de muertos.
[b]Crímenes en nombre de la seguridad y la libertad
[/b]
¿Y cómo justificaron estos horrores? ¿Qué hicieron el gobierno y las fuerzas armadas para convencer a los soldados de luchar, a las tripulaciones de soltar las bombas y a la ciudadanía de aceptarlo todo?
Les decían que la guerra contra Japón era una guerra de autodefensa que Japón iba a invadir Estados Unidos y que "el enemigo" era vil, fanático e infrahumano. -te suena a un argumento conocido?-
Les decían que la máquina de guerra nacional iba a defender sus casas y su modo de vida, y que iba a "llevar la libertad y la democracia" al mundo.
La mitología oficial dice que las fuerzas armadas yanquis siempre son "los buenos" y que siempre las motivan las metas más puras.
Estas mentiras tapan una historia totalmente vergonzosa. La guerra en el Pacífico era parte de una guerra más extensa que libraban diferentes fuerzas de clase de grandes extensiones del planeta y todas las grandes potencias. Está fuera del alcance de este artículo analizar toda la II Guerra Mundial, pero un vistazo a la guerra del Pacífico (donde Estados Unidos y sus aliados pelearon con Japón) demuestra que todos los pretextos eran mentiras para tapar los verdaderos motivos
ALGUNOS DATOS SOBRE EL ATENTADO DE EEUU SOBRE JAPON
dijo:Las bombas de Hiroshima y Nagasaki acabaron con la vida de más de 250.000 personas y dejaron un legado de horror que aún perdura en nuestros días. En los siguientes años, la destrucción de ambas ciudades quedó asociada con las imágenes de edificios arrasados y llanuras llenas de escombros. Pero, ¿dónde estaban las víctimas? A principios de 1946, las autoridades estadounidenses habían ordenado la destrucción de centenares de fotografías y prohibido la difusión de cualquier testimonio de la masacre. Se prohibió a la población japonesa cualquier comentario sobre los bombardeos o las informaciones que pudieran “alterar la tranquilidad pública”.[/quote]

Con los años, salieron a la luz algunos de los documentos clasificados como “alto secreto”, pero Hiroshima y Nagasaki siguieron quedando como un terrible dato en la enciclopedia; a diferencia de lo que sucediera con otras infaustas masacres – las pilas de cadáveres de Mauthausen o los gaseados en el Kurdistán -, en Hiroshima y Nagasaki no quedó imagen ni conciencia del horror, solo unos centenares de miles de víctimas sin nombre, convertidas en una cifra escalofriante a la que nadie ponía cara. Lo que vais a ver es un testimonio de la más horrible destrucción causada por el ser humano, una recopilación de fotografías que se han publicado otras veces, pero raramente juntas. Aquellos que no estén preparados, o solo sientan el impulso del morbo, por favor, que se queden en la puerta. Los demás, pasad con respeto; el único objeto de esta entrada es evitar que la ignominia caiga en el olvido.
[/quote]

Uno de los muchos relojes encontrados en los alrededores de Hiroshima; todos permanecen parados a la misma fatídica hora, las 8,15 h., la hora exacta de la explosión.


En otros lugares, como en esta pared, la explosión imprimió las siluetas de algunas personas, cuyos cuerpos fueron pulverizados de forma instantánea. La imagen, situada a unos 250 metros del centro de la explosión, muestra la sombra de una persona que estaba sentada en las escaleras de un banco, probablemente esperando a que abriera. Las temperaturas de hasta 2.000º C lo incineraron sobre el escalón.

El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 de la mañana, la bomba lanzada por el Enola Gay estalló a una altura de 580 metros sobre el centro de Hiroshima y mató a unas 70.000 personas al instante. La onda expansiva, a unos 6.000 grados de temperatura, no dejó un edificio en pie y carbonizó los árboles a 120 kilómetros de distancia.

Varios minutos después, el hongo atómico se elevó a unos 13 kilómetros de altura y expandió una lluvia radiactiva que condenó a muerte a las miles de personas que habían escapado del calor y las radiaciones. Dos horas después habían muerto unas 120.000 personas, 70.000 habían resultado gravemente heridas y el 80% de la ciudad había desaparecido.

Según Wikipedia, el área inmediatamente afectada fue de 5 kilómetros cuadrados densamente poblados. Hubo miles de casos de incineración súbita, carbonizaciones parciales y quemaduras de personas expuestas hacia el hipocentro del estallido, a más de 10 km de la zona cero.


Pero el horror no había terminado. Días después de que la bomba atómica destruyera la ciudad, los médicos comprobaron asombrados que la gente seguía muriendo en forma enigmática y aterradora, de síntomas desconocidos; “al principio los médicos y cirujanos trataban las quemaduras como cualquier otra, pero los pacientes se licuaban por dentro y morían. Ningún médico había visto nada igual”.

dijo:Sin alguna razón aparente, su salud comienza a deteriorarse -escribía Wilfred Burchett en su reportaje-,… Los médicos japoneses les inyectan vitaminas, pero la carne de los enfermos se pudre al contacto con la aguja. Hay algo que acaba con los glóbulos blancos, pero no sabemos qué es”.[/quote]

Esta imagen muestra el ojo de una víctima de ‘cataratas por radiación’. Muchos de los afectados estaban en un radio de dos kilómetros. La mayoría de los casos aparecieron años después.



Hibakusha “persona bombardeada” fue el término con que los japoneses designaron a los supervivientes. Oficialmente hubo más de 360.000 hibakusha de los cuales la mayoría, antes o después, sufrieron desfiguraciones físicas y otras enfermedades tales como cáncer y deterioro genético. Paradójicamente, muchos de los hibakusha fueron víctimas dobles: de los norteamericanos y de sus propios compatriotas, que le discriminaron durante años debido a que “la radiación se creía contagiosa”

‘La gente normal no nos dejaba acercarnos’, explicaba uno de los hibakusha años después. “Algunas víctimas de las bombas ocultaron los ocurrido y pudieron encontrar trabajo, pero, en cuanto se les declaraba alguna de las mil y una dolencias derivadas de la radiación, eran fulminantemente despedidas”


El día 10 de Agosto de 1945, menos de 24 horas después del estallido de la segunda bomba, Yosuke Yamahata, fotógrafo del Ejército japonés, llegó a la ciudad de Nagasaki con el encargo de documentar los efectos del “nuevo tipo de arma”. Yamahata caminó durante horas entre los escombros del escenario más dantesco que jamás hubiera imaginado. Sus fotografías son una de las pruebas más desgarradoras de la monstruosidad humana:
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EL DATO
MUERTOS EN HIROSHIMA
140,000 personas
equivalente a 47 atentados a las torres gemelas juntos
MUERTOS EN NAGAZAKI
70,000 personas equivalentes a .23 atentados juntos a las torres gemelas[/quote][/quote]
[b]No he escuchado a Obama ( nombrado recientemente premio nobel de la "Paz a pesar de ser el dirigente de uno de los paises mas belicos de la tierra), ni a bush, ni a ningun dirigente de relevancia, hablar , ni llenarse de discursos ni emocionarse por los miles de muertos que ha causado su patria sobre esta region CIVIL japonesa. No he escuchado a nadie de ellos pedir disculpas. ni reconocer con la misma efervescencia que hablan de libertad y patriotismo, sus errores, sus matanzas. y lo mas seguro es que continuen en el impune silencio que le da el ser el estado "intocable", un pais que puede mandar pero no ser mandado, matar pero no recibir ni un solo disparo ni ataque enemigo, porque de lo contrario seria como atentar contra la paz de los buenos ciudadanos libres del mundo.. Se que nunca pediran disculpas, pero asi tambien, sè que algun dia la humanidad directa o indirectamente le hara pagar sus deudas.,[/b]