InicioSalud Bienestar5 Reflexiones para el alma parte5

5 Reflexiones para el alma parte5

Salud Bienestar11/21/2010
Historias de vida, pensamientos para enfrentar problemas, fortalecer el alma y el espíritu, un dulce maná de reflexiones para hacer de la realidad un sueño.
5b415a0a74765006f122f979f487f751


Racimos de Uvas



Cuenta la historia que un día llamaron a la puerta de un convento. Pedro, el portero, vio con asombro que un hortelano de tierras cercanas le entregaba un hermoso racimo de uvas.

-Hermano: Te regalo este racimo de uvas en agradecimiento por la buena atención que me prestas cada vez que vengo al convento.
El portero mientras lavaba el racimo, ya se imaginaba el gran festín que se daría. Pero, de pronto, se acordó de que en el convento había un hermano que había perdido el apetito debido a su enfermedad y pensó que si se lo regalaba, le ayudaría a reponerse y a recobrar el apetito. Sin pensar se lo llevó. El enfermo, al ver el racimo se sorprendió por su hermosura y agradeció a Pedro por su regalo.
Pero una vez que Pedro se había marchado, el enfermo, decidió no comerlo y dárselo al hermano enfermero que con tanto amor y desvelo lo atendía todas las noches. Así que llamó al enfermero y le contó que el portero le había traído este hermoso racimo, pensando que le ayudaría en su enfermedad.
“Cómelo tú, le dijo, yo no tengo nada de apetito”. El enfermero no quería aceptarlo, pero ante la insistencia del enfermo, decidió comerlo en su cuarto dando gracias por tan preciado regalo.
Pero de camino a su habitación pensó que era mejor dárselo al cocinero que todos los días se esmeraba para que todos los frailes comieran lo mejor. Así que se dirigió a la cocina y le dijo al cocinero: Hermano este hermoso racimo es para ti, para que saborees estas exquisitas uvas.
Y así el racimo fue pasando de hermano a hermano por todo el convento, hasta que llegó de nuevo a la portería donde Pedro, extrañado decidió que el racimo no diera más vueltas, lo comió con tal gusto que le parecieron las uvas más sabrosas, del mundo.

“Cuando te interesas por el bien de los demás y compartes de lo tuyo para ayudar a otros, el Señor te lo devuelve, con la misma alegría que tú lo compartiste”



Así es una mujer



Cuando Dios se dispuso a hacer a la mujer, ya había llegado al sexto día de trabajo.
Un ángel se le acercó y le dijo: - Dios, ¿Por qué dedicas tanto tiempo a esta criatura?

-¿Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?, le respondió, fíjate bien:

Debe ser completamente lavable. Debe tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables y ser capaz de funcionar con una dieta basada en cualquier cosa. Tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo.
Debe ser capaz de dar besos que puedan curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto.
Y tendrá que hacerlo todo, solamente con dos manos.

El ángel se maravilló de los requisitos.
-Solamente dos manos… ¡Imposible!

-Es demasiado trabajo para un día, espera hasta mañana para terminarla , dijo el ángel.
No, ni hablar, dijo el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación, que por cierto, es mi favorita- que voy a terminarla hoy mismo.

Además, esta criatura se cura sola cuando está enferma y puede trabajar jornadas diarias de 18 horas.

El ángel se acercó más y tocó a la mujer.
La has hecho muy suave, Señor. Sí, es suave dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes ni idea de lo que puede aguantar o lograr.
-¿Será capaz de pensar? preguntó el ángel.

Dios contestó: -No solamente será capaz de pensar sino también de razonar, argumentar y negociar.

El ángel entonces notó algo y extendiendo su mano tocó la mejilla de la mujer.
-Señor, parece que este modelo tiene una fuga, dijo… Ya me parecía a mí que estabas tratando de ponerle demasiadas cosas.
-Eso no es ninguna fuga, es una lágrima, contestó el Señor.
-Y ¿para qué sirven las lágrimas, preguntó el ángel?

-Las lágrimas son su manera de expresar su alegría, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo.

Esto impresionó mucho al ángel.
-Eres un genio, Señor, pensaste en todo. La mujer es verdaderamente maravillosa.

-Lo es; la mujer tiene detalles y capacidades que maravillan a los hombres.
Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero al mismo tiempo rebosan felicidad, amor y dicha.
Sonríen cuando quieren gritar. Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas.

Luchan por lo que creen. Se enfrentan a la injusticia.
No aceptan un “no” por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor.

Se privan de cualquier cosa, para que su familia pueda tener aquello que necesita.
Acompañan a sus amigas al médico cuando ellas tienen miedo de ir solas.
Aman incondicionalmente.

Lloran cuando sus hijos triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios.
Son felices cuando otros también lo son.

Sufren con la pérdida de un ser querido y cuando todos piensan que ya no les quedan más fuerzas, es cuando más fuertes son.
Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto.

“Sin embargo, la mujer tiene un gran defecto: a menudo se le olvida lo mucho que vale”



Una buena Lección



Un estudiante universitario y su profesor salieron a dar un paseo, los alumnos además de un buen maestro, lo consideraban un buen amigo. Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que estaba trabajando en un campo cercano.

El alumno le dijo al profesor: ¿Por qué no escondemos los zapatos y nos ocultamos detrás de esos arbustos para ver cómo reacciona el hombre cuando no los encuentre?

-Mi querido amigo, respondió el profesor, nunca tenemos que divertirnos a expensas de las personas humildes. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre, coloca una moneda de plata en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.

Eso hizo y ambos se ocultaron. El hombre, terminó sus tareas y vino en busca de sus zapatos y su abrigo. Pero al deslizar el pie en el zapato, sintió que había algo dentro y se encontró la moneda. Asombrado, miró a su alrededor y la guardó en el bolsillo. Al ponerse el otro zapato, no podía creerlo, había otra moneda.

Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantando su vista al cielo agradeció a Dios por esa mano desconocida, que le había dejado el dinero suficiente para comprar medicamentos para su esposa enferma y alimentos para sus hijos.

El estudiante quedó profundamente impactado por lo que escuchaba del anciano y sus ojos se llenaron de lágrimas.

El profesor dijo: ¿No estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?

El joven respondió: Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo lo profundo del significado de la palabra “DAR”



Inocencia



Una niña, de unos 6 años, iba diariamente a su colegio caminando a través del bosque. Aquella mañana, había amanecido con un cielo amenazador. El viento y las nubes hacían presagiar un día de lluvia, pero la bella niña seguía su camino rumbo a la escuela, como si todo fuera normal.

Durante el día, la tormenta fue aumentando en intensidad, por lo que se desató una tempestad con muchos rayos que podían verse desde varios kilómetros.

La madre estaba preocupada por su pequeña hija que, como de costumbre, tenía que regresar sola atravesando el bosque. Sintió mucho miedo por lo que podría pasarle en medio de esa terrible tormenta. Así que rápidamente subió a su auto y se dirigió en dirección a la escuela. La oscuridad y el viento hacían poco visible el camino, por lo que le costaba encontrar a su hija, que en este momento podía estar en peligro.

Las luces de su vehículo, le ayudaron a divisar a la distancia a su hija, entre relámpagos y truenos, la pequeña se encontraba sentada junto a un árbol mirando el cielo. En ese momento un relámpago iluminó todo el bosque, la niña se puso de pie sin dejar de mirar el cielo y con una sonrisa angelical, abrió sus brazos.

La madre, viendo esta actitud, estaba perpleja, no entendía lo que pasaba, ya que la niña debería estar muerta de miedo. Salió corriendo de su auto y fue al encuentro de su hija.

De regreso a su casa, la madre veía extrañada como su hija seguía mirando al cielo, sin dejar de sonreír. ¿Qué miras y por qué sonríes?, preguntó la madre.

¿Sabes por qué sonrío mami?, porque Jesús me está sacando fotos y esas son las luces de su enorme flash, algún día me gustaría mucho poder verlas.

“Cuando veas relámpagos en el cielo, deja que Dios ilumine tu corazón, no tengas miedo, no te escondas, deja que te cautive la inocencia, quizás el Señor quiera sacarte unas fotos para su álbum”



Un vaso de leche



Un muchacho pobre, vendía mercancías casa por casa, para pagar sus estudios universitarios, un día vio que solo le quedaba una simple moneda de diez centavos, y tenía hambre.

Decidió que pediría comida en la próxima casa, sin embargo, sus nervios lo traicionaron cuando una encantadora mujer le abrió la puerta; y en lugar de comida pidió un vaso de agua.

Ella percibió que el joven tenía hambre, así que le trajo un gran vaso de leche. El lo bebió, y entonces preguntó:
-¿Cuánto le debo?-
-No me debes nada contestó ella, mi madre siempre nos enseñó que nunca debemos aceptar dinero por amar y ayudar al prójimo.

El le dijo... -Entonces, le agradezco de todo corazón...!

Cuando Howard Kelly se fue de esa casa, no solo se sintió más fuerte, si no que también su Fe en Dios y en los hombres era más sólida. Había estado listo a rendirse y dejarlo todo, pero la actitud de esa mujer le llevo a seguir adelante.

Años después esa mujer enfermó gravemente. Los médicos locales no pudieron darle una solución y finalmente le enviaron a la gran ciudad y llamaron al Dr. Howard Kelly para consultarle. Cuando este oyó el nombre del pueblo de donde venía la paciente, se le iluminaron los ojos.

El Dr. Kelly subió de inmediato para ver a la paciente, la reconoció enseguida y empezó a ver los estudios y análisis, para determinar cual era la mejor forma de salvarle la vida Desde ese día el prestó, la máxima dedicación a este caso.
Después de una larga lucha, la mujer ganó la batalla..! Estaba totalmente recuperada..!

Con preocupación y timidez, la mujer pidió que le trajeran la cuenta, y como el hospital era de categoría, pensó que tal vez tendría que trabajar toda su vida para pagar todo el tratamiento.
Al cabo de unos minutos, recibió un sobre de la administración del hospital. Con nerviosismo, lo abrió, y para su sorpresa pudo leer lo siguiente:

Esta factura fue pagada hace muchos años con un vaso de leche.

(Firmado) Dr. Howard Nelly

Lagrimas de alegría inundaron sus ojos y con su corazón lleno de felicidad, agradeció a Dios:
“Gracias, Señor porque tu amor se ha manifestado en las manos y los corazones de los hombres”

“Nada en la vida podrá separarnos del amor de Dios” Romanos 8:38



Texto sacado de los libros reflexiones para el alma de Jose Luis Pietro
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
742visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

R
Rastan86🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts8
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.