¿Es responsabilidad del hombre? ¿El tamaño es importante? ¿Existe el doble orgasmo femenino?. La psicóloga Celia Laniado responde estas y otras preguntas
Muchas creencias se tejen en torno al orgasmo femenino confundiéndonos y malogrando frecuentemente nuestras relaciones sexuales. La psicóloga especialista sexología Celia Laniado recomienda conocerse para obtener el placer que se busca.
Según la profesional, estas son las creencias erróneas más difundidas:
1- Los orgasmos simultáneos son necesarios para la compatibilidad sexual de la pareja
Esto no es así, pues un encuentro sexual puede ser satisfactorio aunque ambos integrantes alcancen el orgasmo en distintos momentos. Esto trae aparejado que muchas parejas entren en dificultades para abandonarse al placer, se obsesionen y estén todo el tiempo controlando y muy pendientes de tener el orgasmo juntos. Cuanto más insisten en ello, más persisten.
2- El doble orgasmo femenino.
Persiste aún la creencia de que en la mujer se dan 2 tipos de orgasmos: el vaginal considerado el maduro y el clítoreo considerado el inmaduro o infantil y esto no es así. Existe un único orgasmo, lo que varía es la estimulación. Cada mujer puede vivenciar sus orgasmos a partir de diferentes estímulos.
3- El hombre es el responsable de proporcionar el orgasmo a la mujer.
Esto es erróneo, la mujer es responsable de su propio placer. El orgasmo es una habilidad que se aprende, no es algo que el hombre le va a dar a la mujer. Ella tiene que procurarlo aprendiendo a través de técnicas y autoconocimiento.
4- Una buena relación sexual requiere siempre un orgasmo.
No siempre sucede. A veces la mujer puede no alcanzarlo y no por eso deja de ser buena la relación sexual. Esta creencia patologiza el orgasmo; condiciona a la mujer al control y esto la dificulta para que se pueda relajar y soltar.
5- La finalidad de las relaciones sexuales es el orgasmo.
No es así. Coloca a la mujer en una carrera hacia el orgasmo dejando de lado todo lo placentero que gira en torno a la relación sexual y obsesionándose por conseguirlo hace que se olvide de disfrutar.
6- A mayor cantidad de orgasmos, mayor placer.
Lo importante es la calidad y no la cantidad. Una mujer puede sentir mucho placer con un solo orgasmo y estar satisfecha por ello.
7- A mayor longitud del órgano genital masculino, mayor facilidad y placer para que la mujer alcance su orgasmo.
Esto es erróneo: el orgasmo no depende del tamaño de la genitalia masculina, sino de otros recursos, por ejemplo una adecuada estimulación. Esto nos informa de lo poco que saben las mujeres acerca de su orgasmo. Esta creencia deriva de la mala enseñanza que trae la pornografía.
VidaySalud
Muchas creencias se tejen en torno al orgasmo femenino confundiéndonos y malogrando frecuentemente nuestras relaciones sexuales. La psicóloga especialista sexología Celia Laniado recomienda conocerse para obtener el placer que se busca.
Según la profesional, estas son las creencias erróneas más difundidas:
1- Los orgasmos simultáneos son necesarios para la compatibilidad sexual de la pareja
Esto no es así, pues un encuentro sexual puede ser satisfactorio aunque ambos integrantes alcancen el orgasmo en distintos momentos. Esto trae aparejado que muchas parejas entren en dificultades para abandonarse al placer, se obsesionen y estén todo el tiempo controlando y muy pendientes de tener el orgasmo juntos. Cuanto más insisten en ello, más persisten.
2- El doble orgasmo femenino.
Persiste aún la creencia de que en la mujer se dan 2 tipos de orgasmos: el vaginal considerado el maduro y el clítoreo considerado el inmaduro o infantil y esto no es así. Existe un único orgasmo, lo que varía es la estimulación. Cada mujer puede vivenciar sus orgasmos a partir de diferentes estímulos.
3- El hombre es el responsable de proporcionar el orgasmo a la mujer.
Esto es erróneo, la mujer es responsable de su propio placer. El orgasmo es una habilidad que se aprende, no es algo que el hombre le va a dar a la mujer. Ella tiene que procurarlo aprendiendo a través de técnicas y autoconocimiento.
4- Una buena relación sexual requiere siempre un orgasmo.
No siempre sucede. A veces la mujer puede no alcanzarlo y no por eso deja de ser buena la relación sexual. Esta creencia patologiza el orgasmo; condiciona a la mujer al control y esto la dificulta para que se pueda relajar y soltar.
5- La finalidad de las relaciones sexuales es el orgasmo.
No es así. Coloca a la mujer en una carrera hacia el orgasmo dejando de lado todo lo placentero que gira en torno a la relación sexual y obsesionándose por conseguirlo hace que se olvide de disfrutar.
6- A mayor cantidad de orgasmos, mayor placer.
Lo importante es la calidad y no la cantidad. Una mujer puede sentir mucho placer con un solo orgasmo y estar satisfecha por ello.
7- A mayor longitud del órgano genital masculino, mayor facilidad y placer para que la mujer alcance su orgasmo.
Esto es erróneo: el orgasmo no depende del tamaño de la genitalia masculina, sino de otros recursos, por ejemplo una adecuada estimulación. Esto nos informa de lo poco que saben las mujeres acerca de su orgasmo. Esta creencia deriva de la mala enseñanza que trae la pornografía.
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