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POR SARAH STEFANSON
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Aunque ya no es tan tabú como en el pasado, el sexo anal sigue siendo una alternativa marginal en el común de las alcobas. Estrictamente hablando, el ano no fue diseñado para ser penetrado, pero haciéndolo de la forma correcto, esa opción puede sentirse asombrosamente. Si estás planeando poner el sexo anal en el menú sexual con tu novia hay algunos ‘SI’ y ‘NO’ a tener en cuenta para que ambos puedan disfrutarlo.
Es mejor evitar el sexo anal durante el embarazo. La primera razón para saltarlo es que los hemorroides es un efecto secundario común en el estado de gravidez y puede hacer muy dolorosa la penetración (para ella, claro). Segundo, no querrás generar un riesgo de infección en la vagina si por casualidad transferís bacterias desde el ano hasta su organo sexual. La razón más importante para decirle NO al anal durante este período es que no te anotará ningún punto como papá. Decile que pensás que las mujeres embarazadas son sexyx y hacelo del modo clásico.
Recordá, el ano no produce su propia lubricación como lo hace la vagina, entonces usando abundante lubricante es muy importante para crear una segura y confortable experiencia para ambos. Algunas compañías hacen lubricantes que aseguran que están hechos específicamente para la penetración anal, pero cualquiera lo hará si usas una buena cantidad. Usando un lubricante espeso -de silicona, por ejemplo- te asegurará que el deslizamiento no se evaporará antes de que la acción se lleve a cabo.
Hay una variedad de gels y cremas entumecedoras disponibles reducir la sensación en su ano, y ella se tiente con usalos si se le teme al dolor. No ser capaz de sentir dolo podría ser peligroso, aya que el dolor es la forma de su cuerpo de decirnos que algo está mal. Ella puede resultar seriamente herida si no es capaz de darse cuenta. En lugar de entumecerla, preparala con una previa anal usando tus dedos, lengua y juguetes antes del plato fuerte. Los más importante, asegurate que ella esté relajada y cómoda.
Pensarás que usar un preservativo para el sexo anal es innecesario ya que ella no puede quedar embarazada, pero las enfermedades de transmisión sexual son más probables a través de esta alternativa que con el coito vaginal. La piel alrededor del área anal es más delgada y más suceptible a pequeñísimos cortes y roturas, los cuales permiten el acceso a estas enfermedades. A menos que estén seguros de que ambos son monógamos y libre de enfermedades, ponerse un forro para el sexo anal es imprescindible.
Asegurate de que vos y tu pareja disfruten la experiencia anal dejando que ella tome las riendas. Qué tan rápido, tan lejos y tan duro son cosas que ella debería manejar. No podés ser tan duro o entusiasta como con el coito vaginal, al menos no de inmediato. Dejala que se acostumbre a ir lento, y si dice que te detengas, pará inmediatamente o ella puede decidir que el anal no es una opción.
No pongas tu pene en su trasero y después en alguna otra parte de su cuerpo (vagina, boca). Podrías haber recolectado algunas bacterias que podrían causar una infección en otra parte. Además, es grosero. Sí, a las chicas del porno les encanta “del trasero a la boca”, pero a menos que tu chica lo pida, no lo intentes.
Puede parecer que hay un montón de reglas para algo que debería ser divertido, pero que en realidad son para su propio bien. Darle a tu chica una mala experiencia anal prácticamente elimina las posibilidades de hacerlo de nuevo. Generá un buena para ambos siguiendo estaos importantes SI y NO para el sexo anal.
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