Las herramientas suelen acumular óxido y maltratarse con el tiempo, el clima y el uso que les damos, si las cuidamos, limpiamos y aceitamos nos pueden durar muchísimos años. Sin embargo, hay casos en el que aunque les demos el mejor de los tratos, el desgaste es inevitable. En estas situaciones, muchas veces, tenemos que comprar herramientas nuevas, gastar dinero y generar desechos que contaminan el medio ambiente.
Para estos casos en vez de tirar tus herramientas viejas mejor renuévalas con un poco de pintura e imaginación. Primero que nada debes limpiarlas muy bien con un trapo. Después déjalas remojar en refresco de cola por una noche, después límpialas nuevamente con agua y sécalas muy bien.
Después decóralas con un esmalte resistente al óxido. Cuando estén secas úntalas con aceite para mantenerlas en buenas condiciones.