MINI es sinónimo de diversión, de disfrute al volante, y conducción risueña. Pero por suerte o por desgracia, su ya no tan reducida gama lleva mostrando síntomas de gigantismo desde hace un tiempo, lo que hace que la aparición del nuevo Cooper Coupé sea doblemente significativa. Con él regresa el espíritu jovial de la marca, que se abre camino hacia un segmento, el de los pequeños deportivos biplaza, en el que hasta ahora no estaba presente.
El MINI Cooper Coupé es heredero directo del concept de 2009, y como él, consigue plasmar la esencia de la firma británica con la primera carrocería de tres volúmenes del fabricante, con un culete respingón inédito en la familia. Son también totalmente nuevos su techo en forma de casco (descripción oficial; lo primero que pensamos nosotros es que tenía boina...), y un parabrisas trasero envolvente con un perfil realmente bajo. La tapa del maletero oculta un alerón retráctil que se despliega al alcanzar los 80 km/h.

Una de sus características más peculiares del Cooper Coupé se encuentra lejos de la vista, justo encima de la cabeza de sus ocupantes. Allí, MINI ha creado dos pequeñas bóvedas para aumentar la distancia al techo, sin recurrir al sistema de doble burbuja exterior típico de Zagato y que Peugeot ha usado para el RCZ. Hay que sacar espacio de donde sea, y es que así como sus 3.728 mm de largo lo ponen a la par de un MINI One, los 1.387 mm que mide hasta el techo han obligado a sus diseñadores a estrujar sus glándulas creativas.
MINI ofrecerá el nuevo Coupe en cuatro versiones distintas: Cooper, Cooper SD Coupe, Cooper S y John Cooper Works. Los gasolina utilizan bloques de 1,6 litros, pero obtienen 122, 184 y 211 CV respectivamente, lo que les permite acelerar 0 a 100 en 9,0, 6,9 y 6,4 segundos. El más frugal consume 5,4 L/100 km en ciclo combinado, mientras que el JCW eleva esta cifra a 7,1 L. Tanto el Cooper S como el John Cooper Works tendrán inyección directa y "respiración asistida", cortesía de un turbo twin-scroll con el que MINI promete sensaciones casi de kart en su versión más potente (y por el momento, las pruebas iniciales lo ponen por las nubes). En cuanto al SD (¿creías que se quedaría en el tintero?), su motor 2,0 genera 143 CV y 305 Nm, lo que lo capacita para alcanzar el 0 a 100 en 7,9 segundos y alcanzar una punta de 216 km/h con un consumo promedio de 4,3 L/100 km. Todos ellos vendrán de serie con una caja manual de seis velocidades, aunque opcionalmente podrá equiparse un cambio automático en todas las versiones, exceptuando el modelo John Cooper Works.