El que pega primero, pega mejor
Consulta: Felipe Ñapi (48 años)
Este mundo es un lugar muy difícil, yo cada vez que salgo a la calle tengo problemas por que todos los lugares están llenos de pelotudos. El problema que tengo es que, cuando discuto, peleo, y cuando peleo me cagan a trompadas. Quisiera instrucciones para pelear y que no me caguen a piñas siempre.
Gracias.
Respuesta:
Felipe, es muy buena tu consulta. Muy buena. Vamos a ayudarte. El paso uno es la seguridad: no hay que dudar. El que duda, pierde. Y listo, no hay tu tía. Cada segundo de duda es un posible roscaso que nos podemos comer. Veamos un ejemplito: es muy común ir en subte/tren/bondi y que alguna mujer de edad avanzada nos empuje/golpee para poder alcanzar un asiento que se está desocupando. El primer impulso es pegarle, pero instantáneamente uno racionaliza la situación y piensa: “es una vieja, no le puedo pegar”. Gravísimo error, no hay que ser tan machistas. Somos todos iguales, hombres y mujeres. Si podemos pegarle a un tipo, por qué no vamos a poder pegarle a una mina, aunque sea una vieja de mierda. Entonces, la moraleja es que ante una situación así no hay que dudar: una buena patada en los tobillos hará caer a la señora y, una vez en el piso, nuestra víctima no tendrá ninguna chance, incluso podemos pisarla o escupirla.
Lo segundo a tener en cuenta es realmente importante: el que pega primero, pega mejor. No debemos comenzar una pelea ni insultando ni empujando, debemos hacerlo golpeando con la mayor violencia posible, para disminuir de entrada todo el potencial de nuestro enemigo de turno.
Espero que haya quedado claro.
Flores Negras N°40
Consulta: Felipe Ñapi (48 años)
Este mundo es un lugar muy difícil, yo cada vez que salgo a la calle tengo problemas por que todos los lugares están llenos de pelotudos. El problema que tengo es que, cuando discuto, peleo, y cuando peleo me cagan a trompadas. Quisiera instrucciones para pelear y que no me caguen a piñas siempre.
Gracias.
Respuesta:
Felipe, es muy buena tu consulta. Muy buena. Vamos a ayudarte. El paso uno es la seguridad: no hay que dudar. El que duda, pierde. Y listo, no hay tu tía. Cada segundo de duda es un posible roscaso que nos podemos comer. Veamos un ejemplito: es muy común ir en subte/tren/bondi y que alguna mujer de edad avanzada nos empuje/golpee para poder alcanzar un asiento que se está desocupando. El primer impulso es pegarle, pero instantáneamente uno racionaliza la situación y piensa: “es una vieja, no le puedo pegar”. Gravísimo error, no hay que ser tan machistas. Somos todos iguales, hombres y mujeres. Si podemos pegarle a un tipo, por qué no vamos a poder pegarle a una mina, aunque sea una vieja de mierda. Entonces, la moraleja es que ante una situación así no hay que dudar: una buena patada en los tobillos hará caer a la señora y, una vez en el piso, nuestra víctima no tendrá ninguna chance, incluso podemos pisarla o escupirla.
Lo segundo a tener en cuenta es realmente importante: el que pega primero, pega mejor. No debemos comenzar una pelea ni insultando ni empujando, debemos hacerlo golpeando con la mayor violencia posible, para disminuir de entrada todo el potencial de nuestro enemigo de turno.
Espero que haya quedado claro.
Flores Negras N°40