Borro comentarios ofensivo hacia los demas user o a mi

Lanzamiento: 4 de Octubre del 2011
Rage
Ambientado en un devastado mundo post-apocalíptico, llega este nuevo juego de acción y conducción desarrollado por el equipo de John Carmack, creadores de las populares sagas Doom o Quake entre otras. Rage inaugura el nuevo y potente motor gráfico de la compañía "ID Tech 5".


Si has estado en contacto con el mundo de los videojuegos sabes quienes son los chicos de id Software, los creadores del género first person shooter tal y como lo conocemos. Su nuevo proyecto es sin lugar a dudas su título más ambicioso. Rage es su nombre, y promete una espectacular mezcla de acción y velocidad con un apartado gráfico sencillamente impresionante.
Doom, Quake y Wolfenstein, contemplan a id Software. Tres licencias que han supuesto una cantidad ingente de ingresos y un prestigio sin precedentes en el género de la acción en primera persona. Y es que cuando se piensa en este género vienen varios nombres rápidamente a la cabeza, Valve, CryTek, 3D Realms, Epic y por supuesto id.
La nueva joya del gurú John Carmack y compañía se titula Rage, aparecerá en Xbox 360, PlayStation 3, PC y Mac; y como su propio nombre indica es una furiosa mezcla de acción y velocidad que muchos ya se han apresurado en bautizar como un Quake mezclado con Motorstorm. La comparación admite paralelismos, pero quedarse en esta simple semejanza es no profundizar en todo lo que Rage tiene para ofrecer… y francamente es mucho.
La nueva joya del gurú John Carmack y compañía se titula Rage, aparecerá en Xbox 360, PlayStation 3, PC y Mac; y como su propio nombre indica es una furiosa mezcla de acción y velocidad que muchos ya se han apresurado en bautizar como un Quake mezclado con Motorstorm. La comparación admite paralelismos, pero quedarse en esta simple semejanza es no profundizar en todo lo que Rage tiene para ofrecer… y francamente es mucho.
El protagonista del título, todavía sin nombre confirmado, es según palabras de John Carmack “un Buck Rogers fuera de su tiempo”, y a lo largo de la aventura visitará las numerosas poblaciones que componen el juego y los peligrosos desiertos y carreteras que los unen, tratando de encabezar la revuelta que derroque a las máquinas y devuelva al ser humano su ansiada libertad.
Rage es en muchos sentidos un punto y aparte de lo que suelen ser los elementos característicos de id Software. Para empezar se fundamenta en gigantescos entornos abiertos, al contrario que en anteriores títulos de la compañía. En segundo lugar tiene en la conducción uno de sus puntos fuertes, y es que el balance entre velocidad y acción ronda el 40 y 60% respectivamente. Por otro lado estamos ante el primer juego de la compañía que se desarrolla de día; y por último al parecer id está trabajando para lograr una calificación de edades T (Teenage), alejada de las restricciones para adultos con las que habitualmente son catalogadas sus producciones debido a su descarnada violencia y a su componente terrorífico.
Pero vamos a ir por partes porque hay mucho de lo que hablar. Como ya hemos señalado Rage es conducción arcade y acción en una relación casi de mitad y mitad. Según hemos podido averiguar el mundo del juego está salpicado de pequeños pueblos dentro de ese gigantesco desierto, y está en nuestra mano viajar de uno a otro con nuestro vehículo, e incluso por el camino podremos bajarnos del coche en cualquier momento para explorar.
El nuevo motor gráfico que ha creado id es capaz de gestionar con habilidad superficies de unas dimensiones monstruosas, y el título se beneficia notablemente de ello presentando un mundo gigantesco por explorar. Según ha desvelado el propio Carmack con motivo de la QuakeCon, el “peso” del juego sin ningún tipo de compresión ronda los 80 gigas, una auténtica barbaridad de datos que nos da idea del tamaño del juego.
Pero vamos a ir por partes porque hay mucho de lo que hablar. Como ya hemos señalado Rage es conducción arcade y acción en una relación casi de mitad y mitad. Según hemos podido averiguar el mundo del juego está salpicado de pequeños pueblos dentro de ese gigantesco desierto, y está en nuestra mano viajar de uno a otro con nuestro vehículo, e incluso por el camino podremos bajarnos del coche en cualquier momento para explorar.
El nuevo motor gráfico que ha creado id es capaz de gestionar con habilidad superficies de unas dimensiones monstruosas, y el título se beneficia notablemente de ello presentando un mundo gigantesco por explorar. Según ha desvelado el propio Carmack con motivo de la QuakeCon, el “peso” del juego sin ningún tipo de compresión ronda los 80 gigas, una auténtica barbaridad de datos que nos da idea del tamaño del juego.

Ya se ha anunciado que en su versión PlayStation 3 lógicamente el juego empleará el soporte Blu-ray, mientras que en Xbox 360, Pc y Mac hará uso de dos Dvd.

Como se ha detallado en párrafos anteriores, 80 años después de que un asteroide arrase la tierra y acabe con la civilización humana tal y como la conocemos es cuando da comienzo Rage. ¿Cómo ha sobrevivido apenas un puñado de hombres a esta debacle? Gracias al proyecto Eden, la piedra filosofal sobre la que pivota todo el universo argumental del nuevo videojuego de id Software.
El proyecto en cuestión, sabedor de que una catástrofe se avecina, tiene como principal característica la de construir una serie de arcas para enterrar bajo tierra, y en las que tendrán refugio grupos de doce personas cuyas capacidades especiales y características les harán idóneos para construir desde cero una futura sociedad.
Nosotros, como es natural, formamos parte de los elegidos, aunque los planes no acaban de salir del todo como estaba previsto. Ocho décadas después de la hecatombe un movimiento sísmico abre el arca en la que llevamos una eternidad encerrados, y nos despierta del criosueño mucho antes de lo previsto. Nada a nuestro alrededor resulta ser como pensábamos. Nuestros compañeros de “viaje” están muertos, y estamos totalmente perdidos sin forma de saber qué debemos hacer a continuación.
El proyecto en cuestión, sabedor de que una catástrofe se avecina, tiene como principal característica la de construir una serie de arcas para enterrar bajo tierra, y en las que tendrán refugio grupos de doce personas cuyas capacidades especiales y características les harán idóneos para construir desde cero una futura sociedad.
Nosotros, como es natural, formamos parte de los elegidos, aunque los planes no acaban de salir del todo como estaba previsto. Ocho décadas después de la hecatombe un movimiento sísmico abre el arca en la que llevamos una eternidad encerrados, y nos despierta del criosueño mucho antes de lo previsto. Nada a nuestro alrededor resulta ser como pensábamos. Nuestros compañeros de “viaje” están muertos, y estamos totalmente perdidos sin forma de saber qué debemos hacer a continuación.

Este planteamiento recuerda de alguna manera al de Fallout 3, en el que abandonamos el Refugio 101 para ir a parar a un Yermo en el que no tenemos mayor indicación sobre qué pasos dar. En Rage la sensación es similar, y tras abandonar la cápsula de decidido aspecto futurista, nos encontramos ante un desierto de proporciones inusualmente vastas que podemos recorrer con libertad.
¿Cuál es ahora nuestro objetivo? La primera meta está clara, sobrevivir, aunque desde id Software todavía se muestran silentes a la hora de hacer público el leit-motiv de la aventura, el auténtico motor de la narrativa en forma de meta o enemigo que nos empuje a llevar a cabo una misión detrás de otra para dar con un final.
Y es que en Rage deberemos realizar abundantes misiones, trabajos y encargos para diferentes personajes, puesto que el dinero en su universo es un bien escaso. Lejos de utilizar el “vil metal” para comprar televisores o artículos de lujo como en nuestra sociedad actual, en el universo ideado por id Software éste se emplea para los artículos de primera necesidad: Los vehículos y las armas.
¿Cuál es ahora nuestro objetivo? La primera meta está clara, sobrevivir, aunque desde id Software todavía se muestran silentes a la hora de hacer público el leit-motiv de la aventura, el auténtico motor de la narrativa en forma de meta o enemigo que nos empuje a llevar a cabo una misión detrás de otra para dar con un final.
Y es que en Rage deberemos realizar abundantes misiones, trabajos y encargos para diferentes personajes, puesto que el dinero en su universo es un bien escaso. Lejos de utilizar el “vil metal” para comprar televisores o artículos de lujo como en nuestra sociedad actual, en el universo ideado por id Software éste se emplea para los artículos de primera necesidad: Los vehículos y las armas.

Comenzaremos nuestra aventura con un vulgar y más bien débil buggy con el que recorrer las dunas del desierto y los peligrosos acantilados del mundo de Rage. Sin embargo progresivamente iremos comprando nuevos medios de locomoción, y pertrechándolos con blindajes, armas motores especiales… En id Software se prepara un editor de bólidos sorprendentemente preciso y lleno de posibilidades, uno donde todos y cada uno de los elementos sean enteramente personalizables y que se codeará con el de algunos de los simuladores más serios de conducción, pese a su conducción de videojuego de acción.

Sin embargo en la primera partida no descubriremos ni mucho menos todo lo que el título da de sí en este sentido, y es que sólo habremos obtenido y/o desbloqueado un porcentaje ínfimo de los objetos y armas que en realidad podemos obtener. Con esta medida en id Software pretende potenciarse la rejugabilidad, y es que al terminar la historia principal de la campaña podremos continuar jugando sin ataduras argumentales, y continuar completando misiones secundarias y explorando para dar con más objetos, ropa y armas.
¿Nos interesa un vehículo personalizado en el que decidamos cómo disponer las armas, blindajes y motores? Hecho, pásate por el garaje y moldéalo a tu gusto. ¿No nos motiva en absoluto el Tunning postapocalíptico? Hecho, compra tu máquina ya terminada y no te molestes más. En id Software quieren ofrecer al jugador decenas de opciones a la hora de superar la aventura de una u otra forma, pero sobre todo lo que no desean es abrumar al jugador que desee acción directa.
¿Nos interesa un vehículo personalizado en el que decidamos cómo disponer las armas, blindajes y motores? Hecho, pásate por el garaje y moldéalo a tu gusto. ¿No nos motiva en absoluto el Tunning postapocalíptico? Hecho, compra tu máquina ya terminada y no te molestes más. En id Software quieren ofrecer al jugador decenas de opciones a la hora de superar la aventura de una u otra forma, pero sobre todo lo que no desean es abrumar al jugador que desee acción directa.

Así pues comenzaremos con nuestro mencionado buggy al que podremos incorporar, por ejemplo, un par de ametralladoras en los laterales y con él empezar nuestra aventura arrasando a nuestros enemigos en carrera y convertirlos en bolas de fuego y amasijos de hierros.
Los coches que poseamos en nuestro garaje no sólo servirán para desplazarse del punto A al B del escenario, sino que también tendrán una importancia capital en las violentas carreras que se llevan a cabo en el violento mundo de Rage. El empresario Jackie Weeks no tardará demasiado tiempo en ponerse en contacto con nosotros tras comprobar nuestra habilidad al volante, y nos propondrá correr para él en diferentes competiciones.
Estas pruebas de velocidad se llevan a cabo contra otros corredores en zonas abandonadas del mapa habilitadas como circuitos. Durante estas carreras no deberemos estar únicamente preocupados de llegar primero y de los otros participantes que podrán dispararnos, al igual que nosotros a ellos, sino que también deberemos prestar mucha atención a los habitantes de estas zonas desérticas, sólo en apariencia. Los moradores de las arenas son hostiles y no dudarán un instante en disparar contra nuestro coche. Reto extra.
Los coches que poseamos en nuestro garaje no sólo servirán para desplazarse del punto A al B del escenario, sino que también tendrán una importancia capital en las violentas carreras que se llevan a cabo en el violento mundo de Rage. El empresario Jackie Weeks no tardará demasiado tiempo en ponerse en contacto con nosotros tras comprobar nuestra habilidad al volante, y nos propondrá correr para él en diferentes competiciones.
Estas pruebas de velocidad se llevan a cabo contra otros corredores en zonas abandonadas del mapa habilitadas como circuitos. Durante estas carreras no deberemos estar únicamente preocupados de llegar primero y de los otros participantes que podrán dispararnos, al igual que nosotros a ellos, sino que también deberemos prestar mucha atención a los habitantes de estas zonas desérticas, sólo en apariencia. Los moradores de las arenas son hostiles y no dudarán un instante en disparar contra nuestro coche. Reto extra.

Los videojuegos de id Software tradicionalmente se han caracterizado por ir "a piñón fijo", tanto en su planteamiento puramente jugable caracterizado por ser muy lineal como en la incapacidad del usuario de personalizar a su personaje o a sus armas. En este sentido RAGE supone un cambio drástico, no sólo porque comienza a plantear un atípico mundo libre en los trabajos del estudio de Texas, sino también porque habrá muchas formas de edición para personalizar la experiencia lo más posible.
A lo largo de nuestras aventuras en el inhóspito mundo del videojuego, podremos recoger componentes allá donde vayamos e incluso registrar los cuerpos de nuestros enemigos abatidos para sacar en claro la mayor cantidad de objetos que podamos para nuestro inventario. ¿Qué encontraremos en ellos? Principalmente materias primas y componentes con los que podremos crear nuestros propios utensilios de guerra. Por ejemplo arácnidos bots de fantástica movilidad o torretas defensivas que podremos utilizar en mitad de los tiroteos contra los enemigos; todos estos serán soportes que actuarán a modo de diferentes tipos de "ayudas" que servirán para aliviarnos seriamente en las circunstancias más crudas.
A lo largo de nuestras aventuras en el inhóspito mundo del videojuego, podremos recoger componentes allá donde vayamos e incluso registrar los cuerpos de nuestros enemigos abatidos para sacar en claro la mayor cantidad de objetos que podamos para nuestro inventario. ¿Qué encontraremos en ellos? Principalmente materias primas y componentes con los que podremos crear nuestros propios utensilios de guerra. Por ejemplo arácnidos bots de fantástica movilidad o torretas defensivas que podremos utilizar en mitad de los tiroteos contra los enemigos; todos estos serán soportes que actuarán a modo de diferentes tipos de "ayudas" que servirán para aliviarnos seriamente en las circunstancias más crudas.
Otro elemento a personalizar será el tipo de munición de nuestras armas, y es que habrá alternativas bien diferenciadas para cada una de ellas. Una de las más llamativas en este sentido es la de la ballesta, que tendrá efectos muy diferentes en función del tipo de proyectil que empleemos. Uno de los que más nos han llamado la atención son los que nos permiten controlar a las víctimas sobre las que impactemos: Así, por ejemplo, nuestros rivales se retorcerán durante unos instantes nada más recibir el disparo, pero quedarán bajo nuestro control por un brevísimo período de tiempo en el que podremos ordenarles una dirección hacia la que dirigirse para posteriormente explotar.
La principal conclusión que se extrae de esta nueva demostración de RAGE va mucho más allá del impecable grado de pulido del que ya hacía gala el título desde hace meses, sino que también hace referencia a las increíbles variantes sobre la acción que ofrece el cuidado arsenal del videojuego. Esta variedad no sólo se deriva de la generosa cantidad de elementos de destrucción que tendremos en nuestro inventario, sino también de características de su personalización que hacen que con una munición u otra prácticamente parezcan diferentes.
La principal conclusión que se extrae de esta nueva demostración de RAGE va mucho más allá del impecable grado de pulido del que ya hacía gala el título desde hace meses, sino que también hace referencia a las increíbles variantes sobre la acción que ofrece el cuidado arsenal del videojuego. Esta variedad no sólo se deriva de la generosa cantidad de elementos de destrucción que tendremos en nuestro inventario, sino también de características de su personalización que hacen que con una munición u otra prácticamente parezcan diferentes.

Apocalíptico, furioso y motorizado. Este es el salvaje futuro shooter de id software.









FUENTE

¿Te gusto mi post? Si queres más sobre juegos seguime y podrás verlo al instante.
