El yoga es una de las mejores disciplinas para el cuidado de nuestra salud. Es mucho más que un ejercicio físico, pues también involucra nuestro estado mental y espiritual. Es una disciplina practicada desde la antigua India, hace unos 5000 mil años.
Fortalece los huesos
Las distintas posiciones y movimientos que involucran los ejercicios de yoga fortalecen los huesos, dado que aumentan la densidad ósea. Por ejemplo, las posturas de pie son excelentes para los huesos de las piernas y las caderas. De esta manera, practicar yoga ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis o degeneración en los huesos.
Duermes mejor
Una investigación del Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos descubrió que las personas sobrevivientes de cáncer, que tenían problemas para conciliar el sueño debido a los tratamientos de la enfermedad, lograron dormir más profundamente cada noche una vez que tomaron programas de yoga suave, como el Hatha. Además, a partir de que durmieron mejor, utilizaron menos medicamentos.
Agiliza la mente
El ejercicio físico no sólo fortalece huesos y músculos, sino también órganos fundamentales como el corazón y el cerebro. Particularmente, en lo que a salud cerebral respecta, el Dr. Loren Fishman de Nueva York asegura que el yoga aporta excelentes beneficios para el cerebro y sistema nervioso central, pues engrosa las capas de la corteza cerebral -la parte del cerebro relacionada con el aprendizaje- y aumenta la neuroplasticidad. ¿Qué significa esto? Que se desarrolla nuestra capacidad de aprender cosas nuevas.
Combate el estrés
Con tomar tan sólo una clase de yoga sentirás un estado de relajación y tranquilidad realmente placenteros y necesarios para nuestro estado de ánimo. La respiración pausada y profunda de los ejercicios de yoga nos ayudan a alcanzar la paz mental y emocional para combatir el estrés y la ansiedad. Esto, a su vez, como consecuencia alivia inflamaciones y fortalece el sistema inmune.
Más flexibilidad y movilidad articular
Las diferentes posturas de yoga fortalecen y aumentan la flexibilidad de los músculos, ligamentos, tendones y fascias, que son los tejidos que envuelven a los músculos, lo que mejora el estado de nuestro sistema locomotor. Según WebMD, aquellas personas que han practicado yoga en sólo 8 semanas mejoraron su flexibilidad y movilidad articular en un 35%.
Protege al corazón
El yoga reduce la presión arterial y ralentiza la frecuencia cardíaca, además de que disminuye los niveles de colesterol malo y triglicéridos. Como, al mismo tiempo, también reduce el estrés, los ejercicios de yoga lo ofrecen todo para prevenir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Mejora los síntomas de la artrosis
La artrosis es una enfermedad que desgasta los cartílagos. Según un estudio de la Johns Hopkins University de Baltimore, aquellas personas que la sufren y comenzar a participar en clases de yoga notaron una significativa mejoría en la tensión e hinchazón de sus articulaciones.
Cuida la silueta
Practicar yoga no quema tantas calorías como, por ejemplo, salir a correr. Sin embargo, se ha descubierto que aquellas personas que lo practican son más capaces de mantener o bajar de peso, sin recuperarlo. Ello se explica en que el yoga nos ayuda a conocer nuestro cuerpo.
Mejor sexo
Practicar yoga mejora la vida sexual tanto en hombres como en mujeres, pues nos ayuda a relajarnos y liberar tensiones más rápidamente, a conectarnos con nuestro cuerpo y percibir mejor las sensaciones, y aumenta el flujo sanguíneo por todo el cuerpo, incluyendo el área pélvica, lo que aumenta el deseo sexual y la respuesta a los estímulos durante una relación. ¿Resultado? A las mujeres las ayuda a lograr el orgasmo con más facilidad e, incluso, según el Journal of Sexual Medicine, en los hombres combate la eyaculación precoz.
¡Te hace más feliz!
Como todo ejercicio, el yoga estimula la liberación de endorfinas, sustancias producidas naturalmente por el cerebro que provocan sensación de bienestar y placer. De todos modos, se ha investigado que el yoga libera más endorfinas que otros tipos de ejercicio, pues sus movimientos y posturas estimulan áreas específicas de nuestro cuerpo que activan diferentes productos químicos en el cerebro. Esto, sin duda, ayuda a combatir la depresión y el estrés.
Practica yoga desde tu propio hogar
Consigue una pequeña alfombra. Una clase de yoga se pasa casi todo el tiempo en el suelo así que asegúrate de contar con una alfombra cómoda y duradera para no lastimarte.
Compra un DVD. Si ya has practicado yoga antes, seguramente sabes cómo se estructura una clase y estés preparado para unos cuantos minutos de precalentamiento con las distintas posiciones. Pero si eres principiante, no te preocupes: consigue un DVD que enseñe clases de yoga y haz los ejercicios mientras lo miras. Uno de los recomendados son los de Barbara Benagh.
Encuentra un lugar tranquilo. Si pensabas practicar yoga en la sala de juegos de los niños te adiverto que será una tarea imposible. Este ejercicio requiere de mucha serenidad para que logremos la máxima concentración. Encuentra un rincón silencioso de tu hogar, pero antes apaga el teléfono, el ordenador y haz todo lo que tienes que hacer antes para que nada interrumpa tu momento de relax.
Encuentra el momento adecuado. Cada persona tiene sus horarios, aunque lo ideal es practicar yoga durante la mañana. Las primeras horas del día nos encuentran más relajados para una actividad como esta. Aprovecha que los niños están durmiendo o estudiando en el colegio y toma la casa solamente para ti.
¡Anímate a ingresar en el mundo del yoga! Creo que todas estas razones alcanzan y sobran para intentarlo.