Son aspectos de la personalidad que muchos adultos y niños tienen y ¡padecen!.
La autoexigencia o el perfeccionismo son aspectos de la personalidad que muchos adultos y niños tienen y ¡padecen!. Si bien pareciera ser un rasgo positivo en la personalidad , y en muchos aspectos lo es, también acarrea un monto de tensión y sufrimiento para quien lo padece. Esta tendencia perfeccionista puede verse aplicada a alguna área de la vida o bien a todas: hay quienes son autoexigentes en la vida laboral y no en otras áreas, hay quienes lo son en su vida afectiva o relaciones sociales y hay quienes lo son el todas las áreas de su vida. Desde ya que cuantas mas áreas de la vida abarque esta característica, mucho mayor es el nivel de tensión. Estas, suelen ser personas con ansiedad elevada y el perfeccionismo es su compañero de ruta.
Pasaremos a describir algunas características de la persona con autoexigencia y le propongo que al leerlas vaya registrando si usted se identifica con esta descripción.
· La persona perfeccionista es alguien que suele fijarse objetivos muy altos, tan alto que suele dificultarse su concreción. O bien, para realizarlos debe dedicarle mucho tiempo, energía y lo hace con un alto grado de tensión. Cuando interrogamos a esta persona, esta no suele darse cuenta de lo desmesurado de su objetivo, pero sus familiares y amigos íntimos si lo notan.
· Otra característica importante es el tipo de pensamiento, que se basa en dos principios básicos: todo-nada y debería-debo. Esto uno lo puede detectar en el discurso, donde podemos encontrar frases como: “todo lo que hago esta mal”, o “debería terminar el trabajo y no llego, lo voy a hacer mal”.
· La percepción de la realidad también se ve influida por un mecanismo selectivo donde se tiende a percibir en pequeños detalles, defectos y errores. Los aciertos, logros suelen pasar desapercibidos o son vividos como insignificantes.