Antes que nada, quiero decir que no soy un fanático, ni mucho menos, del automovilismo norteamericano, como la NASCAR o la Indy. Pero hay que señalar que gracias a las elevadas velocidades, máxima competitividad, accidentes o numerosos adelantamientos hacen que la afición de estas competiciones sea muy numerosa.
Este fin de semana se ha disputado la 94ª edición de una de las carreras con más tradición e historia del panorama automovilístico mundial, las 500 Millas de Indianápolis. El vencedor de este 2010 en el Brickyard ha sido el piloto de 37 años Dario Franchitti (con el equipo Ganassi), que conseguía su segundo triunfo en esta prueba, seguido en el podio por Dan Wheldon y Alex Lloyd. Sin embargo, el incidente más llamativo de la carrera fue el tremendo palo que se dio Mike Conway, que veía como su monoplaza se despegaba del asfalto y salía volando tras un toque con Ryan Hunter-Reay.
Este vuelo a motor hizo que Conway impactara contra las barreras de protección laterales, con el auto totalmente destrozado, en el medio del circuito, y teniendo que ser evitado por todos los pilotos que venían atras. Cuando uno ve cosas como esta se nos pone la piel de gallina; sin embargo, el piloto salió prácticamente ileso (sólo se rompio una pierna), lo cual parece casi un milagro viendo la magnitud del accidente.
Más que un milagro, lo que pasa es que las medidas de seguridad son muy efectivas, ya que como se ve en el vídeo la célula de seguridad del auto protegió el cockpit del piloto del brutal impacto. Además, las barreras de protección laterales (formadas por hormigón, acero y espuma absorbe-impactos) minimiza también los daños del impacto gracias a su estructura destinada a absorber la máxima energía posible.
Sin embargo, dos espectadores resultaron también heridos, probablemente por todas las partes del monoplaza que salieron disparadas. Ya que, como ven en el video, en la Indy500 las tribunas están bastante cerca del circuito.
Actualmente, la IndyCar Series es la competición de monoplazas más importante de Estados Unidos, tras la absorción de la Champ Car en 2008, y la carrera de las 500 Millas de Indianápolis es la frutilla del postre. Los coches que corren tienen un motor V8 atmosférico de 3.0 litros de cilindrada, fabricado por Honda, neumáticos Firestone y chasis suministrados por la italiana Dallara.
Esto es todo, tambien pueden ver mis otros