Buenos días taringueros.
Todo comenzó el sábado pasado cuando estaba durmiendo, disfrutando de la suavidad de mi almohada, sin que nadie se entrometa entre mi persona y la sensación de relajación que me brindaba aquella situación.
De repente suena el celular, no dejaba de vibrar cual licuadora funcionando. ¿Quién es? ¿Por qué no me dejan dormir?
Era uno de esos tipos que siempre me insultaba, me degradaba ¿qué quería?
- Hola
- Hola querida
- ¿Qué querés?
- Sé que estás ocupada hoy, pero te necesito para jugar un fútbol 5 ¿venís?
- ¿Dónde?
- En **** (quedaba muy lejos de casa)
- Bueno
¿Por qué acepte? No lo sé. Creo que tenía miedo que se enojara conmigo. Siempre sentí temor hacía él.
¿Cómo me visto? ¿Quedan mal los pelos de las piernas? NO ENTIENDO NADA DE FÚTBOL.
Me puse estos shorts
Creí que quedaban lindos. Me molestaban los pelos de las piernas, era una sensación extraña. ¿Me dirán algo? ¿Es de sucio?
No tenía medias de fútbol ni botines, no soy de esa clase de chicos.
Me puse unos soquetes blancos y unas zapas vans y fui a jugar.
Ahi están... todos sucios, pateando una pelota, el sonido es fuerte. ¿De qué se ríen? ¿Será de mi?
- Ahí llego amigacho
- Hola a todos
- Dale shakira andá para el otro lado
- No lo queremos en nuestro equipo
Cuestión que nadie quería que jugara para su equipo. Igual no soy muy bueno.
¿Por qué estoy acá? Podría haberme quedado en casa con mi cd de Madonna y mis posters de Coldplay. Encima venía mi prima hoy.
*Empezó el partido*
No sé que hacer. Lo único que sé es a donde tengo que patear. Siempre lo supe.
Pero no sé como hacerlo. Me da miedo ir a sacarle la pelota. ¿Y si se enojan?
Mejor me quedo parado cerca de mi arco y no hago mucho. Así estoy seguro, nada malo me puede pasar.
Veía a estos chicos transpirados, jugando, y yo anonadado por la situación, pero con una sensación de confort que me brindaba el lugar en donde decidí quedarme, nada malo podría pasarme.
Sentía el viento pasar por mi cara, no estaba transpirado, e incluso lo estaba disfrutando, hasta que...
PUM! Me pega mi propio arquero en la nuca, una piña. ¿Qué le hice?
Se reía, los demás también.
- Chicos, este p... no sabe ni quedarse parado. Además es gay.
- ¿Para qué lo trajeron?
Nadie me preguntaba como estaba. No sé porque me agredieron. Yo solo encontraba mi lugar en la cancha.
Acto seguido, me fui llorando a casa y nunca más les volví a hablar.
Me duele la nuca.
Todo comenzó el sábado pasado cuando estaba durmiendo, disfrutando de la suavidad de mi almohada, sin que nadie se entrometa entre mi persona y la sensación de relajación que me brindaba aquella situación.
De repente suena el celular, no dejaba de vibrar cual licuadora funcionando. ¿Quién es? ¿Por qué no me dejan dormir?
Era uno de esos tipos que siempre me insultaba, me degradaba ¿qué quería?
- Hola
- Hola querida
- ¿Qué querés?
- Sé que estás ocupada hoy, pero te necesito para jugar un fútbol 5 ¿venís?
- ¿Dónde?
- En **** (quedaba muy lejos de casa)
- Bueno
¿Por qué acepte? No lo sé. Creo que tenía miedo que se enojara conmigo. Siempre sentí temor hacía él.
¿Cómo me visto? ¿Quedan mal los pelos de las piernas? NO ENTIENDO NADA DE FÚTBOL.
Me puse estos shorts
Creí que quedaban lindos. Me molestaban los pelos de las piernas, era una sensación extraña. ¿Me dirán algo? ¿Es de sucio?
No tenía medias de fútbol ni botines, no soy de esa clase de chicos.
Me puse unos soquetes blancos y unas zapas vans y fui a jugar.
Ahi están... todos sucios, pateando una pelota, el sonido es fuerte. ¿De qué se ríen? ¿Será de mi?
- Ahí llego amigacho
- Hola a todos
- Dale shakira andá para el otro lado
- No lo queremos en nuestro equipo
Cuestión que nadie quería que jugara para su equipo. Igual no soy muy bueno.
¿Por qué estoy acá? Podría haberme quedado en casa con mi cd de Madonna y mis posters de Coldplay. Encima venía mi prima hoy.
*Empezó el partido*
No sé que hacer. Lo único que sé es a donde tengo que patear. Siempre lo supe.
Pero no sé como hacerlo. Me da miedo ir a sacarle la pelota. ¿Y si se enojan?
Mejor me quedo parado cerca de mi arco y no hago mucho. Así estoy seguro, nada malo me puede pasar.
Veía a estos chicos transpirados, jugando, y yo anonadado por la situación, pero con una sensación de confort que me brindaba el lugar en donde decidí quedarme, nada malo podría pasarme.
Sentía el viento pasar por mi cara, no estaba transpirado, e incluso lo estaba disfrutando, hasta que...
PUM! Me pega mi propio arquero en la nuca, una piña. ¿Qué le hice?
Se reía, los demás también.
- Chicos, este p... no sabe ni quedarse parado. Además es gay.
- ¿Para qué lo trajeron?
Nadie me preguntaba como estaba. No sé porque me agredieron. Yo solo encontraba mi lugar en la cancha.
Acto seguido, me fui llorando a casa y nunca más les volví a hablar.
Me duele la nuca.