Ideas para cambiar tu snack de siempre por algo más saludable
Disfruta de estas opciones menos procesadas y más naturales para mantener una alimentación equilibrada.
Cuando nos encontramos entre horarios de comida y surgen los antojos, sabemos que hay problemas. Si mantenemos una alimentación ordenada, sabemos que no podemos comer demasiado en estas oportunidades. Pero a veces el hambre es más grande y sabes que de ir a comprar algo, lo comprarás todo. Si estás manteniendo estos hábitos, tenemos algunas opciones para tener en mente y listas antes de que te ataque el monstruo de tu estómago, para sentir menos culpa a la hora de tomar un bocado entre dos comidas grandes:
1. Los frutos secos son tu mejor aliado
Almendras, nueces, maní, avellanas o castañas… ¡y hay más! Son realmente maravillosos. Además de que puedes comer una buena cantidad y te sientes satisfecha, son deliciosos y tienen muchísimas propiedades buenas para tu piel, cabello o digestión. Y no ocupan mucho espacio en tu cartera. De vez en cuando ve por algunos y puedes racionarlos para tus días largos. ¡No desperdicies este manjar!
2. Agua ¡con sabores!
Siempre deberías andar con una botella de agua junto a ti. Te dará la sensación de saciedad que buscas si queda muy poco tiempo para tu almuerzo. Puedes agregarle una rebanada de limón, pepino o un tallo de apio para darle más sabor y que sea más refrescante.
3. Una opción más dulce
En la misma tienda donde compras los frutos secos, puedes encontrar algunas frutas deshidratadas, en caso de que quieras algo más dulce. También puedes hacer un tutti-frutti antes de salir de la casa, para llevarlo contigo y comer cuando tengas hambre, en el lugar que sea.
4. ¿Adicta al queso? ¡Esto es para ti!
Si te sientes más satisfecha con algo más protéico o eres fanática del queso en todas sus variedades, comer unas láminas es una opción perfecta. Pero debes evitar acompañarlo con pan, bagels o galletas. El queso está en demasiados formatos y de seguro encuentras el que más te acomode para poder tener a mano en la oficina o en tu refrigerador, pero recuerda disfrutarlo solo, sin acompañamientos.
5. Deja las papas fritas de lado
Si quieres comer algo más crujiente y salado, pero que no sea muy procesado, ni frito, tenemos una excelente idea que puedes hacer en casa. Con un pan pita (la cantidad que quieras) puedes hacer el perfecto snack. Córtalo en pequeños trozos y agrégale los condimentos que quieras. Por ejemplo, puedes rociar un poco de aceite de oliva sobre este, orégano, ajo o lo que sea de tu gusto. Luego, lo pones al horno hasta que queden perfectos para tu gusto. Y será mucho más saludable para ti.