
Hola amigos de Taringa! comparto con ustedes un artículo que escribí para una página de internet de autos, sobre biocombustibles en vista de la aprobación por parte de la cámara de diputados de la exención de impuestos al biodiesel (que llegan al 41%) y de la imperante necesidad de contar con combustibles alternativos y a bajo precio. Que lo disfruten y espero sus comentarios, dudas o sugerencias

No es ninguna novedad. En los últimos años todos hemos visto como el precio de los combustibles ha ido en alza de la misma manera que decrecen las reservas de petróleo a nivel mundial. Esta realidad,que hace que países que no lo producen gaste una buena parte de su presupuesto en la importación de combustible, sumada a la preocupación por las emisiones contaminantes producto de su quema; han motivado cada vez más la investigación y desarrollo de fuentes de energía renovables.
Dentro de esta categoría se hallan unas sustancias de origen biológico obtenidas de manera renovable a partir de materia orgánica (la cual llamaremos biomasa). Nos referimos claramente a los llamados biocombustibles.

Los biocombustibles se clasifican según el tipo de insumo y tecnología con que se obtienen. Así, son de primera generación aquellos que son de procedencia agrícola y están conformados por plantas comestibles con alto contenido de azúcares, almidón y aceite. Algunas de estas materias son el jugo de la caña de azúcar; y los aceites de maíz, remolacha, girasol, soja, palma, ricino,algodón, coco, maní, entre otros. Suelen utilizarse también, sustancias origen animal. Esta generación de combustibles es la más fácil y económica de obtener, además de reducir las emisiones contaminantes.Aunque trae como desventaja la desviación de recursos alimenticios hacia el sector energético.
Los de segunda generación son residuos agrícolas y forestales cuyo componente mayoritario es celulosa como el rastrojo de maíz, el bagazo de la caña de azúcar, la paja de trigo, el aserrín, etc. Sonde obtención más compleja que los de primera generación (por ende más caras) y con ventajas en disminución de emisiones casi nulas aunque, como moneda de cambio, no es necesario utilizar recursos alimenticios. Existen dos generaciones más, pero que no describiremos, ya que las de tercera se halla enfase experimental y las de cuarta en fase teórica.
El uso de biocombustibles de primera generación es el que se haya más masificado debido a la actual baja competitividad de los de segunda. Dado que en nuestro mercado automotriz las unidades que salen de las terminales poseen tanto motores de ciclo Diesel, como de ciclo Otto (nafta) nos referiremos a las variantes obtenidas a partir de biomasa delos combustibles fósiles que los impulsan: el etanol y el biodiesel.
El etanol
El etanol es un alcohol que puede obtenerse a través de granos como los del maíz, para ello se transforman los almidones del grano en azúcares a través de enzimas. Esos azúcares obtenidos se fermentan y al final del proceso se obtiene el etanol. Puede producirse también con caña de azúcar, proceso más simple ya que no necesita enzimas, debido a que aproximadamente el 20% de la caña es azúcar. La fermentación se realiza en los ingenios.

Existen dos tipos de etanol. El etanol anhidro y el etanol hidratado, que difieren en el contenido de agua que poseen. El anhidro (0,5% de agua) se utiliza mezclado con combustibles fósiles; mientras que el hidratado (5%) se utiliza puro en motores que han sido específicamente desarrollados para estos combustibles.
Las ventajas del etanol son:
-Disminuye la dependencia de la nafta pura.
-Al ser un oxigenante de las naftas, mejora su octanaje lo que genera emisiones mucho menos contaminantes.
-En los vehículos utilizados aalcohol puro el octanaje es de 113 y se quema mejor que la nafta dando mayor potencia al motor.
-Actúa como anticongelante.
Su principal desventaja es que se consume cerca de un 30% más rápido que la nafta pura; por lo que para ser competitivo debe tener un menor costo por litro.
El biodiesel
Para producir biodiesel se somete a los ácidos grasos (triglicéridos) derivados de aceites vegetales o animales a un proceso llamado transesterificación. Dicho proceso transforma los triglicéridos en ésteres a través de la reacción producida en los ácidos por alcohol que puede ser metílico o etílico y un catalizador. Cuando se decanta la sustancia resultante el biodiesel precipita hacia el fondo; quedando en la superficie glicerina que puede ser aprovechada, por ejemplo, para fabricar jabones.

Las ventajas del biodiesel son:
-Mayor lubricidad que el diesel fósil, por lo que la vida útil del motor es mayor.
-Es más seguro de transportar y almacenar ya que su punto de inflamación es del orden de los 150°C contra el diesel fósil que es cerca de 50°C.
-Tiene un contenido casi nulo de azufre.
-No contamina fuentes de agua superficial ni subterránea.
Como desventajas pueden enumerarse:
- Ciertos problemas de fluidez y congelamiento a bajas temperaturas.
-Por su poder solvente, si no se almacena en tanques limpios, posteriormente puede contaminar a los motores con impurezas provenientes de suciedad.
-Su consumo es ligeramente mayor que el diesel fósil.
Brasil junto con los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea son los grandes mercados de consumo de biocombustibles. Por una cuestión de cercanía y de disponibilidad es muy probable que un cierto número de quienes leen esta nota hayan viajado al vecino país carioca y notaran que los vehículos que circulan allí tienen generalmente la inscripción FLEX. Esto indica que el motor de ese vehículo es apto para uso a nafta y etanol mezclado en cualquier proporción, actualmente el 85% del parque automotor brasileño funciona de este modo. Disponen de un software en sus sistemas de control que determinan la mezcla y ajustan al motor de manera automática. Fue un Volkswagen Gol brasileño en el año 2003 el primer auto en el mundo en funcionar con ese sistema. Existen además los llamados TETRAFUEL que soportan el uso de GNC. En los vehículos que no tienen montado este sistema, generalmente funcionan con una mezcla del 10% de etanol y hasta un 5% de biodiesel; aunque la mayoría de los motores nuevos soportan mezclas E20 (etanol 20%) y B20 (biodiesel 20%)

Cabe destacar que Argentina produce vehículos con sistema FLEX, pero al no existir mercado de consumo interno, las unidades son destinadas exclusivamente a Brasil. Lo cual no quiere decir que no produzcamos biocombustibles, al contrario. Impulsados por la ley 26.093, también llamada Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentable del Biocombustible supimos ser los principales abastecedores de biodiesel de la Unión Europea (el 80% se produce en la provincia de Santa Fe); poseemos uno de los complejos aceiteros más importantes y competitivos del globo, además de ingenios azucareros que producen etanol a partir de caña de azúcar y un complejo maicero de gran importancia. Nuestra disponibilidad de enormes extensiones de tierra aptas para la producción de cultivos hace que nuestro potencial sea altísimo ya que se pueden obtener hasta 600 litros de biodiesel por hectárea de soja y 1000 L/Ha de girasol. En materia de etanol es posible conseguir hasta 3500 L/Ha en maíz y hasta 6000 L/Ha para Caña de Azúcar y Sorgo Dulce. Obviamente, todos estos rendimientos se alcanzan en condiciones de cultivo favorables.

El desarrollo de países como India y China generará un alto consumo de petróleo en un futuro no demasiado lejano, por lo que se hará imperativo empezar a dejar de depender de él. Claramente no estamos hablando de prescindir del petróleo, hay toda una cultura formada en base a los hidrocarburos, muchas estructuras dedicadas a la extracción y refinación de combustibles fósiles y por supuesto, muchos intereses creados. Pero un principio de solución puede ser, por el momento, el modelo agroenergético. No solo podría ayudarnos a paliar la actual crisis energética con gastos anuales de aproximadamente u$s 15 MM por año, sino que generarían desarrollo biotecnológico, trabajo genuino, competitividad y progreso donde se instale la producción de biocombustibles; además de bajar los niveles de emisiones contaminantes, dispondríamos de combustibles a precios mucho más accesibles que los que actualmente tenemos.

Desde los Ford de los años 20 y 30 impulsados por “Gasohol” y el primer motor de Rudolf Diésel que funcionaba a aceite de maní hasta los actuales y muy modernos motores FLEX, la humanidad ha probado la viabilidad de los biocombustibles y en consecuencia desarrollado tecnologías para su utilización. Ya lo dijo Henry Ford en 1925: “Existe combustible en cada partícula de materia vegetal que pueda ser fermentable. Existe suficiente alcohol en la cosecha de un año de un acre de papas como para movilizar la maquinaria necesaria para cultivarla por 100 años.”
En Argentina tenemos todo el potencial territorial, humano y técnico para iniciar una nueva etapa en el uso local de biocombustibles.
¿Nos animaremos a dar el primer paso?

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